Se profundiza el conflicto en dos negociaciones salariales

Se profundiza el conflicto en dos negociaciones salariales
Rechazo empresarial a los reclamos de los metalúrgicos; los bancarios no descartan otro paro
"Esta es una pelea a 15 rounds; el primero lo perdimos, pero esto recién empieza." La metáfora boxística salió ayer de boca del secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, mientras explicaba frente a un grupo de delegados gremiales que se manifestaban frente a la sede del Ministerio de Trabajo los resultados de la reunión que había mantenido en ese edificio con funcionarios y representantes del empresariado para negociar salarios.

Minutos antes, los dirigentes de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra) habían expresado, tras una exposición de los fuertes efectos de la crisis económica en su actividad, que las fábricas no están en condiciones de dar ninguna mejora a los ingresos de sus trabajadores.

Las posiciones de las partes anticipan desde ya un fuerte conflicto, que se sumaría al que ayer se profundizó en otro gremio de peso: el de los bancarios, cuyo sindicato optó por una protesta que incluyó daños a las sedes de las entidades financieras (ver aparte) y anunció que podría haber "medidas más contundentes", sin descartar otro paro.

En el caso de los metalúrgicos, el secretario de Prensa de la UOM, Abel Furlán, dijo que el miércoles próximo habrá un congreso nacional de delegados en Mar del Plata. "Ahí decidiremos las medidas por seguir, que seguramente estarán orientadas a un plan de lucha", consideró.

Caló afirmó que, "más allá de la crisis", no se renunciará al reclamo. En principio, las gestiones continuarán el 19 de este mes en la cartera laboral.

Las conversaciones habían arrancado la semana última. En un encuentro del que participó el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, la UOM había planteado su ambición: una suba del 22% en los salarios de convenio en un acuerdo que regiría por un año a partir del 1° de abril, o una suma de $ 2000 en cinco cuotas de $ 400 mensuales, con una postergación de las negociaciones por el salario de convenio.

"No podemos atender ninguna solicitud de incremento de ingreso de los trabajadores hasta tanto podamos vislumbrar una mejora de la actividad", dijo el director ejecutivo de Adimra, Ricardo Güell, que agregó que el planteo gremial "es atendible", pero "no hay recursos". "No podemos analizar lo que no podemos dar", afirmó el directivo, tras recordar que la asociación mantiene conversaciones con los ministros de Trabajo y de la Producción, Débora Giorgi, en busca de medidas que permitan mejorar la competitividad del sector.

Durante el encuentro de ayer, los empresarios argumentaron que la metalurgia es el sector más afectado por la baja de la producción industrial. Y recordaron que hay en el sector muchas suspensiones de personal, recortes de horas extras e incluso salarios que están subsidiados.

Según datos oficiales, en el plan de Recuperación Productiva (Repro) están incluidos unos 7500 puestos laborales de los rubros "metalúrgicos" y "fabricación de maquinarias". El programa contempla la asignación de $ 600 mensuales por cada empleado. En toda la economía, hay 64.739 trabajadores alcanzados.

"La situación que está atravesando el sector hace difícil discutir salarios", aseguró Juan Carlos Lascurain, recientemente reelecto presidente de Adimra.

Mal clima en los bancos

Mientras los metalúrgicos se manifestaban ayer sobre la avenida Leandro N. Alem, en la City porteña el clima estaba más caldeado aún con la protesta que había convocado el jefe de la Asociación Bancaria, Juan José Zanola.

Tras la manifestación callejera, hubo un encuentro del consejo directivo del sindicato. "Confirmamos que se preparan nuevas medidas en caso de que sean necesarias", indicó tras esa reunión el secretario de Prensa, Eduardo Berrozpe, a la agencia de noticias DyN. Y agregó que habría que preguntarles a los presidentes de las asociaciones de bancos "si ellos piensan que va a haber un nuevo paro bancario".

Si deciden esa medida de fuerza, los sindicalistas lo anunciarían con poca anticipación. El temor es que, tal como ocurrió dos semanas atrás, la cartera laboral firme una conciliación obligatoria para evitar la huelga (objetivo que, de todas formas, no logró en esa oportunidad).

Según fuentes vinculadas a las gestiones, hoy los funcionarios seguirían intentando acercar a las partes, sea con audiencias o por vía telefónica.

Comentá la nota