Prometen que cambiarán 6.000 medidores de agua.

Problemas: el responsable del área de Obras Públicas de la comuna recordó los problemas que tiene la provincia -que es una zona árida- para acceder a agua de calidad. “Todo el mundo tendría que dimensionarlo, sabiendo que somos alimentados por dos ríos”, planteó Diego Bosch.
El secretario de Obras Públicas, Diego Bosch, prometió que a lo largo de este año se cambiarán unos 6.000 medidores de agua, al tiempo que anunció que “ya se ha tramitado la adquisición de 3.000 medidores para reemplazar a aquellos que se encuentran trabados, que tienen problemas de medición o que son obsoletos”.

“La idea este año es el recambio de 6.000 medidores, cifra que esperamos se supere, porque de esa cantidad de medidores que se saquen se va a poder conseguir en nuestros talleres de micromedición hacer un recambio, reparación de turbinas, el cambio de la relojería y demás. De esta manera no solamente van a ser 6.000 medidores sino que, de esa cantidad que se recambie, se van a poder aprovechar muchísimos más con un muy buen mantenimiento para recolocarlos en el circuito de redes distribuidoras de la ciudad”, dijo el funcionario.

El municipio pretende “que la micromedición de la ciudad llegue a un 100%, cosa que no vamos a lograr en un año, calculamos que vamos a demorar toda una gestión en hacer un recambio total para llegar a todas las conexiones medidas y, de esa manera, lograr una equidad en la medición de todos los usuarios. A su vez, vamos a lograr una disciplina en el uso racional del agua, que sabemos y vemos que no es lo que está ocurriendo en muchísimos barrios de la ciudad, inclusive en el centro”.

Zona árida

Bosch recordó que “estamos viviendo en la provincia de La Pampa, zona árida y semiárida, con un promedio de precipitaciones que no superan anualmente los 900 milímetros con un déficit pluviométrico de más de 600 milímetros, y ese déficit la gente normalmente lo complementa con agua que se tiene que aprovisionar de fuentes subterráneas, electrobombas y en muchísimos lugares de Santa Rosa con agua de la red para mantener su césped, sus árboles, para lavar sus autos, para regar las calles”.

“Desgraciadamente -lamentó Bosch-, no hemos tenido a lo largo de tantos años una política de uso racional y de cuidado del agua, sino campañas esporádicas, entonces no hemos tomado conciencia del cuidado que debemos tener”.

Provisión costosa

El secretario municipal hizo hincapié en que “a La Pampa le cuesta proveerse de agua de buena calidad, por eso todo el mundo tendría que dimensionarlo sabiendo que somos alimentados por dos ríos: el Colorado, a 300 kilómetros de distancia a través de un acueducto, y un río subterráneo, mal dicho río porque en realidad son lentejas acuíferas de gran volumen, con agua de muy buena calidad en el acuífero Santa Rosa, Anguil, Uriburu, de donde también con 87 perforaciones se aporta un caudal muy importante para el abastecimiento de Santa Rosa”.

Sostuvo que “nuestra idea es llegar a tener un volumen medido de entrada que coincida plenamente con el volumen medido de salida, es decir, tener una micromedición que coincida con una macromedición, o sea lo que se consume y lo que se genera. De esa manera reduciremos al mínimo las pérdidas y tendremos registrado todos los consumos de la ciudad, contribuyendo no solamente al ahorro del agua y el cuidado del medio ambiente, sino a la generación de nuevos emprendimientos productivos y poblacionales en el resto de la provincia, ya que el ahorro de agua en Santa Rosa como en otras grandes ciudades de La Pampa, va a servir para el desarrollo de otros polos de crecimiento, nuevos planes de vivienda y más gente con servicios de saneamiento”.

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