"El problema central de la escuela media es no atraer y entusiasmar a los adolescentes"

El maestro de normal nacional, profesor en Filosofía y Ciencias de la Educación y magíster Mario Olmedo opinó que el problema central de la escuela secundaria es que no atrae ni entusiasma a los adolescentes.
Olmedo dijo a La Mañana que la nueva Ley Nacional de Educación debe girar su debate más serio hacia la producción de soluciones de los excluidos.

"El problema central de la escuela media es que no acierta en atraer y entusiasmar a todos los adolescentes que necesitan de este nivel.

En esa falta de atracción, las cosas se suceden con distintas totalidades como: facilismo, autoritarismo, discriminación, modelos compensatorios. Se van ensayando distintos atajos o alternativas que no siempre son apropiados. El debate más serio es producir el abordaje del problema de los no incluidos. De los que vienen a la secundaria a intentar su educación y no llegan a los niveles que el sistema pretende", expresó.

Remarcó que el debate debe darse primordialmente en el nordeste argentino donde están las provincias que registran las mayores estadísticas de fracasos y excluidos.

"Eso algo nos está diciendo no sólo en lo socioeconómico sino además la cuestión de la diversidad cultural, el polilingüismo y los guetos culturales. Hay una serie de aspectos que hacen que el problema sea mucho más complejo", remarcó.

El magíster en Educación dijo que le parece importante la decisión política de transformar la educación media porque tiene alta significación en los campos educativo y social.

"El volver al viejo esquema de Primaria y Secundaria es poner en su sitio los escenarios educativos, donde hay experiencia e historia para evaluar debilidades y fortalezas. Este debate que se da actualmente también es importante. No hay que olvidar que uno de los niveles con más modificaciones y transformaciones, renovaciones y críticas siempre fue la escuela media. Permanentemente genera preocupaciones pero pocas veces hemos acertado y hubo muchos intentos", entendió.

Identificación

El tema de la identificación siempre experimentó idas y vueltas y pasó por denominaciones tales como: Nivel Medio, escuela secundaria, segunda enseñanza, entre otras.

"En lo histórico también hay una cuestión muy importante. Siempre se supo para qué estaban la escuela primaria y la universidad. Pero el pasaje, esa mediación, permanentemente estuvo en debate. Originalmente la escuela secundaria nació para una elite social, para preparar a los ingresantes de la universidad y formar a los futuros dirigentes del país, significada con la frase: "Mi hijo el doctor". Esas características de elitismo fueron fuertes históricamente. Al ser elitista la escuela, y no ser obligatoria, estaban los aprobados y reprobados. Los primeros pasaban y los otros quedaban marginados", expresó.

Ese elitismo selló no sólo en lo político el destino de la enseñanza media sino también en lo curricular, en lo institucional y lo pedagógico y en toda la cuestión metodológica.

"Se daba de tal manera que un profesor estaba en condiciones de decir: ‘De todos mis alumnos un porcentaje anda bien y los tengo que apoyar y veremos qué hacer con el resto. En la actualidad, en una visión esperanzadora, aparece la idea de una educación para todos. En ese todo el mundo o para todos, incorporan educandos que se apropian de los conocimientos y anda bien y otros que tienen problemas y no pueden avanzar. Lo de antes era etiquetado como escuela expulsora y la actual como escuela inclusora. Pero entre el discurso bien intencionado y la operatividad, hay una distancia", describió.

Consideró que en la idea de ‘una escuela secundaria para todos’, parecen muchos interrogantes y problemas: ‘Será que los alumnos van a responder según las exigencias’, ‘será que los docentes están preparados’, ‘será que las instalaciones son adecuadas’, ‘las escuelas están localizadas en los lugares donde la comunidad las necesita’, ‘el problema será el plan de estudio’, ‘serán los años’, ‘será, será, será’.

"Allí viene la diversificación de la discusión y corremos el riesgo de dispersarnos y meternos en pequeños vericuetos y atajos y perder de vista cuál es el problema. La cuestión del elitismo hace que el sistema les pida ahora a los profesores que arbitren otros medios para intentar con los que fracasan en el proceso de aprendizaje. A esos caminos alternativos me opongo porque creo que no estoy obligado a hacerlo como docente. Si seguimos en ese camino vamos a seguir fracasando en la universidad", acotó.

Nueva ley

La nueva Ley de Educación Nacional incluye más historia, más matemática y más lengua para todos los chicos que cursan el Secundario en la Argentina.

Uno de los puntos clave que contempla la nueva Ley de Educación Nacional aprobada en diciembre de 2007, es avanzar en un cambio de los planes de estudio del Secundario (desde entonces obligatorio) para que todos los chicos aprendan lo mismo y no haya diferencias entre las provincias.

También dejar atrás las materias ficticias impulsadas por la Ley Federal de los 90 y reflejadas en el Polimodal. Contenidos que quitaron espacios a disciplinas básicas como las ciencias, la literatura, la filosofía o la química.

En ese borrador que considera estos cambios centrales han venido trabajando las jurisdicciones, quizás de una manera más lenta de lo que los aprendizajes adolescentes requieren.

En sí el documento comprende "el conjunto de asignaturas que deben estar en el diseño curricular" de las provincias. También "la organización en la escuela" de estas materias y "las orientaciones que se ofrecerán".

Estas orientaciones coinciden con lo que plantea la nueva ley en cuanto a la estructura del Nivel Secundario: un ciclo básico de los dos primeros años y otro orientado. En este caso, no habrá grandes sorpresas: se seguirá con las modalidades ya conocidas como ciencias naturales, humanidades o economía, entre otros.

Aprobado

Los integrantes del Consejo Federal de Educación (CFE), que preside el titular de la cartera nacional, Alberto Sileoni, aprobaron ayer por unanimidad los "lineamientos políticos y estratégicos de la educación secundaria obligatoria", que incluirán acuerdos entre las jurisdicciones sobre títulos y orientaciones del Nivel Medio y los criterios de evaluación de los aprendizajes para todos los alumnos.

La estructura curricular tendrá tres modalidades: la tradicional -por disciplinas-, la de recorridos donde se enseñan saberes de otros campos -medio ambiente, salud, derechos humanos, política y ciudadanía, alfabetizaciones tecnológicas- y la experiencia en los Centros de Actividades Juveniles (CAJ) en las provincias ligadas al arte y educación física y deportiva.

La nueva Secundaria tendrá un ciclo básico de dos o tres años y un ciclo orientado con carácter diversificado de tres años como mínimo en todas las jursidicciones y de 4 con modalidad técnico profesional.

Acerca de las Titulaciones y Formaciones, según el apartado del documento aprobado existirán las siguientes modalidades:

- Educación secundaria orientada (Ciencias Sociales y Humanidades), Naturales, Economía y Administración, Lenguas, Arte, Agrario y Ambiente, Turismo, Comunicación, Informática y Educación Física.

- Educación secundaria modalidad técnico profesional.

- Educación secundaria modalidad artística.

- Educación secundaria modalidad educación permanente de jóvenes y adultos.

"Las jurisdicciones no están obligadas a adoptar todas las orientaciones y alguna modificación o nueva inclusión requerirá nuevos acuerdos del CFE", señaló la versión final del trabajo. La secundaria obligatoria podrá cursarse en planes de estudio que cuenten con un mínimo de 3.800 horas semanales y se certificará con el título de "bachiller" en alguna de las modalidades antes descriptas.

Respecto a los "contenidos", abarcarán lengua y literatura, matemática, ciencias sociales -historia, geografía, economía-, ciencias naturales -biología, química, física- formación ética y ciudadana, humanidades, educación física, educación tecnológica, educación artística y lenguas clásicas, regionales, de herencia y extranjeras.

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