Se profundiza la crisis en el bloque del PJ del Senado

Pérsico mostró su malestar con el kirchnerismo; Colazo tiene problemas judiciales en su distrito
La crisis en el bloque de senadores kirchneristas podría agudizarse. Ayer, el puntano Emilio Pérsico amenazó con abandonar el bloque, molesto porque no recibe apoyo de la Casa Rosada para enfrentar a los hermanos Rodríguez Saá en la provincia de San Luis.

Además, la situación del oficialismo podría complicarse si prospera un pedido de desafuero que pesa sobre el senador Mario Colazo y que pide que se cumpla la inhabilitación para ocupar cargos públicos por diez años que le impuso la Legislatura de Tierra del Fuego cuando lo destituyó como gobernador, en 2001. Ayer se conoció el texto de un dictamen, no vinculante que el procurador general de la Nación, Esteban Righi, elevó a la Corte Suprema de Justicia y que avala la decisión provincial.

En tanto, Pérsico habló ayer con LA NACION y planteó un ultimátum a la Casa Rosada al poner en duda su continuidad en las filas oficialistas. "En este momento estoy 50 y 50; mañana [por hoy] me voy a reunir con Pichetto [Miguel Angel, jefe de bloque] y Mazzón [Juan Carlos, operador político del Gobierno] para definir mi continuidad", aseguró el legislador.

Pérsico está molesto por la falta de apoyo del kirchnerismo a su proyecto político y está enfrentado al de los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, gobernador de la provincia y senador nacional, respectivamente.

"Uno se juega por un modelo nacional y ellos no hacen nada. No conseguimos obras para la provincia y encima nos enteramos por los diarios de que designan ñoquis en el Poder Ejecutivo Nacional", se quejó el senador.

Este caso es muy parecido al del senador de Misiones Luis Viana, quien amenazó con renunciar si no recibía el apoyo de Néstor Kirchner a sus pretensiones de liderar el PJ provincial. El conflicto habría quedado superado esta semana tras alguna promesa de respaldo de parte del ex presidente.

El caso del fueguino Colazo es más complicado y se prestará a una guerra de interpretaciones jurídicas sobre el alcance nacional de una medida tomada por un cuerpo legislativo provincial.

Por lo pronto, el kirchnerismo de la Cámara alta ya sentó su postura con respecto al tema. Ayer Pichetto aseguró que la Legislatura de Tierra del Fuego "no tiene facultades para inhabilitar para cargos nacionales a una persona", tras lo cual aseguró que "el tema irá para largo".

En rigor, la cuestión debería ser resuelta por la Comisión de Asuntos Constitucionales que está presidida por el ultrakirchnerista Nicolás Fernández, que mantiene congelado desde marzo del año pasado un pedido de desafuero.

Sin embargo, el dictamen de Righi podría llevar a la Corte a un pronunciamiento que terminaría siendo lapidario para las aspiraciones del ex gobernador fueguino.

Por su parte, el procurador rechazó el recurso de Colazo y declaró que si bien su destitución es una causa abstracta, dado que su mandato como gobernador ya expiró, la inhabilitación es correcta porque no se han encontrado vicios de arbitrariedad en la decisión adoptada por la Legislatura fueguina.

Colazo fue gobernador por el radicalismo y se convirtió en kirchnerista. Gracias a que apeló ante la Justicia la decisión de la Legislatura se pudo presentar en 2007 como candidato a senador por el Paufe y logró alzarse con la banca por la minoría.

De confirmarse estas bajas, se sumarían a la sangría oficialista iniciada por los santafecinos Carlos Reutemann y Roxana Latorre y continuada por los salteños Juan Carlos Romero y Sonia Escudero. La bancada oficialista hoy cuenta con 40 senadores, por lo que de concretarse una baja de dos senadores más le quedarían apenas dos bancas de sobra para contar con quórum propio e imponer el temario de proyectos en el recinto.

Comentá la nota