Procesan a Chirac por malversación de fondos públicos

El ex presidente será juzgado por un caso de "empleos ficticios" cuando era alcalde de París
PARIS.- Jacques Chirac se convirtió ayer en el primer ex presidente de Francia que deberá rendir cuentas a la justicia por un presunto caso de malversación de fondos públicos y abuso de poder en la etapa en que fue alcalde de París, entre 1977 y 1995.

Chirac, de 76 años, jefe de Estado entre 1995 y 2007, deberá comparecer ante el Tribunal Correccional de París, que juzga delitos penales, por un caso de 21 empleos de favor para funcionarios de su partido, por entonces llamado Reagrupamiento por la República (RPR), que presuntamente pagaba su gabinete con fondos del ayuntamiento parisiense.

Según la investigación, los salarios de los 21 colaboradores, por un valor de 6,7 millones de dólares, supuestamente fueron utilizados para llenar las arcas del RPR, mientras preparaba la candidatura presidencial de Chirac.

El sumario se refería a 35 empleos presuntamente ficticios entre 1983 y 1998, es decir, desde el comienzo del segundo mandato de Chirac al frente de la alcaldía hasta los primeros años de su sucesor, Jean Tiberi. Sólo se abrieron 21 expedientes, porque los restantes casos prescribieron.

Chirac estuvo involucrado en varios casos judiciales, pero éste es el primero por el que ha sido imputado y por el cual podría ser condenado a 10 años de cárcel y a pagar 220.000 dólares de multa.

De todas formas, el ex mandatario aún puede evitar comparecer ante la justicia si el fiscal de París, Jean-Claude Marin, recurre la decisión de la jueza que instruye el caso, Xavière Simeoni.

Se presume que, finalmente, Marin apelará la decisión de Simeoni, cuyo papel es investigar los casos y decidir si los sospechosos deben ir a juicio. Si lo hace, un tribunal de apelación tomaría la decisión final dentro de un año.

En tanto, la jueza sí accedió a eliminar de la lista de delitos imputados a Chirac el de estafa pública, como solicitaba la fiscalía.

La decisión de Simeoni supone un duro revés para Chirac, que disfrutó de inmunidad constitucional durante sus 12 años como jefe de Estado y se vio asediado por un aluvión de problemas legales luego de dejar el cargo, en 2007.

En una primera reacción, Chirac, de vacaciones en Marruecos, dijo en un comunicado que estba "sereno" y que demostrará que ninguno de los 21 empleos del caso era ficticio.

Junto con el ex presidente están imputados también dos de sus ex directores de gabinete, así como siete de los presuntos empleados ficticios, entre ellos Jean de Gaulle, nieto del fundador de la V República, Charles de Gaulle. Otras nueve personas fueron sobreseídas.

Los problemas legales de Chirac provocaron reacciones diversas en la clase política francesa. En Bruselas, el presidente Nicolas Sarkozy no quiso hacer comentarios sobre la decisión judicial debido al "principio de separación de poderes".

"Estas son viejas historias. Chirac probablemente tiene muchas cosas sobre su conciencia. Pero, al mismo tiempo, dio mucho al país. Se ha ganado tener paz", dijo Ségolène Royal, ex candidata presidencial del Partido Socialista. Por su parte, el ultraderechista Jean-Marie Le Pen dijo que Chirac debió haber rendido cuentas "hace mucho tiempo".

Ningún ex presidente francés enfrentó un proceso por corrupción y un juicio sería una humillación pública para un hombre que fue una figura central en la política francesa durante cuatro décadas.

Retirado de la vida política, Chirac ganó popularidad y se dedicó a escribir sus memorias, Chaque pas doit être un but ( Cada paso debe ser un objetivo ), que saldrían a la venta la semana próxima.

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