Los productores prefieren sembrar trigo en Uruguay

Mientras retraen la actividad aquí, la incrementan en ese país
Mientras moderan o reducen sus perspectivas para la siembra de trigo en la Argentina, los productores que desde hace unos años también producen en el Uruguay proyectan incrementar el área con este cereal en el vecino país. Bajan sus estimaciones de siembra acá pero las aumentan al otro lado del Río de la Plata. Sin retenciones a los granos y con una política que no cierra las exportaciones, como ocurre en la Argentina, los productores cada vez se sienten más atraídos por la siembra en el Uruguay.

En la última campaña, en el vecino país se sembraron unas 460.000 hectáreas y se lograron rindes promedio históricos, con 3000 kilos por hectárea. Para este año ya se aguarda que allí la superficie vuelva a aumentar y supere las 500.000 hectáreas. Según fuentes privadas, solos o con empresas uruguayas asociadas los productores argentinos ya siembran alrededor del 30% del trigo de ese país.

En el otro extremo, a semanas del inicio de la siembra, proyecciones privadas indican que la superficie en la Argentina sufrirá un fuerte recorte. Gustavo López, de la consultora Agritrend, estimó que podría caer hasta un 10% y ubicarse, con 4,05 millones de toneladas (contra 4,5 millones del ciclo anterior) en la más baja desde 1902/1903, cuando se implantaron 3,69 millones de hectáreas. Aquí el área está comprometida por la falta de cambios en las retenciones (del 23%) y por la falta de lluvias para comenzar la implantación.

"En Uruguay vamos a full con la campaña fina porque es rentable sembrar trigo. En la Argentina, la enorme incertidumbre y el permanente cambio de reglas de juego hace muy riesgosa la decisión de sembrarlo", dijo Oscar Alvarado, presidente de El Tejar, uno de los mayores grupos de siembras del Mercosur. Según el empresario, la firma buscará aumentar un 30% la superficie con trigo en el país vecino. En la Argentina, "salvo que el Gobierno dé certezas en la comercialización, va a costar llegar a los 3 millones de hectáreas sembradas", dijo.

Dificultades

Marcelo Carrique, otro productor, tiene planes similares. "Vamos a sembrar mucho más que acá", señaló. "Con respecto a la Argentina, veo que falta reacomodar muchas variables: sequía, precios de los fertilizantes, alquiler de campos, financiación de la próxima campaña y absorción de pérdidas de la anterior y, sobre todo, falta de transparencia de mercado", dijo.

Guillermo Cavalleri, coordinador técnico de la firma Ceres Tolvas, presente en el Uruguay, también prevé bajar el área en la Argentina. "La idea es mantenernos en Uruguay y bajar entre un 20 y un 30 por ciento acá", subrayó. Según el técnico, hoy, en campo alquilado, la siembra del cereal en la otra orilla deja "seguro" entre 70 y 90 dólares por hectárea. "Acá el margen es negativo o no te da utilidad. El trigo acá no es negocio", precisó. Por eso, consideró necesario eliminar las trabas al comercio, además de bajar las retenciones. "Si acá estuvieran las exportaciones abiertas, podríamos tener entre 15 y 20 dólares más en el precio del trigo", indicó. Mientras en Uruguay el cereal ronda los US$ 190 la tonelada, en la Argentina está entre US$ 120 y 140.

"Hasta el momento bajamos 13 por ciento el área para sembrar en la Argentina; en Uruguay nos mantenemos", puntualizó Esteban Moreno, responsable de agricultura de Adecoagro, que también siembra en el vecino país. Juan Llorente, un técnico que trabaja en el Uruguay para la firma argentina de insumos Red Surcos, confirmó que en ese país la tendencia es que el área con el cultivo se mantenga.

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