Promesa incumplida: eliminar retenciones a trigo y maíz

• A más de 15 días del anuncio oficial, nunca se lo reglamentó. Esperan también apertura de exportación
A más de quince días del anuncio hecho por Cristina de Kirchner, el campo espera la reglamentación del sistema que llevará a cero la carga de retenciones impuesta sobre los pequeños productores de maíz y trigo. Pese a no haber sido bien recibida por la Mesa de Enlace, la medida es el principal incentivo generado hasta ahora por el Gobierno para impulsar a los cereales. También se aguarda la apertura permanente de las exportaciones.

«Se está trabajando en las resoluciones, y próximamente saldrán publicadas. Que los productores se queden tranquilos», indicaron fuentes del Ejecutivo a este diario. El trabajo corre por cuenta de la ministra de Producción, Débora Giorgi; la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), que comanda Emilio Eyras; y la Secretaría de Comercio Interior de Guillermo Moreno.

En rigor, como ocurre con todo anuncio vinculado al campo, en el Ejecutivo no tenían previsto lanzar medidas sin la presencia de Cristina de Kirchner en el país. La Presidente reaparecerá esta semana tras su viaje a Estados Unidos. «Toda la semana los equipos técnicos, tanto del sector público como del privado (molineros-exportadores), estuvieron trabajando en el tema de apertura de exportaciones; había que modificar una resolución del trigo, pero eso ya está terminado. En las próximas horas, la medida estará publicada en el Boletín Oficial», aseguró a Ámbito Financiero María del Carmen Alarcón, titular de la Secretaría de Integración Nacional.

El viernes 11 de este mes, la Presidente lanzó el anuncio de «retenciones cero», al mismo tiempo que dio a conocer el convenio -rechazado por las entidades del campo- que el Ejecutivo firmó con la Cámara de Exportadores de Cereales (CEC) y los molinos harineros para abrir las ventas de cereales al exterior. De hecho, Giorgi ya informó a su par brasileño, Miguel Jorge, que la Argentina liberará este año 1,3 tonelada de trigo para la exportación. Aun así, Brasil necesita mucho más de ese grano.

Mientras tanto, con la problemática del campo desplazada ahora de la agenda política y mediática, los agricultores esperan conocer la letra chica de los subsidios prometidos, que funcionarán bajo el sistema de compensaciones que distribuye la ONCCA. La medida afecta la próxima campaña, por lo que no influye en el caso del trigo, pero sí para el maíz, cuya siembra está arrancando con una intención de apenas 1,875 millón de hectáreas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Se trata de una baja del 23% respecto del año pasado. La soja es la ganadora ante el retroceso del resto de los cultivos.

Las esperadas «retenciones cero» se aplicarán sobre pequeños agricultores, lo que es definido por el Gobierno como aquellos que generan hasta 1.240 toneladas de maíz y 800 toneladas de trigo por campaña. Suman el 95% del total, según cálculos del Ejecutivo. Las retenciones se seguirán cobrando al que exporta (el 23% en el caso del trigo y el 20% para el maíz). La novedad radica en que los productores pequeños deberán empadronarse y luego recibirán en sus cuentas bancarias sumas equivalentes a las retenciones aplicadas sobre las ventas que puedan comprobar.

Este sistema no es bien visto por la Mesa de Enlace, que recuerda que ya se aplica en forma similar para el pago de compensaciones a tamberos. «Nos quitan, para luego devolvernos, pero con condicionamientos», argumentan fuentes del agro. Critican además las exigencias que impone el Estado para cobrar el dinero (se piden datos detallados del productor), advirtiendo que este filtro corre por cuenta de Moreno.

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