Las privatizadas proponen una alternativa al tarifazo del gas

El ajuste sería para más usuarios,pero más moderado. Y habría tarifa social.
A 20 días de que retorne el polémico tarifazo en el servicio de gas, las distribuidoras y transportadoras del sector salieron a abrir el paraguas y elaboraron un esquema alternativo de normalización tarifaria que apunta a todos los usuarios residenciales.

Con el doble fin de evitar los reclamos de los clientes afectados por los fuertes aumentos y de recomponer sus ingresos, las gasíferas consensuaron una propuesta de actualización tarifaria que en los últimos días comenzó a circular en los despachos de los principales legisladores del oficialismo y de la oposición.

El proyecto alternativo que diseñaron las privatizadas se sustenta en tres cambios clave: la duplicación del cargo fijo y del valor del gas para los consumos hogareños, un regimen de tarifa subsidiada para los sectores más vulnerables y un mecanismo de ajuste semestral según las variaciones de costos.

Según el análisis que hacen las gasíferas, la intención del Gobierno de reponer a partir de octubre el cargo específico del decreto 2.067/08 que fue el detonante del tarifazo va camino a generar una nueva situación conflictiva.

"Si se insiste con la aplicación del cargo específico lo más probable es que termine siendo derogado por el Congreso o frenado en forma definitiva por la Justicia", razonó el directivo de una distribuidora metropolitana que impulsa la nueva propuesta tarifaria.

Si bien admiten que se trata de una "solución ideal" , las gasíferas consideran que a la administración kirchnerista no le quedará otra salida que dar marcha atrás con el cargo y aplicar un nuevo esquema tarifario que permite atender las necesidades que enfrentan los productores, las transportadoras y las distribuidoras.

A principios de agosto y tras verse acorralado por los reclamos y las demandas judiciales, el Gobierno decidió ponerle un freno transitorio a las subas de hasta el 400% que había autorizado a fines del año pasado. Para descomprimir la situación, el ministro de Planificación, Julio De Vido dispuso la suspensión total de los aumentos que estaban previstos para junio y julio y una poda parcial del 70% de los incrementos que se tenían que cobrar en agosto-setiembre. Si no hay cambio alguno, a partir del 1 de octubre el cargo específico -que fue creado para cubrir las importaciones de Bolivia y del GNL que llega por barcos- volverá a regir en forma plena.

Para sustituir el cargo de la discordia y aliviar los subsidios, las privatizadas proponen las siguientes modificaciones:

Un incremento del cargo fijo que pagan los usuarios residenciales de $ 7,74 a $ 15,49 (hasta la categoría R 2.3) y $ 23,23 (para todos los R 3).

Un aumento en el valor del gas para los hogares y el GNC de los actuales US$ 0,61/MMBTU a un promedio de US$ 1,34/ MMBTU. Para los grandes usuarios y las centrales térmicas, el precio se elevará a US$ 2,73/ MMBTU.

Regimen de tarifa subvencionada para el 5% de clientes residenciales que serán elegidos por su condición social y no por el nivel de consumo.

Con las nuevas tarifas, una familia con un consumo anual de 1.000 metros cúbicos pagaría $ 65 promedio en verano y $ 136 en los bimestres invernales. En el caso del GNC, el aumento será del 34% con un impacto final en el precio de los surtidores del 10%. Y para las industrias, el impacto oscilará entre el 10 y 18%.

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