Producción promete $ 10.000 millones, pero no logra desactivar la protesta

Producción promete $ 10.000 millones, pero no logra desactivar la protesta
En conferencia de prensa, los ministros del Interior y de Producción descartaron cambios en las retenciones y dijeron que cumplieron con las promesas
El Gobierno hizo oídos sordos a las amenazas de las entidades del campo y no cedió en aceptar discutir la rebaja de las retenciones tal como reclama el sector agropecuario. En una conferencia de prensa ofrecida en el Palacio de Hacienda minutos después de la otorgada por el ruralismo, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, criticó la actitud de la Mesa de Enlace y, acompañado por la ministra de Producción, Débora Giorgi, y el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, señaló que el Gobierno “no renunciará a hacer un país más justo”.

“Vamos a hacer todo el esfuerzo posible para encontrar soluciones, pero no vamos a rifar el esfuerzo de millones de argentinos”, señaló Randazzo, en referencia al pedido del campo de discutir la disminución de las retenciones de los principales cultivos –trigo y maíz, girasol y, fundamentalmente, soja–. El funcionario sostuvo que la convocatoria a la movilización lanzada por el sector agropecuario “no contribuye a mejorar el estado de ánimo del país”, pero que “pese a esa situación, seguirá apostando al diálogo”.

La administración de Cristina Fernández no sólo no está dispuesta a asumir el costo político de perder la batalla otra vez, sino que la fuerte caída de la recaudación a raíz de la baja del comercio externo –por volumen y precios– y el freno del consumo interno vuelve imprescindible para el fisco contar con los recursos provenientes de las ventas de granos. “Durante el encuentro, ratificamos nuestra posición sobre retenciones a la soja y respetamos que ellos –por el campo– vayan con su pedido al Parlamento”, enfatizó Randazzo. El ministro del Interior ratificó que “las retenciones son una decisión de política económica que es parte de un modelo económico exitoso”.

Medidas

Pero los ministros no se limitaron a rechazar la discusión acerca de los derechos de exportación, sino que aprovecharon para enumerar las medidas adoptadas en favor del sector agropecuario hasta el momento y enfatizar que desde fin de 2008 “se cumplió con todos los puntos que fueron acordados”, explicó Giorgi. Algunos de los anuncios mencionados fueron:

Créditos blandos para el agro por $ 7.213 millones.

En este concepto, Giorgi mencionó el apoyo crediticio a las economías regionales por $ 1.700 millones con fondos de la ANSeS, de los cuales fueron asignados hasta el momento $ 160 millones; bonificación de tasas de interés por $ 21,7 millones; líneas de crédito del Banco Nación subsidiadas por $ 1.746 millones, que benefician a 11.182 productores; crédito del BID al sector vitivinícola de $ 180 millones; crédito del Banco Mundial por $ 1.080 millones para continuar con el programa Prosap, destinado a la infraestructura vial y servicios agropecuarios y una línea de crédito al 8% para la compra de maquinaria agrícola con subsidios de 6 puntos de la tasa por parte de la Secretaría de Agricultura.

Asistencia por la sequía por $ 1.985,2 millones –a los $ 285,2 millones otorgados a fines de 2008, se sumarán $ 1.700 millones este año–.

Herramientas y políticas de promoción de economías regionales con un costo de $ 1.717 millones. En este punto, Giorgi resaltó la baja de retenciones del 50% a los productos frescos (frutas y hortalizas); la constitución de un fondo de promoción de Economías Regionales y Apoyo a la Frutihorticultura y leyes de promoción de algodón, forestal, tabaco, sector frutícola y ovina. La ministra también destacó que se analizará con los gobernadores una baja de las retenciones de hasta 50% a productos regionales, “cuando aquellos redunden en un menor precio pagado al productor”. Para esta medida, el costo estimado ronda los $ 300 millones.

También remarcó que la cartera está trabajando para mejorar la competitividad de sectores como la miel, madera, lino, maní y yerba.

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