ProMendoza aseguró que Jaque tramita una sanción contra Brasil

Es por el bloqueo al ingreso de productos locales. Busca el apoyo de Cristina. Se justifica en que no se respetaron los tiempos de preaviso para aplicar las licencias no automáticas.
El gobernador Celso Jaque pediría al Gobierno nacional en los próximos días que aplique "una sanción" contra Brasil por el bloqueo del ingreso de productos perecederos mendocinos, sobre todo ajos y vinos.

El gerente de la Fundación ProMendoza, Marcos Abihaggle, anticipó hoy que Jaque "está en tratativas" ante representantes de

la Casa Rosada para ver si se puede aplicar "una sanción" al gobierno brasileño.

El argumento del mandatario mendocino es que el principal socio del Mercosur "no respeta" los tiempos de preaviso para la

aplicación de licencias no automáticas, tal como lo establece la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Según Abihaggle, las trabas impuestas por la administración de Luiz Inácio Lula Da Silva afectan a productos mendocinos

perecederos como vinos, aceitunas, aceites y fruta disecadas.

Estos productos están incluidos en el Nomenclador Común del Mercosur como "no perecederos", por lo que las licencias no

automáticas los afectan en forma directa.

Abihaggle es gerente de la Fundación ProMendoza, compuesta por el gobierno de la provincia, la Unión Comercial e Industrial, la

Bolsa de Comercio y la Federación Económica mendocina.

Se trata de una entidad pública y privada que desde 1996 impulsa la proyección internacional especialmente de las pequeñas

y medianas empresas de la provincia.

El reclamo de los empresarios mendocinos es el mismo que el de los brasileños: critican las trabas comerciales impuestas por los

gobiernos de ambos países para el ingreso de determinados productos.

El Gobierno argentino aplica desde enero de este año las denominadas licencias no automáticas, que frenan en la aduana

local el ingreso de los productos del exterior por plazos que llegan a los 180 días. Esas trabas comerciales afectan el ingreso de productos provenientes de todo el mundo, pero sobre todo a aquellos de procedencia brasileña.

De acuerdo al informe de Balanza Comercial del Indec, las importaciones desde Brasil descendieron un 31 por ciento en el

último año, mientras que las exportaciones hacia ese país sólo bajaron un 2 por ciento.

Ante los reiterados reclamos de la poderosa la Federación de Industriales del Estado de San Pablo (FIESP), Lula decidió en

septiembre pasado autorizar la aplicación de las mismas barreras para los productos argentinos.

Las medidas de Brasil provocaron que más de 800 camiones quedaran varados en la aduana de la ciudad brasileña de

Uruguayana, unida a la correntina Paso de los Libres por el puente Getulio Vargas-Agustín P. Justo.

El conflicto comercial llevó a Cristina Kirchner y Lula a reunirse en el Palacio Itamary, Brasilia, el miércoles último para

limar las asperezas y reforzar la alianza estratégica.

Ambos presidentes resolvieron seguir aplicando durante 2010 las licencias no automáticas de importación, que contemplan un plazo de tramitación mínimo de 60 días.

La decisión hizo ruido entre los exportadores e importadores de ambos lados de la frontera, por lo que los empresarios mendocinos

instaron a Jaque a pedir sanciones para Brasil.

"Según la OMC los países deben avisar 21 días hábiles antes de la aplicación de las licencias no automáticas. En este caso Brasil

no avisó y por lo tanto, el gobernador está pidiendo a las autoridades nacionales algún tipo de sanción para nuestro mayor

socio del Mercosur", aseguró Abihaggle.

En declaraciones a la prensa provincial, el empresario añadió que "lo más importante es destrabar este tipo de medidas, ya que

han existido algunos retrasos en ciertas cargas en la frontera", y eso afecta a las exportaciones locales.

Para el empresario, si bien las licencias son una herramienta que utilizan los países para proteger a su industria nacional, en

la práctica "han producido desvíos comerciales". En ese sentido, argumentó que Brasil siguió comprando vino a Chile y Australia sin aplicarle las licencias, por lo que en ese contexto son "medidas injustificada" porque "no cumplen con el objetivo de proteger a la industria brasileña".

Los legisladores mendocinos se habían reunido hace dos días en Buenos Aires con funcionarios nacionales volvieron pálidos. La medida de Brasil de suspender las licencias automáticas de importación de 4.000 productos argentinos pone en grave riesgo más de U$S300 millones que Mendoza destina a ese mercado. Preocupados, anticiparon que, de mantenerse esta situación, Mendoza padecerá una profunda crisis económica.

Los rumores avivaban el encuentro: 25 camiones había varados en un paso con Brasil, y un exportador mendocino debió dejar su carga de frutas y sólo pudo seguir con el vino.

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