Una promesa incumplida

Los vecinos del barrio San Martín de Porres siguen esperando, aunque cada vez con menos esperanzas
La relocalización de las familias fue anunciada por el Intendente en marzo de 2005, teniendo en cuenta "una problemática bastante compleja basada en deficiencias sociales, urbanísticas y ambientales", según decía por aquel entonces. A casi cuatro años, y luego de que el Municipio comprara las tierras donde edificar, los vecinos ven cada vez más lejana la posibilidad del traslado. Mientras tanto, las condiciones en las que viven siguen iguales o peores que en 2005.

Hace casi cuatro años, el intendente Omar Duclós anunció la relocalización de los habitantes del barrio San Martín de Porres. La noticia fue tomada con entusiasmo por los vecinos de ese sector de la ciudad, entendiendo que su calidad de vida podía mejorar de una vez por todas pudiendo acceder a vivir, aunque sea, con los servicios imprescindibles que no llegan al barrio.

Pero pasó el tiempo y el anuncio no se concretó para esas más de 150 personas pertenecientes a 33 familias. Es más, hoy la mayoría de ellos sienten que cada vez se aleja un poquito más esa posibilidad.

Así lo expresaron al hablar con este diario en una recorrida realizada el viernes por la tarde.

Todos recordaron que fue el propio Intendente el que decidió llevar adelante la relocalización, sosteniendo que "nosotros no le pedimos nada".

Como si fuese hoy, evocaron el día en que el jefe comunal llegó al barrio e hizo el anuncio, que luego dio a conocer en una rueda de prensa, de que a través del Plan Federal se construirían las nuevas viviendas.

Tampoco olvidaron cada uno de los pasos que se fueron siguiendo y cómo comenzó a retrasarse toda esta historia desde el vamos.

El barrio hoy

San Martín de Porres está ubicado al norte de la ciudad, detrás de la planta de la ex Sudamtex y del futuro Parque Industrial II, a un costado del ex aeródromo -que durante años funcionó como basural a cielo abierto- y a otro lado de las cavas donde tiraban desperdicios los camiones atmosféricos y EFASA.

No cuenta con ningún servicio básico: no tienen cloacas, el agua corriente pasa por una de las calles pero casi nadie ha podido hacer la extensión hasta su domicilio, no tienen gas natural y muchos han quedado sin luz.

El estado de las calles es malo y la iluminación es casi inexistente. Los medios de transporte pasan al menos a diez cuadras de la entrada al barrio y la unidad sanitaria más cercana queda a más de 30 cuadras.

La escuela más próxima está a casi 40 cuadras, por lo que los chicos -que son muchos en el barrio- deben recorrer esas distancias para poder llegar.

Todas estas cuestiones habían sido evaluadas hace casi cuatro años cuando se anunció la relocalización. La situación de aquel 2005 a hoy no cambió. Es más, parece que empeora día a día. Y sin embargo, el traslado no se concreta.

A esto hay que sumarle que la comisión vecinal ya no existe, puesto que al momento de aquel anuncio se decidió dejarla sin efecto y ahora no tienen representación formal ante el Municipio para reclamar por sus necesidades.

A su vez, cuando algún vecino va a solicitar algún otro elemento, como por ejemplo chapas o una ventana, le dicen que no porque en los papeles figura que es un sector que será trasladado.

Aquel anuncio...

El anuncio fue hecho por el intendente Duclós en la mañana del 23 de marzo de 2005 en conferencia de prensa.

En aquel entonces el propio jefe comunal reconocía que el barrio es uno de los sectores "que tiene mayores necesidades y una problemática bastante compleja basada en deficiencias sociales, urbanísticas y ambientales".

En este sentido, apuntaba que se encuentra en una zona industrial y que "aunque se tomen los recaudos necesarios siempre produce algún grado de impacto negativo a quienes habitan en la adyacencia".

Y agregaba que "para prevenir mayores problemas que se puedan registrar en el futuro y buscar una solución integral que resuelva el problema estructural del barrio nos parece que lo más conveniente es avanzar en la relocalización de esa gente".

En aquel momento, informaba que la construcción de las nuevas viviendas en otro sector de la ciudad se haría en el marco del Plan Federal impulsado por el Gobierno Nacional y que asimismo habían pensado en la formación de cooperativas de trabajo con gente del barrio con conocimiento de albañilería para generarles un ingreso.

Los terrenos

Posteriormente a ese anuncio, se hizo un relevamiento que determinó que eran 33 las familias que querían el traslado.

El tiempo fue pasando y los vecinos ya comenzaban a notar que nada avanzaba, por lo que comenzaron a reclamar.

Luego de varios pedidos, el Ejecutivo compró las tierras donde se construirían las casas de 54 metros cuadrados cubiertos, con dos habitaciones, cocina comedor, baño y lavadero, según el proyecto original.

Desde luego que las viviendas no serían gratis. El Municipio hizo tasar las casas de San Martín de Porres y la diferencia con las nuevas debía ser abonada en cuotas por sus futuros propietarios.

El terreno que se compró está ubicado en 1º de Mayo, Las Flores, Calle 3 y Calle 5 y aún está a nombre de la comuna.

Hoy los vecinos reclaman una audiencia con Duclós para solicitarle que ya comience el traspaso de las tierras y así poder comenzar de a poco a hacer algo con ellos.

Comentá la nota