La prioridad para Salud Pública es bajar la mortalidad por leishmaniasis

"Que haya menos casos es responsabilidad de la sociedad, que no haya muertes, de Salud Pública" subrayó el director de Vigilancia Epidemiológica, Jorge Gutiérrez
Posadas. Bajar la mortalidad por leishmaniasis es el objetivo de Salud Pública, disminuir el contagio es tarea de la sociedad, sostuvo el director de Vigilancia Epidemiológica de Misiones, Jorge Gutiérrez

“Tenemos que apuntar al cuidado del ser humano”, subrayó Gutiérrez como prioridad en el marco de la jornadas de transferencia de conocimiento sobre enfermedades vectoriales que comenzaron ayer en Posadas con la presencia de referentes nacionales y del Paraguay.

“De los dos primeros casos humanos del 2006, se saltó a 13 en el 2007 y a 19 en el 2008 con la peculiaridad de que siete de esos casos se registraron en el interior de Misiones, lo cual indica que la cantidad se mantuvo prácticamente estable en Posadas, si bien la enfermedad se expandió al interior. De todas formas, Gutiérrez remarcó que la meta es bajar la cantidad de casos anuales.

Y confirmó lo que ha sido una tendencia en todo el 2008: Mientras la bibliografía advierte que los sectores más vulnerables a la enfermedad son los niños y los mayores de 60 años, en Misiones la mayor cantidad de casos se detectó en adultos entre 45 y 60 años. Varios presentaban antecedentes de alcoholismo e inmunodeficiencia por distintas causas. De las 34 personas que contrajeron la enfermedad, el 88 por ciento son varones sin que haya explicaciones científicas respecto a esto.

“No crean que no van a tener”

“Si tienen animales con leishmaniasis, no crean que no van a tener casos humanos”, advirtió Gutiérrez a las localidades del interior donde progresivamente se han ido confirmado casos de animales.

“De la sociedad va a depender la cantidad de casos, de Salud Pública que nadie muera. Por eso vemos como una derrota del sistema que hayan muerto cuatro personas”, subrayó. E indicó que las localidades que aún no tienen casos caninos “tienen mucho trabajo por hacer”. “Porque si dentro de unos años aparece la enfermedad en los perros quiere decir que hay cosas que no se han hecho”, remarcó.

Casos en Santiago del Estero

A dos años y medio de la detección del primer caso humano, las investigaciones permiten aseguran que la explosión de leishmaniasis visceral canina y humana en Posadas fue causada por el descenso de la lutzomyia Longipalpis desde el norte brasileño, informó el director del Centro Nacional de Diagnóstico e Investigación de Endemoepidemias, Daniel Salomón. Si bien se habían detectado lutzomyias en 1953 en Candelaria y en el 2000 en Corpus, las que hoy infectan Posadas y Garupá son del tipo de las de Brasil. Por la fecha de aparición de los primeros casos humanos, se estima que en el 2003 habría comenzado la transmisión en Posadas.

Salomón también confirmó la detección de cuatro casos humanos en La Banda, Santiago del Estero y seis caninos De todas formas, allí no se encontró lutzomyia longipalpis, pero si otro tipo de lutzomyia por lo que sería un hallazgo biológico. También repasó las diversas medidas preventivas y remarcó que si bien se comercializan dos vacunas en el Brasil, la efectividad aún no está probada.

Ni caballos, ni vacas

Los fuertes debates que dividen a la sociedad respecto a las medidas de control de la enfermedad, también se vieron reflejadas en preguntas de los participantes a los panelistas. Así, una médica del auditorio planteó que los caballos y las vacas también son reservorios. Salomón, explicó que “el hecho de que un animal tenga el parásito no quiere decir que sea reservorio”. Y subrayó que esos animales no son reservorios de la leishmaniasis visceral.

Síntomas y prevención

En perros

* Pérdida de peso, caída del pelo especialmente alrededor de los ojos y las orejas. Fatiga, decaimiento. Seborrea escamosa (como caspa) y crecimiento de las uñas

* Evitar que el perro contraiga la enfermedad aplicando repelentes (collares o pipetas).

* Llevarlos a consulta veterinaria por lo menos dos veces al año (mayo y diciembre) o si presentan algún síntoma de la enfermedad.

En personas

* Fiebre por varias semanas, debilidad, abdomen abultado, tos seca y pérdida de peso.

* Evitar se picado por mosquitos.

* Eliminar hojarascas con humedad, malezas y basura de nuestros patios.

* Mantener limpios los gallineros.

* Utilizar repelentes principalmente al atardecer.

* Usar camisas manga larga y pantalones al transitar por zonas de mucha vegetación.

* Colocar telas mosquiteras de trama fina (0.4 o 0,5 mm) en puertas, ventanas y gallineros.

* En las personas, la leishmaniasis visceral tienen cura pero vital el diagnóstico precoz. El tratamiento es gratuito.

Emergente e incontrolable en el Paraguay

POSADAS. “La leishmaniasis visceral es considerada en el Paraguay de Categoría 1: emergente e incontrolable”, afirmó Andrés Pedro Canese, bioquímico del Paraguay y especialista en la enfermedad, quien aportó información a la endemia en su país.

Recordó que la detección reciente de los casos humanos comenzó de forma casi fortuita, cuando en 2002 propuso a sus alumnos de microbiología rastrear casos humanos de leishmaniasis visceral. Antes se habían hecho detecciones, pero en forma aislada. “En toda enfermedad hay un efecto témpano, pero ésta es más así”, indicó. En el hospital de niños, la directora del centro les indicó dos niñas que respondían al cuadro de más de quince días con fiebre. Y resultaron padecer leishmaniasis visceral. “Siempre me pregunto qué hubiera pasado si mis alumnos no iban y si la médica no hubiera pensado bien. Muchos de esos casos son dados de alta y ya no regresan al centro de salud. Sin tratamiento, mueren. Pero si hay casos en los que ni siquiera logramos registrar los nacimientos, mucho menos vamos a registrar las muertes”, analizó.

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