Procesaron a 17 personas por utilizar carnés de conducir truchos

Como hace un año, la Justicia local procesó a otras 17 personas que manejaban diversos vehículos con carné de conductor trucho y los multó con mil pesos a cada uno. Se trata de un nuevo avance detrás del objetivo de descubrir la existencia de organizaciones que imprimen, ofrecen y lucran con la venta de licencias apócrifas, a razón de unos 250 pesos cada una.
Los Tribunales provinciales acumulan desde 2006 a un centenar de imputados denunciados por la Municipalidad por utilización de documentos falsos que fueron detectados en diversos controles de tránsito.

El procesamiento fue dictado por el Juzgado de Instrucción de la 1º Nominación, a cargo de Roxana Bernardelli. Según trascendió, la mecánica era la siguiente: cuando un aspirante a obtener una licencia en forma correcta no podía lograrlo porque lo bochaban, entonces en las afueras de los distritos municipales era contactado por esta suerte de "facilitadores de carnés truchos".

Si bien a estos 17 procesados no se les imputa la confección de los documentos (por lo que se les dictó falta de mérito) sí se los acusó por el uso de esas licencias.

Las denuncias fueron presentadas por la Municipalidad y los carnés truchos se detectaron cuando quienes los portaban se presentaron a realizar trámites en reparticiones públicas, entre ellas, infracciones de tránsito, o en controles de rutina.

"Esto surge por una denuncia que radicó la Dirección de Asuntos Jurídicos hace tres años, a partir de irregularidades detectadas en operativos. Lo auspicioso es que la Justicia sigue investigando y avanza en los procesamientos de los involucrados", consideró el secretario de Gobierno, Horacio Ghirardi.

Entre los carnés truchos secuestrados hay gran variedad y procedencia. Algunos se nota que son apócrifos a simple vista y otros están confeccionados con buena impresión y nitidez.

Por 250 pesos. Según datos aportados por voceros municipales, por cada una de estas licencias truchas se llegaron a pagar entre 200 y 250 pesos, y en general su forma de adquisición fue por el boca a boca en las proximidades de los distritos municipales, donde se tramitan los documentos auténticos.

Si bien las causas avanzan, desde la Intendencia se aguarda con expectativa la investigación que lleve a las cuevas donde se confeccionan estas licencias. En la cadena de comercialización se tejió una serie de sospechas donde no se descarta la participación de empleados municipales infieles.

"Desde 2006 a la fecha tenemos 100 denuncias por carnés truchos", graficó Ghirardi y consideró que entre quienes los compraron "están los de buena fe e ingenuos, pero también los que tienen antecedentes negativos en Tránsito o están inhabilitados para circular".

Para el secretario de Gobierno, existe "un modus operandi en el que también se sospecha de organizaciones que actúen dentro y fuera de Rosario". Más allá de las pesquisas, Ghirardi remarcó que "es vital que los ciudadanos entiendan que para obtener una licencia es necesario hacer un trámite en los distritos, pedir un turno, hacer los tests psicofísicos, de manejo y conocimiento de las normas vigentes".

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