Primera prueba de fuego para los K

Por Martín Dinatale

Será la primera prueba de fuego para los Kirchner luego de la derrota electoral que sufrieron el domingo. Además, se tratará del primer desafío que tendrá el Gobierno en relación a un tema que condicionó al oficialismo durante el último año: la pelea con el campo.

La oposición y la Mesa de Enlace de los ruralistas tratarán de instalar desde este martes en la agenda legislativa un proyecto para modificar las retenciones al agro y a la vez impulsar cambios en la política con la leche y las carnes. La Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados abrirá sus puertas para que los legisladores de la oposición inicien el debate de todos los proyectos relacionados con cambios en el sector del campo. Casi a la misma hora la Mesa de Enlace se reunirá para unificar posiciones y tratar de instalar en la agenda legislativa los temas del agro como ejes prioritarios.

Todo esto se dará a una semana y media del resultado electoral donde el kirchnerismo quedó duramente golpeado y que marcó un nuevo mapa del Congreso que se estrenará a partir del 10 de diciembre. Por ahora, seguirá adelante el Congreso que impulsó en Diputados la resolución 125 del campo y el Senado que rechazó esa misma medida. En lo formal, no habrá cambios en las bancadas: el oficialismo seguirá manteniendo la mayoría en ambas cámaras hasta diciembre. Aunque los nuevos vientos políticos se empiezan a sentir en el Parlamento.

¿Será capaz el kirchnerismo de escuchar esos vientos y de abrirse al debate de ideas después de tanto tiempo de encierros y posiciones inflexibles?

Nadie sabe como actuará la Presidenta y su esposo ante una embestida opositora por los temas del agro. Pero ya hay tibios signos de cambio en el oficialismo. Los jefes de bancada del kichnerismo Miguel Angel Pichetto (Senado) y Agustín Rossi (Diputados) admitieron que hace falta dialogar más y deslizaron una suerte de autocrítica en las últimas horas al leer el resultado de las urnas. No encuentran estas voces el mismo eco en la Casa Rosada que se niega, por ahora, a hacer cambios al esquema de retenciones. Los ministros aducen que un cambio en las retenciones significará un agujero en la caja imposible de emparchar.

No hubo muestras de autocrítica alguna en los recientes mensajes del matrimonio presidencial. Por el contrario, tanto Néstor como Cristina Kirchner minimizaron la derrota en las urnas. Hablaron de la necesidad de dialogar y de disentir sanamente. Pero no dieron muestras de que verdaderamente quieran hacer modificaciones en el rumbo del Gobierno, ni siquiera, cambios en la forma y en el estilo, como sugirió Pichetto.

La semana que comienza podría significar una nueva oportunidad para los Kirchner. Una verdadera prueba de fuego para exponer si realmente están dispuestos a dialogar como dicen o si sus palabras sólo son fórmulas huecas y seguirán encerrados en la falta de respuestas. La política con el campo arrastró al Gobierno al fracaso en las urnas. Pero bien podría ser ese mismo eje de debate el que corrija errores y lime asperezas. Después de todo, los grandes hombres de la historia crecieron una vez superados sus propios errores.

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