Productor de Villa Rural El Palmar entregó primicia algodonera nacional en Sáenz Peña.

SAENZ PEÑA: La entrega de 6.000 kilos por parte del productor Aníbal Bejarano, de Villa Rural El Palmar, se constituyó en primicia algodonera nacional. La carga fue depositada ayer en la Cooperativa Sáenz Peña Limitada y corresponde a las primeras 10 hectáreas del campo ubicado a unos 60 kilómetros al norte del Departamento Quitilipi.
La siembra se concretó el 19 de agosto del año pasado en un lote de 20 hectáreas. La primera recolección se produjo esta semana y con las primeras luces de ayer, el camión cargado con 6 toneladas ingresó a los galpones de la Cooperativa Sáenz Peña para beneplácito de sus directivos y de los propios trabajadores.

Si bien en el transcurso de la jornada los técnicos iban a analizar la calidad del textil, se estima que podría encuadrarse en el Grado C1/2, de acuerdo con los patrones oficiales argentinos y grados intermedios.

Para el mediodía de hoy está previsto el ingreso de una carga similar a la misma cooperativa, con la cosecha de las 10 hectáreas restantes del productor Aníbal Bejarano, que tuvo un rinde por hectárea de unos 1.200 kilos.

Según explicó el chacarero de Villa Rural El Palmar, toda su vida sembró algodón, y admitió que la sequía le jugó una mala pasada al punto tal que la segunda siembra de un lote de 50 hectáreas recién la pudo realizar en octubre, dos meses después de la siembra que esta semana tuvo como resultado la primera recolección.

Alto valor, pero con panorama complicado

El gerente de la cooperativa Sáenz Peña, Juan Kisiel, destacó particularmente el valor simbólico que tiene para el Chaco la entrega del primer cargamento de algodón recolectado en el marco de una crisis que afectó de manera especial a los productores de este textil.

Es que el factor climático -con una intensa y prolongada sequía-, los bajos precios internacionales, la radicación en la zona del picudo del algodonero y los altos costos de los insumos hicieron que se redujera sustancialmente el área de siembra no sólo en nuestro país sino en el mundo, y originó que muchos chacareros optaran por otras producciones más rentables.

“En Estados Unidos cayó el área de siembra en alrededor del 30 por ciento, y algo similar ocurrió en China”, precisó Kisiel, al tiempo que arriesgó un panorama complicado para el futuro a partir de la baja del petróleo y consecuentemente los subproductos como la fibra de poliéster, que llevará a los industriales a inclinarse por este material en detrimento de la fibra de algodón para la confección de ropa.

“Todo esto influye en el precio final del algodón, pero a pesar de esta circunstancia no debemos ser pesimistas porque el Chaco históricamente ha sido algodonero y nuestros productores saben sobreponerse a situaciones adversas”, aseguró el dirigente cooperativista.

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