Procesistas en acción: ahora intimidaron a la diputada Alicia Gutiérrez

La diputada santafesina aparecía en el remitente de un sobre cerrado que fue enviado a un productor cárnico de Rosario. Un anónimo de diez carillas vincula a represores militares de los setenta con civiles santafesinos.
La legisladora, que es una activa militante por los Derechos Humanos y además es querellante en una causa que se juzga por estos días, hizo la denuncia en la fiscalía federal de Santa Fe, en un juzgado correccional y en el departamento Judiciales de la Policía.

La diputada santafesina Alicia Gutiérrez (Partido SI) recibió ayer un sobre cerrado en su despacho de calle General López, frente a la Legislatura, que tenía un singular y premeditado error: la legisladora aparecía en el remitente de la encomienda que, por supuesto, no había enviado. El destinatario fue un dirigente de los productores cárnicos de Rosario, de apellido Girardi, domiciliado –según la carta – en la calle San Lorenzo al 1542. Como en el domicilio no se encontraba Girardi la carta fue devuelta a su envío original. Allí terminaba el recorrido de los ideólogos del libelo.

La diputada Gutiérrez hizo la denuncia en la fiscalía federal de Santa Fe y en el departamento de Judiciales de la policía santafesina. Del mismo modo, y al vincular el gesto con una amenaza, radico la denuncia en el juzgado correccional de la séptima nominación en Santa Fe. "Puse todo en manos de la justicia, en la santafesina y en la federal, en este caso en la Fiscalía a cargo de Cintia Gómez. Primero porque quiere desprenderme de cualquier situación que me ubique a mí como quien envía estas cartas, pero además porque quiero que se investiguen a otros militares que aparecen en este documento a quienes no conozco. Como el delito que se denuncia es federal hice en esa órbita la presentación. Las amenazas quedaron en la justicia provincial y en manos de la policía".

¿Vincula el hecho a su participación como querellante y militante en causas contra respresores que son juzgadas en Rosario?, preguntó Notife.com

-Sin dudas.

El anónimo no repara en errores ortográficos y es decididamente mediocre. Sin embargo es empecinado el motivo de denunciar un supuesto vínculo entre los represores de la época del Proceso militar –muchos de ellos enjuiciados en estos días – y civiles, muchos de ellos políticos de renombre que ocuparon cargos claves en gestiones democráticas. También se hace referencia a un incomprobable y forzado vínculo entre un alto funcionario judicial de Santa Fe con los denominados "vuelos de la muerte".

El libelo vincula a dirigentes peronistas montoneros con la inteligencia militar sobre todo con el teniente coronel (retirado) Domingo Manuel Marcellini y un mayor de la inteligencia militar procesista de apellido Diab.

Desde que comenzaron los juicios se registraron varias intimidaciones. Primero al fiscal del Tribunal Oral de Santa Fe José Ignacio Candioti, Después recibió sugestivos mensajes intimidatorios la querellante (también de la causa Brusa) Patricia Isasa.

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