La Procuración General de la Nación descubrió una red de trata de personas

Una investigación de la Procuración General de la Nación determinó que en los últimos dos años el tráfico de mujeres para su explotación sexual hacia La Pampa habría aumentado significativamente y que la ciudad de Santa Rosa, además de destino clave, es un punto de distribución de las jóvenes hacia otras localidades.
De acuerdo con un artículo publicado ayer por el diario Página/12, firmado por la periodista Mariana Carbajal, la pesquisa fue realizada por el titular de la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas, Marcelo Colombo.

Las jóvenes sometidas están identificadas con nombre y apellido y también los supuestos proxenetas. Además, la Procuración tiene abundantes pruebas sobre la existencia de la red de tratantes. "Más de cuatrocientas mujeres, en su mayoría de Paraguay y de provincias del norte argentino, fueron trasladadas a la ciudad de Santa Rosa a lo largo de los últimos cinco años, para ser explotadas sexualmente en tres prostíbulos, habilitados como whisquerías por la Municipalidad de la capital pampeana, según pudo determinar una investigación preliminar de la Procuración General de la Nación", dice en sus inicios la nota de Carbajal.

La investigación se originó a partir de la denuncia pública que hizo el comisario Hugo Ledesma, quien se desempeñó al frente de la oficina de Migraciones de la Policía pampeana entre 2003 y 2004. Ledesma dijo que las autoridades de la fuerza provincial de aquel entonces, en particular el jefe y el subjefe, Ricardo Alberto Baudaux y Juan Domingo Pérez -quienes siguen en sus cargos-, obstaculizaron sus intentos por perseguir la explotación sexual de mujeres extranjeras en la capital pampeana y sus alrededores.

A partir de los dichos de Ledesma, el fiscal Colombo decidió rastrear la existencia de la red que operaría en nuestra provincia. La Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas empezó la pesquisa el 25 de marzo, tres días después de la publicación de la entrevista a Ledesma en Página/12. El diario porteño también señaló que no es la única causa que surgió como consecuencia de las revelaciones que hizo el comisario. En este sentido, recordó que otro fiscal de Santa Rosa -Carlos Ordás- también se interesó por sus denuncias y abrió un expediente que tramita ante el Juzgado de Instrucción y Correccional Nº 5, donde Ledesma ratificó sus palabras y actualmente es querellante.

Un libro de

"alternadoras"

En su artículo, Carbajal ironiza sobre los claros indicios de la presencia de tratantes en nuestra provincia. "Lo más llamativo es que no fue necesario un arduo trabajo de inteligencia", dice. Y agrega: "Si hasta ahora esas pistas no se habían seguido, queda en evidencia, fue por falta de voluntad judicial. El fiscal Colombo se tomó el meticuloso trabajo de leer el libro del municipio de Santa Rosa, donde hasta hace muy poco los proxenetas debían registrar a las ’alternadoras’ que llegaban para ’trabajar’ a sus locales".

De todos modos aclara que ese mecanismo se eliminó luego de que el Concejo Deliberante aprobara el 28 de mayo de este año una ordenanza (la primera de ese tipo en el país) que prohibió la habilitación en Santa Rosa de nuevas whiskerías, que no son otra cosa que "pantallas" de burdeles.

"La categoría de alternadoras es usada para denominar lo que por ley no podría ser nunca clasificado: un registro para la explotación de meretrices", cita a la Procuración General de la Nación.

De la información del libro de inscripción surge que desde 2007 hasta marzo de 2009 fueron anotadas como "alternadoras" en el municipio santarroseño aproximadamente 34 paraguayas, 6 dominicanas, 24 salteñas, 7 tucumanas, 6 formoseñas y 11 cordobesas, entre otros orígenes.

"La sola circunstancia de que estas mujeres sean procedentes de puntos tan alejados de la ciudad de Santa Rosa constituye una poderosa pauta del alto grado de vulnerabilidad en que se encuentran cuando son recibidas en el lugar de destino para ser explotadas sexualmente", consideró el fiscal Colombo en su presentación judicial.

Jarana, Privado

y El Rancho

La denuncia de la UFASE señala que en Santa Rosa hay tres "casas de tolerancia", habilitadas como whiskerías, en las que "se ejerce la prostitución o se incita a ella". Los locales son: "Jarana", ubicado en la calle Callaqueo y Ruta Nº 35; "El Rancho", en la avenida Circunvalación Santiago Marzo 1.885 (dejó de funcionar hace un tiempo atrás), y "Privado VIP", en avenida Circunvalación Sur 2.200.

La nota subraya que el propietario de "El Rancho" es el mismo que fue procesado por el delito de trata por otro local en 25 de Mayo.

En los tres cabarés, "mujeres de variadas edades y provenientes de distintas provincias (Formosa, Tucumán, Jujuy, Salta, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, entre otras) y del extranjero (Paraguay y República Dominicana, en su mayoría) comercian sexualmente con su cuerpo mientras terceras personas administran y explotan dicha actividad", describe la denuncia.

También dice que, en menor medida, las jóvenes provienen de la provincia de Buenos Aires y Mendoza. "No puede presentarse más claro que los encargados y propietarios (de los locales) promueven, facilitan y/o explotan la prostitución de mujeres que son traídas de otros lugares y pasan a formar parte de registros públicos oficiales encargados de su control médico vaginal", advierte la denuncia.

Sobre Privado VIP ya hay una causa judicial en curso abierta por trata de personas en el Juzgado Federal Nº 2 de Formosa.

Registros

migratorios

El titular de la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas también analizó los registros migratorios de la base de datos de la Dirección Nacional de Migraciones. Así pudo establecer cómo llegan al país las jóvenes provenientes de Paraguay: "Ingresan de a dos o más en el mismo transporte público".

En la denuncia se detalla el periplo de dos mujeres, cuyas iniciales son VAR y DCB, quienes ingresaron por el cruce fronterizo de Clorinda-Puerto Falcón el 3 de febrero. Según se desprende de la información remitida por el Escuadrón 16 de Gendarmería Nacional, ambas viajaron en un micro de la empresa Godoy SRL, que realiza el trayecto Asunción-Retiro.

El 5 de febrero, dos días después de su ingreso, las dos jóvenes obtuvieron el certificado de antecedentes policiales de la provincia de La Pampa y el certificado de residencia precaria, para finalmente el 6 de febrero -tres días después de su ingreso- registrarse ante la Municipalidad de Santa Rosa y obtener la libreta sanitaria.

"Así de aceitado era el procedimiento, en el que tres instituciones estatales (policía provincial, Migraciones y la Intendencia) daban su aval para que la primera de ellas fuera explotada en el Privado VIP y la segunda en El Rancho", destaca la periodista que firma el artículo.

"Las dos muchachas presentaron como domicilio el de Ruta 151, El Sauzal, kilómetro 154, de la localidad de 25 de Mayo, en el extremo sudoeste de La Pampa, lugar donde -por otra parte- funcionaría la sucursal de la whisquería El Rancho involucrada en la otra causa penal mencionada más arriba", agrega.

La denuncia de la UFASE incluye varios ejemplos más, con nombres y apellidos de distintas mujeres registradas luego como "alternadoras", con la fecha y el lugar por el cual ingresaron al país, y el nombre de la empresa de colectivos en la que viajaron.

Otro dato que llamó la atención del fiscal Colombo es que muchas de esas mujeres brindan el mismo domicilio de residencia en Santa Rosa (Página/12 aclara que no lo difundirá para no entorpecer la investigación judicial) pese a que sus ingresos al país se producen en distinto momento.

La dirección no corresponde a un hotel, hostel ni albergue. Cuando el origen de las mujeres es otro sitio de la Argentina, también el procedimiento es similar. En esos casos, "se advierte que llegan a la ciudad dos o más mujeres juntas que provienen de la misma provincia y efectúan en la misma fecha los trámites que exige la ’burocracia proxeneta’", enfatiza la denuncia.

La pesquisa de la PGN detectó que en "gran parte" de los casos las mujeres que vienen de otras provincias o países, a diferencia de aquellas oriundas de La Pampa, no renuevan su libreta sanitaria más de una vez o ninguna, "razón por la cual se infiere que permanecerán en la ciudad de tres a seis meses", de acuerdo con el plazo de duración del control médico.

En este sentido, indica que esto "podría vincularse con la existencia de un circuito de ’rotación’ de las mujeres por prostíbulos de distintas localidades o provincias".

La ruta, además de Santa Rosa y 25 de Mayo, se completa con la localidad rionegrina de Catriel y las neuquinas de Rincón de los Sauces, Añelo, Cutral-Co y Plaza Huincul.

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