Procesan al ex funcionario eseverrista Sebastián Pené por fraude, balance falso y evasión fiscal

Procesan al ex funcionario eseverrista Sebastián Pené por fraude, balance falso y evasión fiscal
El fiscal Martín Pizzolo lo acusó formalmente y la situación de Pené es complicada. Debe declarar el 11 de febrero, acusado por "administración fraudulenta" y "balance falso". Además, la Fiscalía Federal lo investigará por "evasión fiscal": Pené es funcionario provincial. Todo es por el caso "Tamberos Unidos" que reveló infoeme.com en setiembre de 2008.
El ex secretario de Desarrollo Económico del eseverrismo y actual director de Minería de la provincia de Buenos Aires, Sebastián Pené, quedó formalmente acusado por el fiscal Martín Pizzolo por los delitos de administración fraudulenta, balance falso y evasión al fisco, todas acusaciones que complican muchísimo su continuidad en cargos públicos.

Pené, junto a otros de los socios de la empresa láctea Tamberos Unidos, deberá prestar declaración ingadatoria (como acusado de los delitos, que para Pizzolo están acreditados "con elementos suficientes") junto a otro socio gerente de la firma, Nelson Masson, el 11 de febrero y si ese día no aporta junto a su abogada (la también funcionaria Elda Donatelli) elementos que le quiten responsabilidad en los hechos su situación quedará penalmente complicada.

Las acusaciones surgen del caso que reveló en exclusiva infoeme.com en setiembre de 2008, cuando el también socio Julio González apareció en este Diario contando el caso y los delitos que supuestamente había cometido Pené, luego de deambular por varios medios de comunicación locales que no quisieron publicar su denuncia.

En el ocaso

A partir de esa entrevista, coincidente con el cierre de Tamberos Unidos, la figura de Pené entró en picada. Poco a poco el intendente José Eseverri empezó a diseñar una estrategia para sacarlo del Gabinete municipal y lo logró cuando mediante un contacto con el recién ascendido Ministro de la Producción, Martín Ferré, ubicó a Pené como director de Minería de la provincia de Buenos Aires.

Ahora ese cargo amplifica el escándalo público de la acusación de la Fiscalía. A Pené ni siquiera le sirvió, para evitar la citación a indagatoria (que en la jerga judicial se conoce como "el 308" por el artículo del Código Penal) un tecnicismo donde Donatelli mencionada que no fue correctamente notificado: el juez de garantías Antonio Saladino elaboró un dictamen especial donde menciona que ese argumento no es suficiente para eludir la convocatoria.

En realidad, hace tiempo que Pizzolo tenía fuertes presunciones de la comisión de delitos de parte de Pené, varios de ellos coincidentes con las acusaciones del socio González. Pero un punto terminó de definir la acusación contra Pené: la pericia contable de los libros de Tamberos Unidos SRL. De acuerdo a lo que Pizzolo deja entrever en el expediente, la evidencia es palmaria.

Pizzolo ya citó a Pené y a Masson para el 11 de febrero a las 11:00 de la mañana, un momento que quedará registrado en la historia judicial local y en los registros periodísticos: será la segunda vez que un funcionario o ex de la Municipalidad empieza a circular por los pasillos judiciales regionales acusado por graves delitos contra la administración pública.

Algunos de esos hechos son coincidentes con al etapa de Pené como secretario de Desarrollo Económico, lo cual agrava el caso, ya que al tiempo que asesoraba a empresas o definía trámites como funcionario, se producían los hechos por los cuales ahora está oficialmente acusado.

Los cargos y los hechos

En la citación a indagatoria, Pizzolo indica que "luego de realizada una extensa investigación penal preparatoria, y en función de los elementos hasta aquí colectados, existiendo elementos suficientes de la perpetración de los delitos de administración fraudulenta (hecho I) y balance falso (hecho II) y motivo bastante para sospechar que Nelson Reinaldo Masson y Sebastián Pené han participado de su comisión desígnese audiencia para el día 11 de febrero del año 2010 a partir de las 11:00, a fin de que comparezcan los imputados mencionados a prestar declaración en los términos del artículo 308 del Código Procesal Penal".

El fiscal cita entre entre las evidencias, las declaraciones de testigos, las actas, el informe del contador Terrile, un informe de Coopelectric, informe del Consejo de Ciencias Económicas, informe de Arba y un informe pericial contable.

Pero la imputación no para allí. En el lapso de la investigación, Pizzolo asegura que encontró (denunciadas por Julio César González, socio de Pené y Masson en Tamberos Unidos) "sendas irregularidades, delitos, contravenciones, infracciones, por lo que corresponde a criterio del suscripto hacer mención de uno de los delitos que se han, a prima facie, acreditado, y con lo que la precariedad de la instancia permite vislumbrar que es el de evasión al fisco, en función de las ventas en negro que hasta eran realizadas por el propio denunciante (reconocido por él mismo) o por el personal no declarado que trabajaba en la empresa, conforme al artículo 174 inciso 5 corresponde atento no ser materia de investigación del suscripto dicho ilícito extraer copias de las partes pertinentes y remitirlas al organismo jurisdiccional que por orden de materia y turnos corresponda".

Lo que Pizzolo quiere decir en ese párrafo es que, aún sin investigarlo puntualmente porque no es un delito de su incumbencia, con sólo avanzar en los delitos que sí le competen se topó con una cantidad abrumadora de documentos que le hacen pensar que en la gestión del ex funcionario local y actual de la Provincia se produjo evasión al fisco. Y que por ello se le debe dar traslado de la evidencia a una Fiscalía Federal. Sólo con eso, la permanencia de Pené como funcionario del Estado bonaerense tiene las horas contadas.

El jueves 11 de febrero a las 11:00 tendrá su primera cita brava con la Justicia, luego de lo que fue un verdadero novelón público que terminó con su salida del cargo local. Y la proyección a la esfera provincial, donde ya siguen el caso de cerca.

A palos en la calle

Sebastián Pené, ingeniero entró a la Secretaría de Desarrollo Económico de la mano de Helios Eseverri y luego de la muerte del ex intendente siguió con sus sucesores, tanto en el interinato de Julio Alem cuando el caudillo enfermó gravemente como en el actual Gobierno de José Eseverri.

Pero poco a poco comenzó a complicarlo en público su gestión en el ámbito privado.

En 2002, en plena crisis, Pené y Julio González conforman, primero solos y luego junto a otros socios, la empresa Tamberos Unidos, a instancias del segundo, en tanto el primero, que todavía no era funcionario, era tambero.

En 2003 se expanden a prestaciones para el Estado y luego entran más socios, pero poco a poco González empieza a percibir que quieren desplazarlo: denunció que le entregaban mercadería en mal estado y que tomaban decisiones sin su consentimiento.

Por fin, llegó la pelea y el juicio. González, con evidencias como documentos, balances y comprobantes fiscales denunció por graves delitos financieros, contables y fiscales a la gestión donde Pené había sido socio gerente la mayor parte del tiempo.

Incluso demandó en dinero por deudas a la firma. A partir de allí, González empapeló el centro con volantes donde acusaba a su ex socio y recorrió los medios locales tratando de que alguno publicara la denuncia pública contra Pené, que ahora sí era funcionario del eseverrismo.

Una tarde de marzo de 2008, luego de que le rechazaran una entrevista comprometida, dio vueltas por el centro y se encontró a Pené. Se bajó del auto y lo golpeó con un palo: el 15 de mayo de 2009, González fue condenado a un mes y 15 días de prisión en suspenso por ese episodio, en la Justicia correccional local.

Seis días después, el 21 de mayo, Pené salía del cargo local y era proyectado a la Dirección de Minería de la Provincia de Buenos Aires, a través de un acuerdo entre el intendente José Eseverri y un amigo del mandatario en la gestión de Daniel Scioli, el entonces recién designado Ministro de Producción Martín Ferré. Para la gestión de Eseverri fue un alivio.

Poco después de la golpiza a Pené, en 2008, González recurrió a este Diario para denunciar el caso. Desde esta Redacción se le fue claro: no podía salir con el tema cuando él quisiera sino sólo si existía algún acontecimiento público que lo justificara, un evento nuevo y no uno viejo.

Para su fortuna, ese hecho llegó: Tamberos Unidos, de un día para otro cerró sus puertas sin dar explicaciones. González quiso denunciar lo que estaba pasando e infoeme.com le dio la oportunidad que le correspondía: allí, en una entrevista que ahora es valiosa por demás y en la que él también se autoincriminó en delitos fiscales, Julio César "Diente" González contó por primera vez todo lo que había detrás de la sociedad y demostró con papeles las gravísimas acusaciones que le hacía a su socio y ex funcionario.

De allí, hasta aquí, todo ha ido en la misma dirección. Pero ahora entró en el terreno de la Justicia penal.

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