Programa de equinoterapia para afrontar trastornos

La Comuna inició el plan con clases para personas con capacidades diferentes de distintas edades
Comenzó un programa de Equinoterapia en la Municipalidad, con clases que se dictan en el club Hípico. Se trata de treinta becas que buscan "favorecer a personas con capacidades diferentes, de distintas edades", indicaron en la Comuna.

El plan depende del Consejo de Integración Municipal y consta de clases que se dictan los miércoles y jueves a la tarde. Las mismas están a cargo del Instructor de Equinoterapia, Alfredo Nievas, los profesores de Educación Física Natalia García, Guillermo Santos y el kinesiólogo Alejandro Gómez. El caballo se llama Chicho, nombre que fue otorgado por los niños.

Según se explicó, las clases duran una hora. En los primeros 15 minutos se realiza una entrada en calor, con ejercicios de movilidad articular y elongación muscular, 30 minutos en trabajo con el caballo, y los 15 minutos finales se realizan trabajos de relajación.

La profesora Natalia García expresa que "el contacto con el animal proporciona múltiples sensaciones que pueden resultar terapéuticas a niveles cognitivos, de la comunicación y de la personalidad. Es un entrenamiento físico que se puede usar como complemento de un tratamiento médico, psicológico y psiquiátrico para pacientes con trastornos en el movimiento y otras enfermedades".

"Esta experiencia de aprendizaje divertida en un medio natural mejora el equilibrio y la movilidad y afecta positivamente las funciones de la comunicación y de la conducta para personas de todas las edades. El hecho físico de montar a caballo ayuda a romper con el aislamiento como así también facilita la superación del temor, mejora la confianza y la capacidad de concentración y reduce las tensiones e inhibiciones físicas y emocionales", agrega.

Entre los objetivos generales se menciona: "integrar a los niños con problemas en el desarrollo a actividades deportivas y recreativas; favorecer el conocimiento del propio cuerpo; estimular la integración social de las personas con discapacidad; fomentar el acercamiento del niño con la naturaleza; conocer aspectos relacionados con la vida y costumbres a partir de la alimentación, higiene y cuidado del caballo.

Está destinado a personas con enfermedades que comprometan el tono, el equilibrio, la coordinación y la postura (parálisis cerebral, esclerosis múltiple, síndromes genéticos, espina bífida, traumatismos cerebrales, distrofia muscular, lesiones cerebrales menores enfermedades neurodegenerativas y enfermedades traumatológicas); con trastornos psíquicos que comprometen las relaciones interpersonales y la atención (autismo, niños con trastornos generalizados en el desarrollo, fobias, inhibición y trastornos de conducta y la atención); personas con trastornos psíquicos que comprometen las habilidades intelectuales; y personas con síndrome de Down.

"A partir de las necesidades y aptitudes de cada alumno se planifica la tarea, y el diagnóstico del profesional que tiene a su cargo el tratamiento es fundamental para determinar la modalidad y los elementos que se implementarán en cada sesión. La labor es personalizada y a menudo individual, se establece si el alumno puede montar solo, la frecuencia y duración de las clases. En los primeros encuentros se estimulará el acercamiento y contacto con el animal sin montar, para luego a la hora de montar utilizar el juego como estrategia para estimular el control tónico postural, el equilibrio, la coordinación y la sensopercepción", aseguran en la Municipalidad.

PASEO

El paseo a caballo provee estimulación sensorial a través del movimiento variable, rítmico y repetitivo. La respuesta es semejante a los movimientos humanos de la pelvis al caminar. Montar genera 2.250 ajustes tónicos en 30 minutos, produciendo efectos que estimulan la médula espinal y el cerebro.

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