Problema capital

No es afiliado al PJ, aunque es la segunda autoridad del Gobierno provincial. Héctor Campana admite sin vueltas que el problema del oficialismo está en la Capital. El último triunfo del PJ fue en 1999, cuando el ucedeísta Germán Kammerath ganó los comicios municipales, impulsado por el entonces flamante gobernador José Manuel de la Sota.
Dos años después, vino el rompimiento de la sociedad política entre De la Sota y Kammerath. Al poco tiempo, se dio el surgimiento en el escenario capitalino del Partido Nuevo, liderado por Luis Juez. Desde entonces, el PJ capitalino viene de mal en peor.

Es más, el grupo de 60 intendentes que ha pedido la postergación de las internas partidarias previstas para el 22 de noviembre culpa al PJ de la Capital de fogonear los comicios para dirimir sus diferencias.

Osvaldo Vottero, titular del foro de intendentes oficialistas, y Francisco Fortuna, tercero en la línea sucesoria de la provincia, hicieron público su rechazo a un enfrentamiento que tendrá como protagonistas nada menos que al gobernador Juan Schiaretti y al ex gobernador José Manuel de la Sota. "Será desgastante para el peronismo una confrontación en este momento, en medio del mandato del gobernador Schiaretti", asegura Vottero, uno de los principales impulsores de la postergación de la interna.

Pero los dos principales dirigentes peronistas parecen dispuestos a medir fuerzas en las urnas. Desde la Casa de las Tejas, el gobernador sigue buscando adhesión entre los intendentes. Y De la Sota recorre los barrios de la ciudad de Córdoba. El ex gobernador está convencido de que tiene un amplio respaldo en el interior y peregrina por los barrios capitalinos.

Es prematuro hablar de alianzas, pero no pocos peronistas ven en los movimientos de De la Sota un posible acercamiento político con su ex esposa y ahora adversaria interna, Olga Riutort.

Los intendentes se golpean el pecho diciendo que los últimos triunfos del PJ se fundaron en los votos que el oficialismo cosechó en el interior. Razones no les faltan. El propio Schiaretti reconoce esta realidad y mandó a su esposa Alejandra Vigo a recomponer la estructura del PJ capitalino. Pero en la elección del 28 de junio, el oficialismo sólo sacó el 18 por ciento de los votos.

La ciudad de Córdoba sigue siendo un problema capital para el peronismo.

Comentá la nota