Primero la sequía; ahora, el hambre

Como la tierra que ya consumió las últimas reservas de humedad, las ciudades del norte de la provincia padecen la crisis cada vez más a fondo. La emergencia central ya no es la agropecuaria o la hídrica, sino la social.
Como la tierra que ya consumió las últimas reservas de humedad, las ciudades del norte de la provincia padecen la crisis cada vez más a fondo. La emergencia central ya no es la agropecuaria o la hídrica, sino la social. Según aseguró el intendente de Tostado, Enrique Fedele, "la desocupación subió al 50 ó 60 por ciento y tenemos unos tres mil indigentes, personas con hambre". Su par de Ceres, Camilo Busquets, afirmó: "Tenemos 85 chicos menores de 14 años desnutridos".

El ministro de Desarrollo Social de la provincia, Pablo Farías, afirmó: "Esos datos son de situaciones locales y nosotros no tenemos estimaciones propias como para decir que son ciertos o no. Pero -continuó-, más allá de si la desocupación es de un 40 ó un 50 por ciento, hay un efecto de la crisis muy fuerte y tanto Tostado como Ceres están dentro de las localidades con necesidades básicas insatisfechas. Estamos atendiendo su urgencia alimentaria", dijo el ministro.

DOS GRITOS

Los intendentes de Ceres y Tostado -ambos de filiación justicialista- fueron los primeros en poner el grito en el cielo y avisar que el drama de las vacas flacas se mudó al cuerpo de los más chicos. La primera de esas ciudades, del departamento San Cristóbal, tiene unos 25 mil habitantes y registró 85 chicos menores de 14 años con desnutrición en primeros grados.

"Desde la Nación nos llegan las tarjetas 'Nutrir más' que son de sólo 100 pesos, pero eso no alcanza, y tampoco hay para todos. Ya pedimos ayuda a la Provincia, pero la burocracia lleva su tiempo", contó el intendente, que el 17 de julio pasado decretó la emergencia social en su municipio.

Fedele, desde Tostado, señaló que la crisis lleva ya dos años, y que aniquiló a la ganadería local, principal motor de la economía. "Hay siete u ocho campos de dos mil, cinco mil, siete mil hectáreas, sin un solo animal; vacíos. Eso implica un récord de desocupación y de gente que viene de los campos a la ciudad sin nada", expuso.

"Para nosotros, esto es mucho peor que la crisis de 2001, porque no hay nada para hacer y la gente tiene hambre", dijo el intendente, que pareció reaccionar ante sus propias palabras y concluyó: "En Tostado hay hambre y nadie se preocupa por eso".

ASISTENCIA

El ministro Farías aseguró a Crítica de Santa Fe que la urgencia alimentaria "ya está siendo atendida". Con Tostado se arregló un "refuerzo alimentario, que es una partida de ocho mil pesos por mes, exclusiva para comprar comida". "Lo mismo se le ofreció a la Municipalidad de Ceres. Pero todavía no formalizaron algunos de los requisitos mínimos que le pedíamos, porque necesitamos que rindan cuentas. El trámite es fácil, se implementará en los próximos días", aseguró el funcionario.

El intendente Fedele, por su parte, protestó: "Tenemos tres mil personas en la indigencia. Esos ocho mil pesos que todavía no llegaron me sirven para comprar 400 bolsones de comida que alcanzan cada uno para una familia, y para tres o cuatro días", calculó. "La ayuda no llegó y tampoco sé si nos va a alcanzar. Mago no soy. Si seguimos con las obras públicas paradas y en septiembre no llueve, no sé de qué nos vamos a disfrazar", acotó Busquets.

A la nación. El titular de Desarrollo Social aclaró que la ayuda alimentaria es una estrategia de corto plazo ante la urgencia. El objetivo de su cartera, dijo, es trazar planes de ayuda integral. Para eso se reunió en la semana con la ministra nacional Alicia Kirchner. "El encuentro de trabajo fue muy bueno y acordamos ampliar el Plan AHÍ, que en Santa Fe trabaja en unas 13 localidades del norte, y además coordinamos cómo implementar nuevos microcréditos", contó.

Sobre ese último punto, Farías señaló que se trabajará con grupos de personas para generar cooperativas de trabajo. Pero el plan, al menos de arranque, tiene dos puntos débiles: se entregan sólo hasta tres mil pesos y está apuntado a actividades agropecuarias.

-¿Cómo funcionarán los microcréditos en el norte?, preguntó este diario.

-Pensamos trabajar en los lugares rurales o semi rurales con distintas familias. Porque los montos que se manejan no permiten que una persona pueda desarrollar un emprendimiento agropecuario. Aunque sí se puede armar con un grupo un sistema cooperativo que desarrolle producciones rentables.

-¿Qué actividades, por ejemplo?

-Agropecuarias: básicamente, cultivos de hortalizas, frutas o también del desarrollo de algún ganado, como el caprino.

-Pero con la sequía todo eso parecería inviable.

-Sí, es difícil. Por eso uno tiene que identificar si hay que trabajar sobre otra cuestión y reconocer que el tema del agua es condicionante. Por lo pronto, la provincia tiene para atender la emergencia alimentaria y, afortunadamente, no hay una situación generalizada de desborde social como hubo en otras épocas, aunque estamos percibiendo un aumento de la demanda.

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