La prioridad es preservar el empleo, dicen los empresarios

La prioridad es preservar el empleo, dicen los empresarios
Dirigentes del sector privado consideran peligroso generar inflación en tiempos recesivos. La CGT aclaró que las paritarias no tendrán ni piso ni techo. La UIT y la FET indican que hay que delinear un plan anticrisis.
La puja salarial empezó antes de tiempo y en un mal momento. Sea cual fuere el porcentaje del reclamo de mejora, el incremento de los costos puede generar un escenario inflacionario en tiempos recesivos, coinciden empresarios y economistas consultados por LA GACETA.

Frente a ese panorama, la CGT nacional salió ayer a aclarar que en la reunión del jueves de su cúpula dirigencial no se reclamó un piso del 20% en las paritarias de distintos sectores. A través de su secretario de Prensa, Héctor Daher, la central obrera garantizó que los gremios actuarán con responsabilidad en las negociaciones salariales, según consigna la agencia NA.

Según trascendió, el Gobierno nacional intentará que la mejora salarial alcance al 13,5%, mientras que los empresarios estarían dispuestos a negociar con un techo del 10%. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, salió a reclamar “sensibilidad y responsabilidad” para encarar las negociaciones paritarias que arrancarán en marzo. En este contexto, el presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Felipe Salas, dijo ayer a LA GACETA que antes de sentarse a negociar salarios, lo que se debería buscar es cómo se va a paliar la crisis. “La principal preocupación de los industriales pasa por preservar la planta permanente de empleados; si suben los costos, es posible que algunos sectores apelen a las suspensiones y a los despidos”, planteó.

En Tucumán, la fuerza laboral del sector privado formal asciende a 164.500 trabajadores, según las cifras oficiales al tercer trimestre de 2008. El salario de bolsillo promedio ascendió a $ 1.528 mensuales. Los empresarios evalúan que si se impusiera una suba en torno del 20%, eso implicaría una suba no inferior a los $ 30 millones mensuales en los costos salariales del sector privado. A ese incremento debería sumársele el aumento del costo de la energía eléctrica.

Salas indicó que si se incrementan los costos de mano de obra, inmediatamente sube el valor del producto final. “El gran riesgo que se corre es acelerar antes de llegar a la curva, es decir, producir un efecto inflacionario no deseado en épocas de recesión”, ilustró.

En sintonía con esa postura, el presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Raúl Robín, afirmó que lo primordial es asegurar un mínimo de estabilidad económica para no distorsionar los costos de producción. “Las paritarias no debe tener ni piso ni techo; si hay aumento, este deberá surgir como resultado de la paritaria de cada sector y en base a la razonabilidad de la negociación”, señaló. “No es bueno alentar procesos inflacionarios en momentos recesivos, donde suben los insumos, los servicios y los costos laborales, además de la presión tributaria”, indicó.

Según el presidente de la Fundación Mercado, Oscar Liberman, la realidad impone un deber ser, que es el de los aumentos de sueldos. Sin embargo, aclaró que en períodos de recesión, la ecuación económica puede convertirse en “aumentos para hoy, inflación para mañana”. “No sería saludable que, ante la crisis, la Argentina ingresara en la lógica del tironeo, con pujas salariales y pedido de subsidios de distintos sectores productivos. Lo ideal sería consolidar los números y luego ver cómo se reparte”, sugirió el economista.

Comentá la nota