Promesas de guerra en Irak

El Reino Unido "estará ahí" en caso de que el gobierno de George W. Bush decida invadir Irak para derrocar a Saddam Hussein. Esta promesa de apoyo militar llegó por carta a Washington el año anterior a la invasión al país asiático en 2003, con la firma al pie del premier británico Tony Blair, según reveló su ex jefe de prensa,
Alastair Campbell, ante una comisión que investiga en Londres la preparación y desarrollo de la guerra y los planes para la reconstrucción iraquí. Blair envió esos mensajes cuando públicamente insistía en que la diplomática era la principal opción para convencer a Bagdad de renunciar a sus armas químicas y biológicas, un arsenal que nunca apareció.

"El primer ministro escribió un montón de notas al presidente Bush. Diría que el tenor de las mismas era del tipo: ‘compartimos el análisis, compartimos la preocupación, vamos a estar a su lado para asegurar que Saddam Hussein cumpla con sus obligaciones y que Irak sea desarmado’", explicó Campbell.

Las cartas, consideradas ultrasecretas, sólo fueron conocidas por un pequeño círculo de personas que no incluía al actual premier, Gordon Brown, que por ese entonces estaba al frente de la cartera de Economía.

Campbell, que conoció mejor que nadie lo que ocurrió entre bastidores en los meses previos a la operación militar, negó además que Londres manipulara el informe sobre las armas de destrucción masiva que se suponía tenía Bagdad.

Tony Blair también deberá testificar ante la comisión, luego de que lo hagan el ex ministro de Defensa, Geoff Hoon, y el ex titular de Exteriores durante la guerra, Jack Straw.

Obama cosecha amores y odios

Los norteamericanos están divididos sobre la gestión de Barack Obama en su primer año en la Casa Blanca: según una encuesta de la cadena CNN, el 48% opina que fue un fracaso y un 47% que fue un éxito. No obstante, el primer presidente de origen afroamericano de EE.UU. registra todavía una tasa de aprobación del 51%, aunque tres puntos por debajo de la obtenida el mes pasado.La aprobación del 51% es casi dos veces superior al alcanzado por el Congreso, que sólo logró sumar los votos positivos del 27% de los encuestados. "El lado positivo para Obama es que sigue siendo popular y registra notas decentes en política exterior y en asuntos de seguridad nacional", señaló el director de encuestas de CNN, Keating Holland.

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