Prohibido criticar a Binner

Desde que asumió el Gobierno provincial del Dr. Binner -hace ya más de un año-, pareciera que nadie que haya simpatizado con el anterior gobierno o formado parte del mismo tiene derecho a cuestionar las decisiones que se toman en la administración provincial.
Los defensores de su gestión utilizan casi como argumento exclusivo para descalificar cualquier crítica lo que los filósofos llaman la "falacia ad hóminem". La falacia ad hóminem es un procedimiento discursivo que consiste en intentar descalificar personalmente a un adversario, en lugar de refutar sus afirmaciones. Una falacia ad hóminem tiene esta estructura: (1) A afirma B; (2) hay algo cuestionable acerca de A; (3) por tanto, B es falso.

Así por ejemplo, si Ud. afirma: "Binner prometió a los rafaelinos que la continuidad de la obra de cloacas estaba garantizada y no cumplió", su interlocutor -simpatizante del Gobierno provincial-, le responde:

"Los que estaban antes tampoco cumplieron así que la crítica es inaceptable y Ud. o está equivocado o actúa de mala fe".

Si Ud. dice: "El Ministro de salud aseguró que se iba a poner en marcha un servicio de radioterapia -largamente reclamado por la ciudadanía-, y no lo hizo, el seguidor de la alianza expresa: "El Gobierno anterior tampoco y Ud. tiene malas intenciones al recordarme estos pequeños deslices de una administración irreprochable".

De este modo el argumento se utiliza hasta el infinito para defender una gestión que, tal como lo venimos expresando en distintos ámbitos, hasta la fecha no ha sido buena para Rafaela.

Hasta ahora sólo hemos recibido promesas. Todas fueron formuladas en campaña y ratificadas posteriormente por el Sr. Gobernador, sus ministros y cuanto funcionario pasó por Rafaela. Sin embargo, la mayoría de ellas no se han cumplido. Algunas fueron borradas de un plumazo y otras se encuentran detenidas con un futuro incierto.

El Gobierno provincial no ha iniciado ninguna obra de su autoría y tampoco mantuvo la continuidad o resolvió las que habían sido empezadas por la administración anterior. A los ejemplos ya mencionados de cloacas y del Centro de Radioterapia hay que agregar el concurso del hospital (aún no resuelto), el taller de revisión técnica obligatoria que espera su aprobación, el desvío de tránsito pesado al que se le han quitado los fondos, la paralización de programas educativos y talleres municipales en las escuelas de la ciudad sobre prevención de adicciones y educación vial por decisión del Ministerio de Educación, la construcción de 111 viviendas para subsanar el error cometido por una funcionaria provincial en el sorteo del plan federal, la remodelación de la Av. Luis Fanti (por incumplimiento de la parte que le toca a Vialidad Provincial) y la puesta en marcha del plan de 600 viviendas en la zona norte de la ciudad. Como se aprecia en esta breve enumeración estamos lejos de ser "la ciudad privilegiada" como nos definió el Dr.

Binner en un programa televisivo.

Durante todo el año 2008 se efectuaron reuniones con la ciudadanía para definir las obras que Rafaela necesita. La terminación de las cloacas y el acueducto aparecen en primer lugar en el reclamo de la gente. Sin embargo el Dr. Binner decidió que lo prioritario era un edificio para el funcionamiento del "nodo" y un nuevo hospital. Una encuesta publicada por este mismo diario refleja que sólo una porción minoritaria de rafaelinos considera estas obras como las más importantes y mucho menos como las primeras que se tienen que hacer.

Sin embargo son las únicas que figuran en el presupuesto provincial para nuestra ciudad. A esta forma de gestionar se la denomina "participación ciudadana en la construcción de la agenda estratégica".

Lo que indudablemente hay que reconocerle a la administración del Dr.

Binner es la habilidad profesional para manipular conceptos y organizar estrategias de marketing pretendiendo instalar una imagen de "buenos tiempos" que poco y nada tienen que ver con la realidad.

Un buen ejemplo regional es el traslado de motoniveladoras, que están en manos de comunas administradas por personas ajenas a la alianza gobernante hacia otras que responden al poder central de la Provincia.

Este procedimiento de desvestir a un santo para vestir a otro, se denomina "racionalización de recursos".

Creo que vale la pena discutir seriamente cuáles son las necesidades y prioridades de nuestra ciudad y evaluar si la Provincia responde a las misma o no. Justificar la postergación de Rafaela y descalificar la crítica de esa situación con las razones de una supuesta incompetencia del Gobierno anterior o una pretendida mala intención de quienes asumimos una postura distinta, es un argumento poco serio y fundamentalmente de corta vida. No obstante hace más de un año que el Gobierno provincial lo utiliza para explicar todo lo que hasta ahora tiene postergado.

Sería interesante que el Dr. Binner supere la etapa de diagnóstico y empiece a gobernar demostrándonos toda su capacidad para hacer mejor las cosas. En ese caso seríamos los primeros en reconocerlo.

Mientras tanto es nuestra obligación seguir señalando lo que a nuestro juicio el Gobierno provincial del Dr. Binner hace mal o no hace y reclamando las obras que la ciudad necesita. Las mismas no tienen ideología ni pertenecen a ningún partido político. Simplemente representan el derecho de todos los rafaelinos a pedir lo que legítimamente nos corresponde para acceder a una mejor calidad de vida.

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