Más problemas en automotrices: Renault suspendió 1.000 obreros

Dicen que es porque se frenaron las exportaciones. Así, las suspensiones, adelanto de vacaciones, reducciones horarias y despidos ya afectan a más de 10.000 trabajadores del sector que más impulsó la recuperación de la industria local. Por: LUCAS CRUZADO- ESPECIAL
El terremoto económico-financiero mundial sacude con fuerza a la industria automotriz local. Ayer, la fábrica Renault, que cuenta con unos 1.400 empleados, anunció la suspensión de 1.000 operarios por el plazo de diez días. Así, ya son más de 10.000 los operarios del sector que ven recortada su fuente laboral.

"La prioridad desde el Sindicato, es negociar con las empresas -dijo a Clarín Leonardo Almada, vocero del sindicato de Mecánicos, SMATA-, pero siempre con el compañero dentro la fábrica. Queremos evitar por sobre todas las cosas que existan despidos".

Unas semanas atrás, la filial de la fábrica francesa, que se encuentra ubicada en Santa Isabel (Córdoba), rescindió unos 350 contratos transitorios, anticipándose a la medida que finalmente adoptó ayer.

Mientras tanto, el efecto rebote de la crisis internacional parece multiplicarse. Y en ese marco, la autopartista Gestamp también anunció la suspensión, durante dos días, de su personal, y decidió adelantar las vacaciones para unos 215 operarios.

El jueves, las plantas Volkswagen e Iveco de esta provincia, suspendieron en total a 578 trabajadores con diferentes modalidades, debido a la notable caída de las exportaciones y ventas sufridas en los últimos meses, según dijeron. Son argumentos similares a los que esgrimió ayer Renaul (ver Qué argumenta...)

La alemana Volkswagen, que tiene su planta en el sur de esta ciudad y exporta un 95% de sus productos, decidió suspender durante todo noviembre a 228 contratados que cumplen sus turnos los sábados, domingos y feriados, y les pagaría el 75% de sus haberes. Desde esta empresa anunciaron que la decisión se tomó "debido a la caída de contratos por la fabricación de unas 90 mil cajas de transmisión".

En un principio, la medida abarcaba a unos 368 contratados, pero finalmente 140 de ellos serán reacomodados dentro de la planta y cumplirán sus funciones de lunes a viernes.

"La verdad, no sé a dónde iremos a parar, lo que sí está claro, es que los primeros perjudicados siempre somos los trabajadores y nuestras familias", le dijo a Clarín un preocupado empleado de la Volkswagen.

Respecto de la situación en la fábrica de camiones Iveco -perteneciente al grupo Fiat- de un total de 900 operarios, 350 obreros, que comprenden una línea de montaje completa, fueron suspendidos los días jueves y viernes "por un par de semanas", según informaron desde la empresa; y percibirán también el 75 por ciento de sus ingresos.

Por su parte, un vocero de la Fiat Auto confirmó que la empresa con asiento en Ferreyra anticipará las vacaciones a 1.100 operarios. Este descanso obligatorio comenzará el 9 de diciembre, en vez de a fines de ese mes, como se acostumbra. La empresa tiene otros tantos obreros en su sección Fiat Power Tecnologies que, por el momento, seguirán trabajando normalmente.

El sector automotor fue uno de los motores principales de la recuperación económica post devaluación. Y el que más alimentó a la industria (ver página 4).

Pero ahora las restricciones laborales se extienden, y no alcanzan sólo a las plantas automotrices cordobesas, es claro.

Los 4.000 operarios de la fábrica bonaerense de Peugeot sufren recortes en sus horarios de trabajo. En la planta de Mercedes Benz, también en la provincia de Buenos Aires, los 2.000 trabajadores tienen suspensiones rotativas. En General Motors, con planta en Santa Fe, la situación es más grave. Enviaron telegramas de despido a 435 operarios, la provincia dictó la conciliación obligatoria y ahora, el lunes, la empresa pretende reabrir la fábrica, pero el gremio dice que si no dejan entrar a los trabajadores despedidos, "no entra nadie".

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