Profundo mensaje del obispo Jornada Mariana

Pese a la agobianmte temperatura de la víspera, una importantísima cantidad de fiesles, de todo el país, le dieron marco a la cita mariana de San Nicolás en el anteúltimo 25 de mes del presente año.
os más de cuarenta grados de sensación térmica que había en la zona del Campito se suspendió la procesión y se hizo, bajo la cúpula, el rezo del Santo Rosario en el cual se desarrolló la misa central celebrada por Monseñor Héctor Cardelli obispo de nuestra diócesis.

La homilía

En su homilía monseñor Héctor Cardelli decía "Esta es la última jornada de este tiempo durante el año. A partir del próximo domingo comenzamos el sagrado tiempo de adviento.

Pasó lo de estar sentados a los pies del Maestro para escuchar sus enseñanzas con una actitud de discípulos. Recibir su palabra es recibirlo a El encarnado y autor de nuestra Salvación. Su enseñanza nos abre a su misterio haciéndonos pasar por el reconocimiento de su encarnación, pasión, muerte y resurrección, asociándonos a su Vida para ayudarnos a recorrer sus mismas etapas, hasta el encuentro definitivo".

Fecundo en Oración

"El se abajó a nuestra condición -agregaba el obispo- para elevarnos a la suya y hacernos partícipes de su triunfo sobre el demonio y dándonos la plenitud de la salvación.

Así, este tiempo fecundo de oración y reflexión acerca de estos misterios, culmina para hacernos entender que también nuestro tiempo culminará resultando una experiecia válida, para considerar cómo llegamos a este final.

Es tiempo de meditación y evaluación de nuestro trabajo, de nuestras búsquedas y respuestas, de nuestras gratitudes y fidelidades, como también de nuestras caídas y deserciones y de nuestras faltas de generosa respuesta.

Antes de comenzar un nuevo ciclo con el Adviento, vivamos estos días de recapitulación para apoyar en todo lo vivido la tarea futura del día a día que el Señor nos ofrece en el porvenir".

Asegurar la continuidad

"El retomar cada año el ciclo litúrgico que la Iglesia nos propone -decía más adelante monseñor Cardelli- es asegurar la continuidad en el proceso santificador, porque la liturgia es la gran maestra y guía de nuestro caminar por este tiempo, que nos prepara para el definitivo.

Es una nueva gracia, una nueva oportunidad que recibimos de su voluntad salvífica para celebrarla con alegría y emprenderla con responsable actitud cristiana para que su gracia abunde en nosotros y para que nosotros no obstruyamos su acción misericordiosa y liberadora.

En el mientras tanto de la espera, adelantamos el estilo de vida futura en la medida que nuestro compromiso de discípulos haga presente en el hoy y aquí, los criterios del Evangelio que el Señor nos enseña.

Así nuestra vida cristiana no es un esperar pasivo la segunda venida del Señor, sino una actitud sobrenatural de transformar nuestra vida presente en un adelanto de todo lo que colmará nuestras expectativas en el cielo.

La escuela de su palabra será la escuela en la que aprendemos estas enseñanzas para darle el rumbo verdadero a nuestros días y no derrochar nuestro tiempo en improvisar cómo vamos a vivir y para qué vivimos.

En esta maravillosa historia de la humanidad y de cada uno, María tiene una participación directa a la que la convocó el Eterno Padre: fue elegida para ser la Madre del Salvador, Ella es la causa de nuestra Salvación, esa salvación que, primero, se hizo plena en su persona y aún asociada al Hijo, unió el proceso de ascensión de la naturaleza humana al estado pleno de gracia, para decirnos que en Cristo y María está el camino que debemos recorrer todos nosotros.

Aquí las tenemos, para eso está aquí, para ayudarnos a tomar conciencia dada vez más de su maternidad y acogernos a su regazo para sentirnos sus hijos y aprender de Ella a ser discipulo de la Palabra hecha carne.

Peregrinos

Que nuestra presencia en este Campito de María, nos haga simiente madura para testimoniar ante el mundo que el amor de Dios nos ha seducido y cambiado nuestra vida."

El calor. las sectas y algo más

Realmente el rigor del sol ayer en nuestra zona de peregrinación fue algo impactante, la gente no pudo evitar producir algún comentario sobre la temperatura demasiado alta para lo que todavía es parte de la primavera según el almanaque.

Fue acertado, pensamos el suspender la procesión porque hubiera implicado un esfuerzo demasiado grande para las numerosas personas mayores y niños que formaban parte de la multitud que no estuvo ausente y produjo reecambios notables segun fueron pasando las horas.

Las heladerias y los puestos móviles de venta de tal golosiona fueron el blanco elegido por los creyentes que deseaban algo de frescura interior para seguir de pié en horas que bajo el sol eran irrespirables.

Los comentarios

La necesidad de refresco y de acceder a la frescura natural de la sombra, activó el charlar de los creyentes al aguardo del oficio central. Entre esos comentarios, resultó inocultable la precupación que ha producido entre las autoridades de la iglesia la presencia de enviados de sectas que se mixturan en la zona del campito y a veces muy cerca del santuario y producen mensajes orales y en oportunidades escritos que no corresponden para nada a la Igesia Católica sino que son el producto de la fabulación cuyos personeros tartan –dicen- de confundir a la gente de buena fe".

El obispo sigue el tema y se está ocupando del caso como buen guía espiritual de la diócesis que es ".

Ayer, muchos oraron por el eterno descanso del padre Fermín. Se lo mencionó en el oficio central.

Una vez más

Cuando el obispo Cardelli habló que se viene el tiempo del Adviento, sinónimo de prólogo de la fiesta navideña, seguramente a muchos nos pasó que pensamos "¡ya llegamos al Adviento!"…Es además, el tiempo de la reflexión profunda, como bien lo señaló el guía y también de las expresiones domésticas del tipo "el año se me pasó volando".

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