Prioridades que no son tales

Con insistencia, a todo el gabinete provincial, con Eduardo Brizuela del Moral a la cabeza, le gusta aseverar que las áreas de educación y salud son prioridades de la gestión. Sin embargo, a pesar de los insistentes dichos de los popes radicales, los hechos concretos contrastan con esas loables definiciones.
Con insistencia, a todo el gabinete provincial, con Eduardo Brizuela del Moral a la cabeza, le gusta aseverar que las áreas de educación y salud son prioridades de la gestión. Machacaron con esa presunta determinación casi todo el mes de diciembre a propósito del presupuesto 2010 que diseñó el área de Hacienda.

Sin embargo, a pesar de los insistentes dichos de los popes radicales Brizuela del Moral, los Acuña, Mamerto y Juan, o del mismo Mario Marcolli, los hechos concretos contrastan con esas loables definiciones.

Ayer, por si hacia falta otro ejemplo para desvirtuar la afirmación, el ministro Mario Marcolli visitó el predio completamente abandonado donde se construye el hospital de Valle Viejo. La obra está abandonada, deteriorándose por el paso inexorable del tiempo, por la falta de recursos para su financiamiento. Hasta se le están volando los techos, como contó ayer Marcolli en una radio y como se puede ver en una de las imágenes tomadas en el lugar.

Sin embargo, a pesar de la falta evidente de camas en la provincia, la obra del nuevo hospital no parece importarle lo suficiente al oficialismo, al menos tanto como la obra del estadio u otras, por las que si está dispuesta a contraer créditos para finalizarlas. Así se estableció en el proyecto de ley de presupuesto, que incluía una autorización para contraer una deuda estimada en 200 millones para la obra que eligió y prefirió el gobierno Eduardo Brizuela del Moral, entre las cuales no está incluido el hospital de Valle Viejo.

Comentá la nota