Prometen que la draga estaría operativa dentro de 15 ó 20 días

En septiembre el canal de acceso tendría las condiciones de calado necesarias para que comiencen a ingresar al puerto local buques de transporte de cargas de más de 150 metros de eslora.

El subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Ricardo Luján se reunió anteayer con los directivos del Consorcio Portuario Regional y de cámaras empresarias de la ciudad para analizar los crecientes problemas operativos que se registran en el Puerto local a causa de la acumulación de sedimentos.

Según se informó desde el consorcio, el funcionario sostuvo que en un plazo de 15 a 20 días la draga 259-Mendoza volvería a estar operativa, una vez que sea reparado su cigüeñal, el cual se averió a poco de que la nave llegara a Mar del Plata para realizar la limpieza del canal de acceso y el espejo de agua interior de la estación marítima. Asimismo Luján confirmó que la Mendoza permanecerá en la ciudad aún cuando haya concluido sus tareas. "Contar con una draga permanente es un lujo que pocos puertos del mundo pueden darse", afirmó.

Desde el consorcio se anticipó, además, la realización inmediata de una batimetría que permitirá verificar con precisión cuál es el actual cuadro de situación del canal de acceso secundario, pero "se ratificó que los buques que tienen a Mar del Plata como puerto de operaciones no tendrán inconvenientes para ingresar o salir de esta estación en condiciones hidrometeorológicas normales".

Con respecto al buque de la empresa Maersk, cuyos representantes se encontraban presentes en la reunión, "su próximo arribo se anunció para el día 4 de julio, no previéndose inconvenientes para su ingreso por parte de los prácticos que participaron del encuentro", se informó desde el consorcio.

De la audiencia participaron directivos de cámaras empresarias de la industria pesquera y representantes de las firmas navieras que operan en esta terminal.

El subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación, Ricardo Luján, que presidió el encuentro, lamentó que un motor recientemente reparado y en garantía hubiera fallado y aseguró que se seguirá invirtiendo dinero en la draga para llevarla a un óptimo estado.

El plan de obras programado permite estimar que en septiembre próximo el canal de acceso tendría las condiciones de calado necesarias para que comiencen a ingresar al puerto local buques de transporte de cargas de más de 150 metros de eslora.

Respecto a los buques Taipei Mare y Letare, sobre los cuales el subsecretario solicitara información por noticias que hablaban de varaduras en la boca del canal durante el pasado domingo, la Prefectura Naval Argentina informó que no existieron tales varaduras, señalaron desde el consorcio.

Aún así, ayer el gerente de la empresa Remolcadores Mar del Plata, Sergio Di Nápoli, confirmó públicamente que ambos buques requirieron de sus servicios debido a que quedaron encallados al ingresar al puerto local, precisando que lograron recuperar su navegabilidad gracias a la crecida del mar.

El precio de 10 años sin un mantenimiento efectivo

El puerto de Mar del Plata no recibe una tarea de dragado de magnitud desde el año 1998, que fue cuando el gobierno provincial emprendió una obra que permitió remover unos 3 millones de metros cúbicos de arena que mantenían obstruida a la boca de acceso de la estación marítima.

En aquella oportunidad la arena que extrajo la draga holandesa Amazon fue derivada a las playas céntricas, que pudieron recuperar de este modo hasta un 300% de la superficie que había sido perdida por la erosión.

Lo cierto fue que desde entonces nunca se volvió a hacer una tarea de semejante envergadura. Apenas se efectuaron tres obras de mantenimiento, que no lograron preservar los logros obtenidos en el '98.

Recién en 2004 llegó a Mar del Plata la primera draga para realizar tareas en el acceso al puerto y el espejo de agua interior, que por aquel entonces, ya exhibían nuevos problemas a causa de la acumulación de sedimentos.

La embarcación de orígen ucraniano era la Perekopskiy, que trabajó durante algunos pocos meses en la ciudad para luego, dirigirse a Quequén.

No obstante, los inconvenientes fueron creciendo por la persistente deriva de arena arrastrada por las corrientes del sur, que provocan la formación de un compacto banco de sedimentos en la desembocadura del puerto.

En 2006 las dificultades comenzaron a cobrar mayor gravedad, debido a que la arena obstruyó por completo el canal de acceso principal, por lo que a partir de entonces sólo quedó operativo el secundario, que es el que se utiliza en la actualidad.

Ese año el consorcio de administración del puerto contrató los servicios de una nueva draga, en este caso, a la James Ensor que trabajó sobre el canal secundario para tratar de devolverle algo de profundidad. Sin embargo, no hubo muy buenos resultados.

Algo similar sucedió en 2007 con la draga lusitana Acróbata, que demoró muchos meses en llegar a Mar del Plata, para realizar una tarea de dudosa efectividad que se desarrolló hasta que la embarcación tuvo que ser amarrada a la escollera norte por inconvenientes operativos.

Ahora, la solución más a mano consiste en la que pueda aportar la draga 259-Mendoza, en la que el gobierno nacional invirtió varios millones de pesos para lograr que volviera a navegar y llegara a Mar del Plata.

Si bien su arribo estaba previsto para finales del año pasado, recién llegó en marzo y tras realizar algunas pruebas sufrió una avería que, según las autoridades, está en camino de ser resuelta.

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