Por primera vez en seis años, cayó hasta 10% el precio de los campos

Por primera vez en seis años, cayó hasta 10% el precio de los campos
El ajuste es menor al de los granos porque no hay alternativas de inversión.
El último mes de 2008 mostró, como hace seis años no sucedía, una tímida baja en los precios de los campos de la región pampeana. Esta leve corrección , de entre 5% y 10%, está en línea con la contracción que sufrió en los últimos meses el negocio agrícola. Pero, según los especialistas, se está muy lejos de un derrumbre de los valores. La estadística de la Compañía Argentina de Tierras (CAT), una de las principales inmobiliarias especializadas en este tipo de operaciones, revela el primer descenso en los valores desde 2002, tras la devaluación.

En la región maicera (Pergamino, Salto, Rojas), una hectárea del mejor campo agrícola cotizó el mes pasado a US$ 11.000, contra los 12.000 de mediados de 2008. En la zona mixta (9 de Julio, Lincoln, Bragado), donde se combina agricultura con ganadería, la caída fue algo mayor, de US$ 8.500 a 7.400 por hectárea. La baja tiene lógica: en el segundo semestre de 2008, los valores de los granos cayeron cerca de 40% respecto de los picos históricos que lograron a mitad de año, y la rentabilidad de los productores se ajustó.

El precio de los campos, sin embargo, varió en una proporción mucho menor. Y se mantiene todavía muy por arriba del promedio de la última década. En ese lapso, el campo agrícola cotizó a una media de 800 dólares.

Lo cierto es que los campos argentinos todavía están en los niveles históricos que habían logrado aún antes de la burbuja que vivió el mercado agrícola durante 2008. Y, en este contexto, son muy pocas las operaciones que se registran. "El mercado está muy frío y quieto. La demanda está esperando que bajen los precios, pero los vendedores no están dispuestos a ceder mucho, salvo aquel que realmente tenga que desprenderse del campo", explica Eduardo Fitz Gerald, especialista de CAT.

César Rodiño, de Rodiño & Bordeu, que administra campos, considera que, en un contexto de crisis internacional, los precios de los campos tenderán a disminuir. "Es muy aventurado hablar de porcentajes, pero la baja rentabilidad, la reducción de los arrendamientos y el alto costo interno del dinero son elementos que tienden inexorablemente a deprimir los precios de los campos en el corto plazo". De todos modos, aclaró que, "en el largo plazo, el suelo es el recurso no renovable más preciado". Y evaluó que, por lo tanto, esta baja sería coyuntural.

Otro asesor inmobiliario, Pedro Nordheimer, aclaró que la caída de los valores todavía es "muy tímida", aunque consideró que "va a venir". Explicó que si no se definió todavía una tendencia es porque nadie se entusiasma demasiado con vender. "Si alguien cobra 2 millones de dólares por su campo, su mayor problema es qué hacer con la plata. Como el mundo no ofrece hoy alternativas de inversión, entonces no venden", detalla.

El especialista Urbano Sonzini Astudillo opina parecido. Afirma que, nominalmente, los campos no van a bajar demasiado porque la mayoría de los productores no tiene necesidad de vender, pues el sector no está endeudado y, a largo plazo, el negocio agrícola tenderá a recuperarse.

Del lado de la demanda, según evaluó, "los compradores no van a avalar los precios actuales y las dos puntas -oferta y demanda- van a quedar separadas por una diferencia de 20% en los precios".

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