Las prioridades de Macri

La mayor merma se registra en la obra pública para áreas sociales; en hospitales sólo se ejecutó el 25 por ciento del presupuesto; en escuelas, el 15,5 por ciento; y en Desarrollo Social, tan sólo el 8,5. En baches, en cambio, el 78,1 por ciento.
Mauricio Macri consiguió el bono de endeudamiento, pero sigue registrando una importante subejecución en su gestión. Según dos análisis de opositores, basados en los datos oficiales de la Dirección General de Contaduría, la ejecución total del presupuesto alcanza un magro 38,8 por ciento y la merma se produce especialmente en obras públicas. Pero no en cualquier obra: el bacheo tiene una ejecución de casi el 80 por ciento a mitad del año, mientras que la baja ejecución se centra, como en el año anterior, en las áreas sociales: el programa Ciudadanía Porteña, destinado a familias indigentes, tiene una ejecución del 39 por ciento; el presupuesto de construcciones en hospitales, del 25 por ciento; en escuelas, del 15,5 por ciento; y en Desarrollo Social, de tan sólo el 8,5.

Los informes fueron elaborados en forma independiente por el equipo del legislador de la CTA Martín Hourest y por el Centro de Estudios Porteños (CEP), que preside el senador kirchnerista Daniel Filmus. Ambos se basaron en los datos del Ministerio de Hacienda porteño. La ejecución total a mediados de año es del 38,8 por ciento. "El bajo nivel de ejecución se explica por el pobre desempeño en obra pública. Por terceros muestra una ejecución de apenas un 24,3 por ciento y propio, del 16,5 por ciento", detalla Hourest, quien advirtió que "el nivel de ejecución en esa área difícilmente supere el 50 por ciento a fin de año".

El estudio del CEP, cuyo equipo dirige el ex ibarrista Gonzalo Ruanova, señala que en obra pública se gastaron sólo 753,8 millones de pesos de los 3410 millones presupuestados. El informe advierte que el avance de las obras sería incluso menor, porque en algunos casos se trata de anticipos del Ministerio de Desarrollo Urbano a los contratistas. En la ampliación de los subtes, la ejecución es también pobre: del 12,9 por ciento.

Las áreas sociales son las que más sufrieron la subejecución. El Programa Ciudadanía Porteña –que implica un subsidio para familias indigentes– tiene ejecutado al 30 de junio 134 millones de pesos de los 342 millones presupuestados. "Es decir, un magro 39 por ciento. Es un absurdo y una insensibilidad absoluta. más en este marco de crisis social", planteó Hourest. "Otros sectores, como la Educación, tienen una ejecución presupuestaria de tan sólo el 15,5 por ciento, la salud no supera el 27 por ciento y Desarrollo Social sólo el 8,5 por ciento. Estos números demuestran que a este gobierno no le interesa la gente y menos aún sus problemas y necesidades", estimó el legislador de Igualdad Social.

En Desarrollo Social, en el rubro construcciones (que incluye los paradores para personas sin techo, hogares de menores y de ancianos) se gastaron 4,6 millones de pesos de los 54 millones presupuestados. En educación, la ejecución de las obras en escuelas es de 51 millones de los 327 presupuestados. En Cultura, la obras en el Teatro Colón y en museos, tienen sólo el 9,8 por ciento ejecutado.

El informe del CEP agrega que en vivienda al primer semestre ejecutaron sólo el 17,9 por ciento. El Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) gastó sólo 89 millones de los 498 millones de pesos presupuestados. En hospitales, la ejecución fue del 25,2 por ciento en medio año: 61 millones de 246 millones estipulados. "La administración de Macri es cara, ineficaz, ineficiente y se aboca a tareas de embellecimiento de la ciudad, pero no invierte en obras en educación y en salud", sostuvo Filmus.

Estas cifras contrastan con lo que se gastó en bacheo y mantenimiento de asfalto. La ejecución –efectuada por contratistas– llega en ese caso al 78,1 por ciento: antes de las elecciones del 28 de junio, ya se usaron 166 millones de los 213 millones estipulados para todo el año.

El informe del CEP alerta, además, sobre "el exagerado gasto corriente de la gestión de Macri en los contratos de mantenimiento, reparación y limpieza, en los contratos de alumbrado, asfalto, vereda, espacios verdes, que se ajustan con constantes redeterminaciones de precios a favor de los contratistas". "No es que Macri no puede hacer obras porque no cuenta con recursos, no hace obras porque ha generado una estructura administrativa cara e ineficiente, porque paga contratos cada vez más caros de servicios públicos que están en manos de terceros", estimó Filmus.

No es la primera vez que la gestión PRO recibe críticas por la subejecución. En el segundo semestre de 2008, las cifras ejecutadas en las áreas sociales eran todavía más desastrosas: en Desarrollo Social tenía un 11 por ciento del presupuesto ejecutado en construcciones: 37 millones de pesos de los 341 millones presupuestados, mientras que en transferencias al sector público empresarial aparecían unos generosos 78 millones. En salud, la ejecución en construcciones era el 6,3 por ciento, y en educación, del 6,31. En ese momento, dijeron que era porque se trataba del primer año de gestión y les costaba arrancar las obras. Este año, sostuvieron que fue por la crisis internacional y tendrán un bono de endeudamiento de 1604 millones –de los cuales 690 son para proveedores– aprobado por la Legislatura. Habrá que ver qué argumentan para el año que viene.

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