“Los problemas derivados de la nocturnidad persisten”

Mucho hemos debatido en el Concejo Deliberante acerca de la problemática de la nocturnidad. A mucho se han comprometido pasados y actuales funcionarios con los vecinos más damnificados y con la sociedad toda, en pos de soluciones. Pero, claramente, éstas aún no aparecen.
Por eso, y buscando que el tema no quede casi olvidado hasta el próximo verano, hemos acordado con los presidentes de las comisiones de Calidad de Vida, Verónica Beresiarte y de Obras y Servicios Públicos, Arq. Carlos Katz, con el fin de tratar conjunta e integralmente los distintos aspectos que hacen al complejo tema de la nocturnidad.

Obviamente, debemos partir de la base que en cualquier sociedad organizada, las normas están para ser cumplidas. Y que si dichas normas quedan obsoletas frente a la dinámica realidad, deben adaptarse a la misma, pero conservando su espíritu regulatorio y de ordenamiento acerca de dónde y como deben desarrollarse las actividades para que puedan coexistir con los usos residenciales y con lo que la sociedad está dispuesta a tolerar en pos del crecimiento comercial y turístico y el desarrollo económico.

En este punto, es crucial la presencia del Estado Municipal. Verificando la concordancia entre los rubros que se pretenden habilitar y las características del inmueble; entre el rubro habilitado y la actividad que se desarrolla; controlando el funcionamiento de los establecimientos vinculados a la actividad nocturna: volumen de la música, desarrollo de espectáculos en vivo, capacidad máxima de personas, presencia de menores; expendio de bebidas alcohólicas, etc.

Sin esa presencia, cualquier idea de traslado es simplemente eso, correr de lugar el problema. Y pensar en trasladarlo parcialmente es dividir una zona, multiplicando las áreas en conflicto.

Como bien lo dijo oportunamente el Señor Intendente,“la nocturnidad no es una cuestión de partes, porque estamos hablando de espacios públicos, de bienes públicos y de una cosa de interés público como es el trabajo; no es un conflicto particular…Omitir otra vez a un ausente ostensible que es el Estado Municipal, me parece que es desprenderse del problema, mirar para otro lado, desinteresarse.”

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