Se profundiza el conflicto de los trabajadores de Sadowa

Reclaman el cobro de sus haberes que no han sido efectivizados desde el mes de julio. El titular de la empresa fue agredido. Se aguarda una reunión con el juez de la causa.-
La problemática laboral que atraviesan los trabajadores de la firma Sadowa tuvo su pico máximo de tensión ayer cuando un grupo se manifestó en las puertas de la empresa El Amanecer, perteneciente a Alejandro Sanna, también titular del frigorífico. Allí tuvo lugar una reyerta que duró escasos minutos, sin llegar a mayores, en la que Sanna fue agredido por los empleados que no perciben sus salarios desde hace siete meses. Además de encontrarse en el lugar el secretario general del Sindicato de la Carne, Pedro Lacuadra Montiel, también se hizo presente el delegado del Ministerio de Trabajo provincial, José San Martín. En asamblea se decidió conseguir a la brevedad una audiencia con el juez Alberto Vidal para que tome cartas en el asunto.

La problemática no es reciente. Los trabajadores soportan desde julio de 2009 promesa tras promesa por parte de las autoridades de Sadowa, que nunca se hacen realidad. La violencia ejercida ayer contra Sanna fue apaciguada por los mismos empleados a fin de encontrar otra alternativa de resolución al conflicto.

Los relatos de los trabajadores a la prensa local respecto de su situación fueron narrados con lágrimas en los ojos ya que hace siete meses que no cobran por su labor y también se les adeudan los aguinaldos desde el 2008.

El reclamo se basa en una simple premisa que responde a la relación laboral entre empleado y empleador: "trabajar y cobrar".

El Ministerio de Trabajo de la Provincia avaló las expresiones de los manifestantes ya que según San Martín, no es la primera vez que el titular de la empresa -y a su vez presidente del Grupo Santa Bárbara, que aglomera otras firmas radicadas en la ciudad- incumple con los acuerdos homologados.

En la entrada principal de El Amanecer se provocaron unas llamaradas que fueron extinguidas por los bomberos, mientras que en la puerta de la fábrica se ubicó un cordón policial. Cerca del mediodía y ante la presencia del delegado del Ministerio de Trabajo, Sanna se acercó. Tras las recriminaciones hacia el empresario por el incumplimiento de los acuerdos, una persona apoyó un palo sobre el cuello de éste, quien comenzó a retirarse. La reacción de un grupo minúsculo no se hizo esperar y Sanna terminó siendo pateado en el piso y socorrido por algunos policías. "Este es un conflicto de larga data no solamente en el Frigorífico Sadowa, sino que ellos son un grupo que tienen Elevadores Mar del Plata, que también está la misma situación", aclaró San Martín. Esto se evidenció con la llegada de un representante de la empresa antes mencionada -propietaria de la concesión de los silos, los elevadores de granos y la dársena de ultramar 3 del Puerto- para acoplarse al reclamo y encarar las protestas en forma conjunta.

"La gente no aguanta más, es mentira tras mentira. Se escapa, dispara, nadie le cree. Los trabajadores son muy buena gente, compañeros de Mar del Plata con familias, pero este hombre, no sabemos de donde viene ni de donde sale", graficó San Martín y agregó: "Venimos nuevamente a acompañar al gremio y a los trabajadores y como ministerio a decirle a este hombre que cumpla".

Consultado por los argumentos de Sanna para no abonar los salarios, el funcionario provincial aseguró que "no manifiesta nada", sino que "dice que lo va a solucionar y les da 100 pesos o un kilo de carne a los trabajadores, como hizo para las fiestas".

El problema afecta a 350 empleados del frigorífico y algunos de ellos cuentan con hasta 30 años de servicio. Uno de ellos advirtió que se trata de empelados con familias numerosas que "no pueden vivir con $50 por semana".

"¿Tenemos que salir a robar para darle de comer a nuestros hijos? Si debemos una boleta de luz, gas o teléfono y nos cortan el servicio. Esta gente no puede ni siquiera ir presa", señaló.

El testimonio de otro de los empleados fue más desgarrador y con los ojos humedecidos contó: "me abandonó (en referencia a Sanna) con mi hija cuando más lo necesité. Mis compañeros me bancaron para poder llevar a mi hija al Garraham porque este hijo de p…, debiendo la guita que me debe, se ca.. en mi familia".

Por su parte, Lacuadra Montiel argumentó que "nadie puede decir que la gente no tuvo paciencia porque hemos venido desde el sindicato, hecho acuerdos y no cumplen".

"Como gremio -continuó- ya no sabemos que hacer. También prometió que el frigorífico iba a empezar a trabajar y la gente es tan buena que encima, no le reclama la deuda sino que pretenden comenzar a trabajar".

En relación a la cantidad de dinero adeudado por la empresa, el sindicalista subrayó que era "incalculable".

"La gente ya está cansada y hoy (por ayer) decidieron venir para que él les explique", aclaró Lacuadra Montiel y añadió que si bien es una suma que reciben con beneplácito, "no se puede vivir con $600", en referencia al subsidio que reciben los trabajadores por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación.

"Queremos una solución de fondo que es empezar a trabajar. Lamentablemente, con esta empresa estamos convencidos de que eso no va a poder ser. Hay que buscar la manera para que den un paso al costado y lograr, entre todos, que se empiece a trabajar", concluyó el gremialista.

La próxima instancia será aguardar que se de lugar a una reunión con el juez que entiende en la causa, estimada para el próximo lunes, para determinar si habrá o no, un principio de solución para 350 familias marplatenses.

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