En procura de acrecentar las relaciones con Noruega

"Informar sobre las oportunidades y condiciones que existen para invertir es una tarea importante, no sólo para nosotros, sino para las autoridades argentinas", resaltó el diplomático.
El embajador de Noruega en la Argentina, Nils Haugstveit, visitó nuestra ciudad, con el fin de tomar contacto con el consulado local y conocer en persona el nodo comercial-marítimo-militar que funciona en torno de la ría.

Desarrolló sus actividades junto con el cónsul honorario en Bahía Blanca, Arturo Hosch, con quien efectuó una visita de cortesía a nuestra redacción.

En la entrevista con el intendente municipal, Cristian Breitenstein, se conversó acerca del probable hermanamiento entre ciudades, posibles inversiones y futuros contactos en el sector empresario.

Haugstveit navegó por el estuario, para conocer el puerto desde el veril sur. Asimismo, recorrió la Base Naval Puerto Belgrano.

Noruega tiene la embajada en Buenos Aires y dos consulados en el interior del país: uno en nuestra ciudad y otro en Rosario. Su ubicación está relacionada con que la economía del país nórdico se basa en el transporte marítimo.

Haugstveit ocupa el cargo de embajador en nuestro país desde agosto de 2007. Nació en una pequeña población al sur de Oslo y aprendió a hablar el castellano en Noruega y lo perfeccionó en Nicaragua, donde también cumplió las funciones de embajador, durante dos años.

Asimismo, se desempeñó en la Cancillería y ocupó el cargo de director general de Cooperación Internacional, desde donde mantuvo un estrecho vínculo con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otras entidades financieras de la región.

"Para Noruega, históricamente, es importante en el movimiento de exportación e importación en el puerto de Bahía Blanca. Nuestro país siempre ha tenido una flota marítima bastante grande y ha sido estrecha la relación con esta ciudad", expresó.

En la actualidad, por el puerto local, se exporta una importante cantidad de fruta hacia Noruega, vía contenedores.

Son varias las empresas noruegas emplazadas en la Argentina. La de mayor envergadura es Odfjell, con dos terminales de productos petroquímicos. Justamente, esta firma era la responsable de la proyectada construcción, en Bahía Blanca, de depósitos para la exportación de metanol, material que, en la actualidad, sale del país por el puerto de Ensenada.

Otra empresa noruega se presentó en la licitación para prestar servicios en la posta de inflamables, pero su oferta no fue la elegida. Estos rasgos demuestran la actividad de las firmas de capitales noruegos en el desarrollo del comercio local y su vocación por invertir en diferentes emprendimientos.

"Todo depende de la voluntad de las mismas empresas. Nosotros, desde la embajada, podemos facilitar contactos, pero el seguimiento de los negocios depende de ellas", comentó Haugstveit.

Información para crecer

El embajador noruego expresó que, para los empresarios, siempre es importante conocer el país donde se quiere invertir.

"Informar sobre las oportunidades y condiciones que existen para invertir es una tarea importante, no sólo para nosotros, sino para las autoridades argentinas. Las empresas necesitan información y en Noruega no hay mucho conocimiento sobre lo que es la Argentina", admitió.

"Se sabe que es un país grande, que tiene un seleccionado de fútbol importante --comentó sonriente--, pero si uno piensa hacer inversiones, necesita mayor información".

Consideró que la mejor manera de generar riqueza entre ambos países, en un marco de crisis internacional, es fomentar las exportaciones e importaciones de mercaderías y servicios, puesto que no requieren de inversiones de alto riesgo.

La venta de productos noruegos a la Argentina aumentó de 26,92 millones de dólares, en 2007, a 49,20 millones de dólares, en 2008. También la exportación a Noruega ha aumentado de 42,08 a 69,09 millones de dólares, comparando los años mencionados. Este intercambio, según datos del Estado noruego, dejó un superávit favorable para la Argentina de 19,89 millones de dólares.

"A mi juicio, es un nivel demasiado bajo de intercambio y deben existir posibilidades para aumentar esos números. Hay muchas empresas que pueden ser de interés para la Argentina; por ejemplo, en el sector energético", comentó.

En la actualidad, la Argentina importa de Noruega productos químicos, básicamente fertilizantes; así como maquinarias e instrumentos técnicos de alta tecnología.

"Naturalmente, la gente piensa en Noruega como un país pequeño ubicado al norte de Europa, y así es: tiene apenas 4,7 millones de personas. No obstante, otra forma de ver el país es por el tamaño de su economía. En el caso de Noruega, podría decirse que es un país grande, con un poder adquisitivo superior a muchos países. Tenemos la posibilidad de comprar productos de alta calidad. Hay un consumo bastante alto en relación con los habitantes que tenemos", resaltó Haugstveit.

Astilleros

La construcción de embarcaciones ha sido un eje trascendental en el crecimiento de la economía noruega. Sin embargo, el crecimiento del sector petrolero hizo que los antiguos astilleros se transformasen en plantas de producción de insumos para las plataformas de extracción.

"Nos hemos adaptado a las fluctuaciones del mercado, porque ahora es más difícil competir con astilleros asiáticos o polacos. Tenemos mucho conocimiento, pero el sector no es tan importante como lo fue antes", señaló.

Bilateral

Entre los temas que incumben al embajador, se incluyen los acuerdos medioambientales para el cambio climático, la defensa de los derechos humanos, el desarme y el intercambio de conocimiento.

"Pensando en la relación bilateral entre Noruega y la Argentina, lo que más ha crecido en los últimos años es el intercambio estudiantil. Si bien hay muchos noruegos que quieren estudiar en las universidades de este país, son unos pocos los argentinos que estudian en Noruega", comentó Haugstveit.

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