El programa reavivará el consumo porque transfiere 1% del PBI a los pobres

El impacto de la "universalización" de la asignación por protección social anunciado ayer por Cristina Kirchner es de un punto del PBI, ya que insumirá casi $ 10.800 millones, e impactaría fuerte sobre el consumo y la actividad económica, según sostienen varios analistas.
Como forma de establecer un parámetro, el economista Ricardo Delgado, de Analytica, dijo que el plan social más grande de Brasil, Bolsa Familia, representa del 0,6% a 0,7% del PBI brasileño, y el presidente Lula Da Silva lo usó durante la crisis para que el consumo no cayera tanto, por lo que la liberación de $ 10.800 millones anunciada tendrá un impacto importante, sobre todo porque está dirigida a las personas con menor capacidad de ahorro.

En cambio, Fausto Spotorno, del estudio Ferreres, consideró que no quedó claro el financiamiento. Los fondos de la ANSeS, dijo, ya se están utilizando para financiar el sector público no financiero. Este año, la Nación tendrá déficit fiscal financiero y el año que viene probablemente también. A menos que se reduzcan otros subsidios, no hay fondos disponibles, y "esto tendría como contrapartida un aumento de tarifas", subrayó, y agregó que otras posibilidades son "que suban los impuestos o que se financien con deuda externa". Sólo en este último caso los $ 10.800 millones van a impactar en el consumo, pero "con riesgo inflacionario", concluyó.

Spotorno coincidió con Jorge Colina, de Idesa, en que habrá problemas de implementación, porque el empleado en blanco recibe la asignación familiar automáticamente, mientras que el trabajador informal deberá hacer el trámite. Colina recordó la experiencia de la última moratoria previsional, que –aseguró– benefició a sectores de ingresos medios y altos, y a aquellos pobres que se contactaron con gestores a través de los intermediarios políticos de los municipios. El analista opinó que el Estado "tiene que salir además a buscar a los eventuales beneficiarios, censarlos y facilitarles el trámite".

En cambio, para Ernesto Kritz, de SEL Consultores, el hecho de que el pago lo haga ANSeS y no los municipios termina con el clientelismo. Felicitó la iniciativa porque, indicó, "significa extender a los informales el beneficio de las asignaciones familiares".

Daniela Cristina (Iaraf) calculó que una familia de 6 personas (2 adultos y 4 hijos) recibe $720 y una familia tipo (padres y dos hijos), $360. La línea de indigencia para la primera familia es de $532, con lo que sólo con la prestación ya saldría de la indigencia, y la línea de indigencia para el segundo caso es de $458 y no le alcanzaría. Considerando la línea de pobreza ($1.200 para la primera familia y $1.033 para la segunda), se observa que la familia más numerosa cubre un 60% de la línea de pobreza, mientras que la menos numerosa cubre un 35%.

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