Profesores y psicólogos para los guardias penitenciarios

Profesores y psicólogos para los guardias penitenciarios
El interventor del Penal de Chimbas dijo que asistirán al personal para evitar que "se deprima" y para profesionalizarlo.
Con el Día del Agente Penitenciario, que se festejó ayer en el Penal de Chimbas, vinieron dos medidas de renovación que trajo la intervención puesta en funciones la semana pasada: a los guardiacárceles les pondrán profesores para profesionalizarlos y psicólogos para evitar que se depriman. Así lo anunció ayer a este diario el interventor Enrique Gil Pérez, en un plan apuntado a mejorar la calidad del servicio atendiendo a demandas de los trabajadores, en medio de una fuerte polémica sobre el rol de los penitenciarios en casos de escandalosas escapes de reos en los últimos años.

"¿Esto va a evitar las fugas?" preguntó este diario. Gil Pérez respondió que "Justamente. Si nosotros profesionalizamos a la gente, si tenemos un apoyo con el personal así, va a estar en condiciones de cumplir en forma óptima un servicio".

Gil Pérez dijo que en virtud del decreto de intervención está habilitado a crear estructuras que ayuden al funcionamiento del sistema y que la ayuda psicológica será a partir de la ampliación del gabinete que hasta ahora se dedicaba exclusivamente a la atención de los internos.

"El gabinete psicológico apunta a trabajar para que la psicología y la parte espiritual produzca una reacción para que no caigan en depresión. Así, va a tener un hombre que vendrá a trabajar en las condiciones normales y no que se vaya cayendo y que se vaya quedando", justificó el interventor.

Y agregó que "usted encuentra en un pabellón personas que por una u otra circunstancia que no son nuestras sino de ellos, personales, entonces tienen presión, conductas inadmisibles, insultos, amenazas, gestos que no son dignos de tenerlos en cuenta. Esa acción permanente mientras está en las horas de servicio produce en el cerebro del hombre una situación muy especial: lo deprime".

Gil Pérez dijo que se le va a ofrecer el servicio psicológico a todo el personal, que puede acceder voluntariamente: "lo vamos a poner a disposición de ellos y aquel que se sienta con este tipo de situación, tiene que pasar por esto. Porque es para bien, aquí no es cuestión de rebeldía".

Sobre la profesionalización, Gil Pérez dijo que "vamos a crear cursos de capacitación para los suboficiales y jornadas para el personal superior, para que vayan alcanzando niveles que realmente son necesarios".

Según el interventor, los cursos de capacitación nunca antes se hicieron y los quieren implementar para el año que viene "para que se vayan especializando en su jerarquía", según dijo. Y citó como ejemplo materias como psicología, operaciones, leyes de seguridad y ética y moral.

Sobre si no deberían tener ya esos conceptos incorporados al haber hecho la carrera que les permitió ingresar al Servicio Penitenciario, el interventor respondió "No sé en qué año han ingresado, pero digo que hay que nivelarlos. La ciencia avanza y evoluciona y nosotros le vamos a dar los elementos a los hombres para que evolucionen".

Gil Pérez ratificó que le pagarán al personal horas extras, una fuerte demanda del personal penitenciario. Cuando lo pusieron en funciones al interventor la semana pasada, el ministro de Gobierno Emilio Fernández, que ayer encabezó los actos, dijo que ese pago va a durar hasta que ingresen en la fuerza cerca de noviembre unos 70 nuevos agentes penitenciarios que descongestionarán el servicio.

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