Problema con el agua potable por falta de inversión.

Una serie de barrios ubicados al sur y oeste de la ciudad padecieron la falta de agua potable esta semana. La concesionaria dijo que la falta de presión obedeció a que se redujo el ingreso de agua a la planta potabilizadora por el Marginal, pero Irrigación le otorga un cupo por el cauce del río.
Los habitantes de los barrios ubicados al sur de la ciudad como también los del sudoeste no ahorraron críticas contra Obras Sanitarias Mendoza por el corte de agua potable de varios días y la falta de respuesta por parte de las autoridades de esa concesionaria para dar una rápida solución al problema.

La ausencia de vital elemento apareció desde el momento mismo que la Subdelegación de Aguas del Río Diamante efectuó la corta anual del agua para la limpieza de la red primaria de riego y ambos canales marginales del Diamante, donde tiene la toma de agua la planta potabilizadora de OSM.

Ante el justificado enojo de los vecinos de los barrios Comiso, Luz y Fuerza, Ometal, Isrros, Balloffet, El Sosneado, oeste del barrio Unimev, TAC y Bancario y zona de influencia, como también las calles Balloffet y Los Filtros, la empresa distribuyó agua potable a sus clientes mediante tres camiones cisternas. Cabe consignar que entre los afectados se cuenta el jefe de OSM que vive en uno de los barrios que se quedaron sin agua.

Según la explicación dada por la oficina de prensa de Obras Sanitarias, el problema surgió "como consecuencia de la reducción del caudal de ingreso a la planta potabilizadora de calle Los Filtros, y que se estaban regulando las válvulas para subsanar el inconveniente".

Como podrá advertirse una explicación poco convincente, dado que todos los años para esta fecha se produce el corte de agua anual y anteriormente no se registró este problema. Además, si todo se solucionaba con la simple regulación de las válvulas, esta tarea se debió hacer con la suficiente antelación ya que Irrigación les informó hace un mes y medio cuando se iba a producir el corte de agua.

La concesionaria del servicio de agua potable trata de tirarle el fardo a Irrigación por el corte de agua, pero OSM tiene una provisión de 5 metros cúbicos en la compuerta de toma en el mismo río Diamante, es decir la misma dotación que antes de la corta toman del marginal izquierdo. Además, la empresa tiene para atender el mayor consumo de la población con cinco perforaciones de buen caudal. Dos sobre calle Los Filtros, casi frente a la planta potabilizadora, una en barrio Unimev, otra en barrio Nihuil, más una quinta en el parque Hipólito Yrigoyen, lo que echa por tierra las explicaciones que brinda la empresa que pide a la población "restringir al máximo el uso del agua potable".

Una realidad incontrastable

Cabe señalar que la planta potabilizadora de calle Los Filtros fue construida hace décadas por Obras Sanitarias de la Nación y fue concebida para atender un número de usuarios determinado. Al colapsar el sistema años atrás se incorporaron dos poderosas perforaciones en calle Los Filtros que entregan un generoso caudal de agua y más tarde se sumaron otras tres para atender la demanda en temporada estival. Además, oportunamente OSM informó que había incorporado unos filtros rápidos para ampliar la capacidad operativa de la planta potabilizadora.

Lo concreto es que San Rafael viene con un crecimiento poblacional sostenido, lo que dio lugar al surgimiento de nuevos y populosos barrios, mientras la planta potabilizadora sigue teniendo las mismas dimensiones. Esto habla a las claras que desde hace unos 10 años que se hizo cargo del suministro de agua potable de la ciudad, la empresa concesionaria no hizo las inversiones que correspondían. Es decir que centró su objetivo exclusivamente en recaudar en lugar de mejorar la calidad del servicio. Una buena manera de hacer más rentable el negocio.

Otro hecho que debilita el argumento de OSM, es que mientras sus clientes carecen de agua potable en cantidad suficiente -según la empresa- por el corte del agua en el Diamante; este problema no lo tienen los usuarios de las cooperativas que brindan el servicio en Cuadro Benegas o Las Paredes, entidades que captan agua del mismo río. En resumen, la verdad es tan clara como el agua, pero difícilmente la concesionaria privada quiera reconocer la realidad y seguirá dando explicaciones que no convencen a quienes pagan un servicio de primera y en con justa razón exigen la mejor calidad.

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