Promoción: industrias relativizan su impacto

Las empresas valoran la continuidad y el nuevo foco del programa, pero creen que este año no tendrá efecto por la crisis.
Aunque todavía no llegó a la Legislatura, el proyecto de ley para la nueva promoción industrial es observado por las entidades empresarias como un programa de "buenas intenciones" que, al menos este año, no tendrá ningún efecto en el sector por culpa de la crisis.

La iniciativa, que durante su elaboración fue puesta a consideración de las asociaciones industriales, promueve beneficios fiscales más acotados. Antes, se promocionaba la incorporación de mano de obra y nuevas inversiones y la exención del impuesto a los Ingresos Brutos era formal porque, sencillamente, el sector gozaba de alícuota cero.

Ahora, el sector fue gravado con el 0,5 por ciento. Las nuevas categorías implican diferentes exenciones fiscales, pero nunca la reducción del ciento por ciento, que se aplicará sólo sobre el monto que aumente la facturación. Sí se incluye, y esto es una novedad, un incentivo a la toma de personal: rebaja del 30 por ciento de Ingresos Brutos para quien aumente al menos 10 por ciento su planta de empleados.

Voceros del Ministerio de Industria, que encabeza Roberto Avalle, consideraron que el nuevo esquema es "superador". Para las empresas, las virtudes de la nueva norma no alcanzarán para incentivar a las fábricas.

"En medio del actual contexto, los resultados no se verán este año. Las empresas están más preocupadas por mantener el nivel de actividad que por nuevos procesos o inversiones. De hecho, están paradas las certificaciones de normas de calidad y los programas de mejoramiento de medio ambiente", indicó Omar Pellisa, al frente del departamento de pequeñas y medianas industrias de la Unión Industrial de Córdoba.

El observatorio de actividad que esa entidad realizó en marzo reveló que el 70 por ciento de las empresas cree que su producción será menor este año, el 73 por ciento no piensa invertir, el 33 por ciento planea reducir personal y el 83,7 por ciento dijo que su rentabilidad será menor.

Pellisa dijo que "el espíritu de la ley es bueno", pero reconoció que los industriales "insisten en más beneficios impositivos y en la eliminación de Ingresos Brutos".

Simbólico. Para Ramón Lambertini, al frente de Afamac (agrupa a los fabricantes locales de maquinaria agrícola), es "coherente" mantener la promoción industrial, pero opinó que el impacto, hoy por hoy, es "simbólico", ya que "es muy difícil que se pueda incorporar gente cuando hay un tremendo esfuerzo por mantener la planta actual" de operarios.

Más crítico fue el titular de la Cámara de Industriales Metalúrgicos, Juan Grundy: "En este momento, con actividad en contracción y pocas posibilidades de expansión, me parece que nadie va a tomar esto".

Para Daniel Urcía, de la Afic (frigoríficos), las nuevas inversiones "deberían tener desgravación total". El economista Juan Manuel Garzón, del Ieral de la Fundación Mediterránea, consideró que "los programas se quedan en buenas intenciones".

En foco

Antes. La ley 9.121 tenía beneficios por inversiones o nueva mano de obra. En Ingresos Brutos y Sellos, la exención era total. En el Inmobiliario, dependía de la cantidad de nuevos empleados y porcentaje de inversión. Había subsidios por empleo y energía.

Lo nuevo. En Ingresos Brutos, si la inversión supera 20% del activo fijo, será total, pero sólo sobre el incremento de facturación. Agrega una exención de 30% sobre el monto no alcanzado si se aumenta 10% la plantilla de personal. El beneficio fiscal difiere según el perfil. Hay subsidios por empleo y energía.

Comentá la nota