No hay más privilegios para los estafadores de Wall Street

No hay más privilegios para los estafadores de Wall Street
La Unión de Bancos Suizos envió a Washington los datos de 300 clientes que quisieron defraudar al fisco estadounidense.
La Unión de Bancos Suizos (UBS) envió a Washington una lista con los datos personales de unos 300 clientes estadounidenses que tiene en su cartera, en el marco de las nuevas medidas que la Casa Blanca implementa para sobreponerse a la mayor crisis financiera que sufrieron los mercados en la última década.

El mayor banco helvético quebró la política de extrema confidencialidad que le ganó durante años la confianza de miles de evasores en el mundo y se ajustó a las leyes norteamericanas que le exigieron la transferencia de datos.

El portavoz de la Autoridad de Vigilancia de los Mercados Financieros de Suiza (FINMA), Alain Bichsel, confirmó que el traspaso de información se concretó el miércoles pasado y señaló que las autoridades del banco, actuaron dentro del marco de la ley.

Según constató la agencia EFE, la FINMA autorizó a UBS, con el aval del Gobierno suizo, a entregar de inmediato al Departamento de Justicia de Estados Unidos los nombres de unos 300 clientes estadounidenses a los que ayudó a defraudar al fisco de su país, por lo que también pagará una multa de 780 millones de dólares.

La decisión, que supone una "excepción" a la legislación que rige el secreto bancario en Suiza, permitirá que el banco helvético mantenga en reserva los nombres de otros 19.000 titulares de cuentas que también le fueron reclamados por un juez del Estados de Florida.

El Tribunal Administrativo Federal había solicitado el viernes prohibir a título "superprovisional" la transmisión de informaciones de ocho clientes de UBS, pero la orden llegó tarde: Bichsel confirmó hoy que la operación de transferencia de datos se concretó el miércoles.

No obstante la TAF prohibió a la FINMA, bajo amenaza penal, transmitir a terceros la documentación bancaria de los ocho demandantes, especialmente a las autoridades estadounidenses. "Este hecho no cambia nada -precisó el portavoz de la FINMA-. Los datos se transmitieron el miércoles. Y por ahora no pensamos transmitir otras informaciones".

SECRETOS QUE CONDENAN. UBS y la FINMA tienen hasta el martes para tomar una posición sobre futuros pedidos. Bichsel aseguró que la transmisión de los datos, a pesar de los procesos abiertos por la TAF y la Administración Federal de Contribuciones, no contradice la ley.

"La existencia misma de UBS estuvo directamente y seriamente en peligro por culpa del riesgo de procesos penales abiertos por las autoridades estadounidenses. Por lo que fue la obligación de la FINMA actuar de esa manera", insistió Bichsel.

Estados Unidos amenazó con retirar a UBS su licencia de operación en ese país si no colaboraba con el pedido de datos, lo que hubiese sido un golpe dramático para la entidad que atraviesa una grave crisis por sus inversiones especulativas en el mercado estadounidense de créditos de alto riesgo, y que se ha mantenido a flote gracias a la ayuda estatal.

El procedimiento acordado entre Estados Unidos, UBS y las autoridades suizas es totalmente inédito y pone una vez más en cuestión la pertinencia y legitimidad del secreto bancario, en el que se basa parte del éxito de la plaza financiera helvética y que es cuestionado por la Unión Europea y ahora por Washington.

Comentá la nota