La prioridad es ahora auxiliar a los mosteros

El primer obstáculo para la actividad vitivinícola se habría sorteado. Los peligros de "heladas" tempranas durante las primeras semanas de noviembre, ya no afectarían la brotación, auguran los expertos. De todas maneras los riesgos climáticos se siguen mirando de reojo.
Las dos grandes variables que podrían determinar los números de la cosecha 2010, son heladas tardías o un año muy húmedo -el granizo impacta en focos, hace daño, pero no afecta el gran volumen. Ahora empiezan otras preocupaciones: Comienzan las especulaciones sobre un pronóstico de cosecha que suelen anunciar los técnicos del INV antes de fin de año. El año pasado no les fue bien y al final la cosecha resultó mucho menor de lo que calcularon. "Es clave -advertía un observador- que desde el Instituto este año le acierten con las cifras. Con tan poco stock, cualquier error puede ser tomado en la actividad como una maniobra de un sector determinado". Coinciden los protagonistas que hay que acordar procedimientos y recursos humanos y técnicos para que el pronóstico de este año, sea lo más ajustado posible en sentido técnico. En este contexto, lo cierto es que en los próximos dos años las grandes -y medianas- empresas fraccionadoras, van a tener que recomponer sus stocks -el global estaría en el equivalente a 4 ó 5 meses, advierten-, por lo que vamos a estar en presencia de dos temporadas con muy buenos precios en la producción primaria.

"No veremos a los productores en la calle pidiendo por el precio de la uva". Auguran, en cambio, que vamos a ver a empresarios bodegueros -del vino y el mosto- con mercados, desfilando por Desamparado y el Barrio Cívico para que el Estado los asista con el financiamiento para poder pagar los "robustos" precios que se pedirán en el mercado.

Ya desde el gobierno de Mendoza salieron a dar señales. La semana pasada desde el Fondo de la Transformación y Crecimiento de la provincia, explicaron que "en esta campaña, el precio no necesita tonificarse, y el mayor volumen esperable es de blanco escurrido. Por eso vamos a apoyar a la elaboración de mosto, después de un año que era para que el mercado se reacomodarse pero no al punto de que la especulación hiciera caer las cotizaciones", advirtió José Luis Alvarez, director del FTyC. Y agregó, "este año habrá que recomponer stocks, por eso la prioridad será que el mosto no pierda mercado, al igual que las Pymes que elaboran varietales". Ese es el mensaje y la estrategia que anticiparon y que de alguna manera marca la cancha de cómo será la política que llevarán los estados provinciales -de Mendoza y San Juan-, para la Vendimia 2010. Con los créditos de cosecha, acarreo y elaboración en marcha, ya se sabe que los operativos de sostén de precios dejarán fuera a los vinos básicos para priorizar a las plantas de jugo concentrado y vinos de alta gama.

Mientras tanto, el mercado continúa demandado y sigue la preocupación por la falta de oferta de vino tinto en el mercado. La escasez de caldos de color, producto entre otras cosas de una oferta muy atomizada en poder de pequeños y medianos tenedores, ha provocado que los grandes fraccionadores no encuentren volúmenes para recomponer sus stocks antes de la próxima vendimia. Hay mucho temor por la presión que esta situación ejerce en los precios. La última semana, y según los operadores, no se consiguen tintos de color por debajo de los $2,40 y $2,50. Esta situación ha presionado el precio de los escurridos que ya se operaban de contado hasta $1,40 y $1,50 si la operación era financiada.

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