Principio de acuerdo en el Congreso de EE.UU. por el paquete económico

Consensuaron un plan de US$ 789 mil millones. Pero quedan detalles por discutir.
Después de que su plan para rescatar a los bancos produjo el derrumbe de Wall Street, y con su presidencia en juego, Barack Obama tuvo un momento de alivio ayer cuando los líderes demócratas del Senado y tres senadores del Partido Republicano lograron acordar un plan para estimular la economía que costara 789.000 millones de dólares.

Con todo, anoche todavía faltaban algunos detalles para que el plan pueda ser votado hoy en ambas cámaras. Un grupo de diputados demócratas quería aumentar el monto que el plan prevé para Educación. De todas maneras, todos los analistas coincidieron al afirmar que al final será aprobado.

Al anunciar el principio de acuerdo, el líder de la mayoría demócrata del Senado Harry Reid explicó que el plan consensuado contempla la creación de más puestos de trabajo que el plan original del Senado, cuyo monto era de 819.000 millones de dólares, y prevé menos gastos que la versión original de la Cámara de diputados cuyo costo era de 838.000 millones de dólares.

La senadora republicana Susan Collins explicó que el 35 por ciento del paquete se destinará a inversiones en infraestructura. Además, el proyecto crea un fondo de estabilización para ayudar a los estados con problemas para cumplir sus presupuestos, entre los que se encuentran algunos de los más grandes como California, Florida y Nueva York.

"Hoy hemos demostrado que trabajando juntos podemos manejar la enorme crisis económica a la que se enfrenta el país", afirmó Collins, que junto a Arlen Specter y Olympia Snowe fueron los únicos tres republicanos que participaron en las negociaciones. "Fue un esfuerzo de buena fe", agregó Collins.

Si el plan es finalmente aprobado como se espera, la pregunta es si logrará reactivar la economía o no. Ningún especialista se animaba ayer a hacer pronósticos.

De hecho, pese a las grandes esperanzas y al optimismo genuino que generó el triunfo electoral de Obama en noviembre, lo que prevalece ahora son las dudas, el escepticismo y el miedo a que suceda lo peor.

El hecho de que Wall Street, con una caída el martes de más de 4% en el índice industrial, haya impugnado el plan para rescatar a los bancos, anunciado ese día por el secretario del Tesoro Timothy Geithner tuvo un efecto muy negativo sobre el ánimo de la gente que ya ha perdido casi el 40 por ciento del valor de sus ahorros.

En ese contexto, el famoso editorialista Martin Wolf del Financial Times se preguntaba ayer si la presidencia de Barack Obama ya ha fracasado.

"Si Obama no supera la crisis, todas las esperanzas en su presidencia se perderán. Si lo logra, podrá reformular la agenda. Esperar que suceda lo mejor, es tonto. El tendría que esperar lo peor y actuar de acuerdo a eso", escribió Wolf y explicó que el paquete de estímulo económico es esperar que suceda lo mejor y lo mismo sucede con el plan para rescatar a los bancos.

"Es extraordinario que un nuevo presidente tan popular, enfrentado a una crisis que sucede cada 80 años, haya dejado que el Congreso decida los términos del plan de reactivación económica", opinó.

El propio Obama es consciente de que lo que está en juego es su presidencia. Durante el cabildo abierto que tuvo con residentes de Fort Myers, en Florida, el mandatario dijo: "Yo sé que seré juzgado por la economía. Si no logro reactivar la economía en cuatro años tendrán otro presidente".

Reconociendo que el paquete en discusión en el Congreso no es perfecto, el presidente repitió que es mejor tener ese plan económico que no tener nada.

Obama visitó ayer en Virginia la construcción de una agencia de inteligencia geoespacial. El objetivo de la visita fue poner énfasis en el impacto que tendrá el paquete económico al otorgar ayuda a los estados para que puedan desarrollar proyectos de infraestructura.

Comentá la nota