Promueven el turismo para salvar a pequeños pueblos bonaerenses

Promueven el turismo para salvar a pequeños pueblos bonaerenses
El gobierno de Buenos Aires y el Banco Provincia, a través del Programa Pueblos Turísticos, ayudan a emprendedores de localidades en riesgo de desaparición
Amante del campo y de la naturaleza, Carlos Schnur siempre buscó alguna actividad rural para trabajar, pero su falta de experiencia en animales le hacía difícil pensar qué hacer. Hasta que hace dos años salió de su casa en Villa Devoto en busca de algún pueblo tranquilo donde pudiera instalar un pequeño hospedaje. Lo encontró a sólo 90 kilómetros de Buenos Aires, en la localidad de Villa Ruiz, partido de San Andrés de Giles. Usó unos ahorros que tenía para comprar una casa tipo chorizo, con galerías, construida sobre una manzana, con parque y hasta molino de viento.

Allí instaló La Posada del Virrey, con cuatro habitaciones. Luego le agregó un restaurante, lo agrandó y más tarde construyó un salón para 150 personas donde se realizan casamientos, cumpleaños de 15 y todo tipo de eventos. "Si bien yo tenía experiencia como consumidor, no tenía conocimientos ni de hotelería ni de gastronomía. Había un herrero en el pueblo, Hugo Braña, que una vez hizo un asado espectacular para mucha gente, así que lo contraté como parrillero. También a Nancy, su mujer, especialista en preparar pastas caseras, y a Gaby, su hijo de 16 años, que tiene varios caballos y los alquila dentro del predio. Además, recibí una gran ayuda por parte del Programa Pueblos Turísticos, donde me brindaron capacitación gratuita que me sirvió mucho para mejorar los procesos y estar en todos los detalles", revela.

La experiencia de esta posada no es única. El subsecretario de Turismo Social y Comunitario provincial, Ignacio Crotto, explicó que el programa nació por un interés personal del gobernador Daniel Scioli para que los pequeños pueblos puedan resurgir. El objetivo es revitalizar a aquellos que quedaron detenidos en el tiempo, ya sea porque cerró una empresa o porque no pasa más el tren. Y hacerlo a través del turismo, para evitar que los jóvenes emigren y se cree un pueblo fantasma.

En primer lugar, relevan la historia del pueblo, y luego detectan los atractivos turísticos, que puede ser un antiguo almacén de ramos generales, o la estación ferroviaria, aunque ya no pase más el tren. A partir de ahí hacen los folletos y el plano con los atractivos del pueblo. También escuchan las inquietudes de la población y sus propuestas, para ayudarlos a gestionar una línea de crédito o sacar algún seguro a través del Banco Provincia. "Gracias a este emprendimiento se ha logrado asfaltar los caminos de ingreso a los pueblos", explicó el intendente de San Andrés de Giles, Luis Alberto Ghione.

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