"El problema del campo dejó de ser de rentabilidad para ser de subsistencia".

El intendente Cristian Breitenstein reconoció que Bahía Blanca ya está sintiendo los efectos de la sequía. Hoy entregará el primer subsidio a productores ganaderos.
El intendente de Bahía Blanca, Cristian Breitenstein, entregará hoy el primer subsidio a productores ganaderos de la zona, que ya fue declarada en "desastre agropecuario" a raíz de la extrema sequía.

"Este tipo de políticas ayudan a los productores a superar la situación en un momento en que el problema del campo dejó de ser de rentabilidad para ser de subsistencia" afirmó el dirigente, quien consideró que en este contexto es necesario priorizar el diálogo entre las partes pero también "actuar con rapidez".

Breitenstein se refirió a la situación que atraviesa Bahía Blanca -al igual que numerosas ciudades cuya economía está íntimamente ligada con la actividad agrícola-ganadera- durante una charla que concedió a LA CAPITAL en el Hermitage Hotel, minutos antes de abandonar Mar del Plata tras una fugaz visita.

En la oportunidad, el intendente de la mencionada localidad bonaerense consideró que 2009 será "un año complicado" por cuanto en su transcurso se combinarán "la crisis económica internacional, la crisis climática local y el proceso electoral, que siempre implica una tensión en las posiciones".

En este contexto, deseó que "la dirigencia argentina pueda dar el salto de madurez que necesita" y que durante la campaña "se discutan propuestas y no haya solamente quejas y críticas". En su caso, afirmó que apostará a la gestión y a continuar el "importante proceso de transformación que estamos llevando adelante en Bahía Blanca".

Retracción

Durante su diálogo con LA CAPITAL, Breitenstein recordó que Bahía Blanca "está en el centro de una zona agrícola ganadera. Por ende, cuando al campo le va bien, a la ciudad le va bien, y viceversa".

"Hoy se está notando una retracción -reconoció-. La sequía ha afectado enormemente la rentabilidad de los productores. Y esto genera un clima de incertidumbre y una visión de futuro muy incierta que no solo afecta al campo sino a toda la comunidad".

Al ser consultado sobre cómo debería enfrentarse el conflicto, Breitenstein consideró que "lo deseable es sentarse a escuchar, ver con qué herramientas se dispone y actuar con rapidez".

Al respecto, puso como ejemplo a su propia ciudad.

"De hecho el lunes (por hoy) estamos entregando la primera partida de subsidios que llega precisamente por la declaración de desastre agropecuario" relató.

Precisó que "se trata de un millón cien mil pesos se canalizan a través de la Asociación de Ganaderos y Agricultores de Bahía Blanca" y consideró que estas políticas "ayudan al productor a aguantar la situación y a asegurar la subsistencia. Porque en un momento el problema del campo era exclusivamente la rentabilidad pero hoy ya es la supervivencia".

Asimismo destacó que este conflicto "sirvió para que en muchos lugares se recuperara el vínculo, que nosotros jamás perdimos, a nivel de instituciones públicas nacionales y provinciales" y recordó que "por indicación del gobernador Daniel Scioli, el ministro (Emilio) Monzó está trabajando a la par de los productores, tratando de hacerles ver las posibilidades que existen y también escuchar".

"Creo que era muy importante recuperar el diálogo y entender que una problemática tan compleja no es lo más deseable" reflexionó.

Transformación

Más allá de las consecuencias de la sequía, Breitenstein describió a Bahía Blanca com "una ciudad que está atravesando un proceso importante de transformación" y recordó que "yo asumí en 2006 con una coyuntura muy especial, en una crisis política muy difícil y lamentable para la ciudad. Goberné interinamente en esa crisis, en un proceso que nosotros denominamos de reconstrucción institucional, hasta 2007. Fui reelecto y a partir de entonces empezó otra etapa en la que el objetivo es poner a Bahía en la escena que le corresponde a nivel nacional".

Describió que "Bahía Blanca, desde el punto de vista demográfico, está entre las 10 o 12 ciudades más importantes de Argentina. Pero desde el punto de vista simbólico, cada vez que es citada está entre las primeras cinco o seis".

"Esto quiere decir -continuó- que la ciudad está posicionada a una escala mayor a la que realmente tiene. La demanda de la sociedad es acercarse a esa escala en términos de infraestructura, de calidad de vida y cuestiones medio ambientales, entre otras. Y eso es lo que nosotros estamos llevando adelante en lo que yo defino como una etapa de transformación".

Describió que lo anterior "se exterioriza a través de algunas obras importantes que hemos inaugurado, como la nueva Terminal de Omnibus, que hemos podido terminar con el apoyo del gobierno nacional la hemos podido terminar, y el nuevo aeropuerto, que estamos finalizando".

Año electoral

Por último Breitenstein reconoció que el presente será "un año complejo" teniendo en cuenta "la crisis económica internacional, la crisis climática en lo interno y el proceso electoral, que siempre implica una tensión en las posiciones".

"Lo que yo deseo es que podamos hacer el salto de madurez que necesita la dirigencia argentina -reflexionó-. Esto quiere decir poder discutir propuestas y no que solamente haya quejas y críticas".

Asimismo consideró que "los que tenemos responsabilidades de gestión debemos tener prudencia" y si bien reconoció que el que no ocupa cargos "ya está en campaña" advirtió que "nosotros no tenemos que entrar en ese juego. Tenemos que esperar hasta último momento para manifestarle al vecino qué es lo que hicimos y qué es lo que estamos proyectando".

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