La Promoción llega para poner junto al arbolito de Navidad

El martes se definen detalles con Zanini en Buenos Aires. El kirchnerismo sigue vivo y con ambiciosos proyectos.

Cuando nadie lo esperaba, la cuestión de la continuidad de la Promoción Industrial en la Provincia se reactivó. Como un regalo de Navidad para el Gobierno de Luis Beder Herrera, para los sindicatos y para las empresas del Parque Industrial riojano, el trámite que parecía detenido y sin mucho apuro en su resolución, tomó un nuevo dinamismo y parece resolverse en el corto plazo.

El anuncio oficial de que este martes el Gobernador se reunirá con el secretario general de la Presidencia, Carlos Zanini, vino precedido por dos gestos consecutivos del matrimonio Kirchner. Primero, la presidenta Cristina Fernández le adelantó a Beder en el acto de los camioneros (donde el Gobernador estuvo en primer plano junto al propio Moyano) la ratificación de que la promoción saldrá vía decreto, en una conversación que mantuvo con el jefe de Gabinete Aníbal Fernández en el mismo estadio de Vélez Sarsfield.

Luego, Néstor Kirchner en el acto realizado por el lunismo en el Centro 5, señaló que la Presidenta está trabajando en diferentes decretos "como el de la Promoción Industrial" para favorecer el desarrollo de las provincias, lo que constituyó otra fuerte señal en ese sentido.

El martes, junto a Beder Herrera viajará el secretario de Industria Miguel De Gaetano, quien permanecerá en Buenos Aires para repasar con los funcionarios nacionales la letra fina del decreto. Aunque por ahora se conoce poco sobre los detalles del proyecto que está en carpeta en la Presidencia, la aspiración del Gobierno riojano es que comience a regir la nueva promoción a partir de 2012, que sirva para atraer a nuevas empresas hacia la Provincia, pero se especula con que podría haber una nueva modalidad, por sectores o actividad, lo que llevaría a realizar algunos replanteos respecto de la disposición que está en vigor actualmente.

En su visita a La Rioja, tanto en el Centro 5 como en la cena que luego ofreció el PJ en las instalaciones del Golf Club, el ex presidente defendió la gestión de la Presidenta como la continuidad de su propio Gobierno y explicó cómo fue la salida de la crisis de 2001, que atribuyó a la década menemista, y entre otras cosas defendió el tipo de cambio, en contraposición con el uno a uno de Cavallo, que consideró una "ficción".

Kirchner habló, una y otra vez, del "modelo" que se viene implementando en la Argentina desde 2003 y dio una clara señal de que sus aspiraciones van más allá de 2011.

En este punto, cabe hacer algunas reflexiones acerca del horizonte político que se plantea para los próximos dos años. Cuando luego del 28 de junio, muchos daban por sentado el fin del kirchnerismo, no tenían en cuenta dos cuestiones: la capacidad de rearmarse del oficialismo y la ausencia de una figura o una fuerza que pueda presentarse como alternativa para las próximas elecciones.

A nivel nacional, la oposición no ha dado hasta ahora señales de que pueda aglutinarse en algún movimiento que trascienda una táctica electoral pasajera con el estricto fin de reunir votos. Tal es el caso del eje Macri-De Narváez-Solá en la provincia de Buenos Aires, que apenas pudo sobrellevar la campaña y, luego, se disolvió en cuestión de días. Otro caso sintomático es el de la diputada Elisa Carrió, quien volvió a dividir el frente opositor al fundar una nueva fuerza (lo que ya la convierte en una especialista en crear partidos cada vez más chicos), cerrar la puerta al radicalismo y, así, volverse funcional al proyecto K, que ve a su competencia cada vez más atomizada.

La única fuerza nacional que tiende a unirse es la UCR, bajo el impulso de la buena imagen de Julio Cobos, que logró imponer una conducción mendocina en el partido, tras la salida de Gerardo Morales. Sin embargo, al vicepresidente le queda todavía por demostrar que es capaz de conducir al centenario partido y generar una verdadera construcción política luego del "voto no positivo", más allá del voto bronca que los seguidores de Alem supieron cosechar en junio.

Por lo tanto, es una verdadera imprudencia descartar a esta altura las posibilidades del kirchnerismo en 2011; la vocación de Néstor quedó expresada en su visita a La Rioja y en la Casa de las Tejas esa lectura está presente.

Finalmente, esta semana podría concretarse la designación de la ex diputada nacional Griselda Herrera en el área de Desarrollo Social en uno de los pocos cambios que habrá en el gabinete de Beder Herrera.

Lo que en un comienzo se planteó como una renovación en varias carteras, finalmente fue perdiendo terreno y, por ejemplo, el ministro de Salud Gustavo Graselli recibió un nuevo respaldo y mantiene su puesto. Lo que todavía no se descarta es una reducción de ministerios y algunos reacomodamientos de funcionarios.

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