Por primera vez, los policías activos realizaron una marcha en reclamo de mejoras salariales.

Por primera vez, los policías activos realizaron una marcha en reclamo de mejoras salariales.
Una inédita marcha de policías en actividad dio ayer la pauta del descontento de los agentes y suboficiales de la fuerza.

Por la tarde, ratificaron en conferencia de prensa su decisión de continuar el paro iniciado el jueves último a la par que reiteraron que siguen abiertos al diálogo, esperando una convocatoria del Gobierno para discutir un aumento salarial que supere el ofrecido hasta ahora, y para debatir sobre mejores condiciones de trabajo.

Anoche un grupo de delegados se reunió con el jefe de Policía, Humberto Argañaraz, pero se informó que no hubo avances para acercar a las partes.

La marcha se realizó sobre el mediodía. Primero salió una columna de retirados y familiares de los policías, la única marcha que se había anunciado. Pasaron por la plaza 9 de Julio y se apostaron a las puertas de la Jefatura de Policía, custodiada por mayoría de oficiales.

Enseguida la presión de los huelguistas empujó el inicio de una segunda marcha, de los activos, algunos pocos de uniforme, aunque sin armas. Fueron directamente a la Jefatura, al grito de “si esta no es la Fuerza, la Fuerza donde está”, con carteles que daban cuenta de la presencia de distintas reparticiones y con leyendas referidas a los reclamos. Había uno dedicado a quienes no se plegaron al paro: un pañal sostenido con cinta adhesiva y la leyenda “esto es para los que no vinieron”.

Tras rodear el edificio de la Central fueron a la sede de la Unidad Regional Nº 1 y, ya de regreso al Centro Policial, hicieron una parada frente a la Catedral, donde oraron.

Según los huelguistas, la adhesión al paro, al que ayer se sumó la Guardia de Infantería (la custodia del jefe de la fuerza), llegará hoy al 100% en casi toda la provincia.

Los huelguistas informaron ayer, a través del sargento Leonardo Torres y el agente y abogado Pablo Cardozo, que hoy no llevarán a cabo ninguna actividad, fuera del paro, a la espera de una comunicación del Gobierno. Mañana habrá una misa.

Presiones

El Gobierno habla de un 30% de acatamiento e insiste, por boca del gobernador Juan Manuel Urtubey; del ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Pablo Kosiner, y del jefe de Policía, Humberto Argañaraz, en que se aplicarán sanciones a quienes registren siete días de faltas consecutivas.

El Ejecutivo se aferra para esto a la ley orgánica policial, 6192, su reglamentación, y a la ley del personal policial, 6193. Pero los huelguistas afirman que están amparados por legislación superior, la Constitución Nacional y tratados internacionales, que protegen el derecho a peticionar de “cualquier ciudadano de la Nación, sea policía o no”, sostuvo Cardozo.

El letrado afirmó que estas leyes, que datan de la última dictadura, deben ser derogadas, entre otros motivos, porque no establecen criterios objetivos para los ascensos, con lo que dependen de decisiones arbitrarias.

El Gobierno reiteró que garantiza la seguridad, para lo cual 10 dotaciones de Gendarmería recorren las calles.

Además, en el Boletín Oficial de la víspera se publicó la incorporación de 280 nuevos agentes. Torres recordó en este sentido que estos cadetes deben salir acompañados por alguien con experiencia, y destacó que hasta hace poco el Gobierno argumentaba que no sabía cuando podría incorporar a estos jóvenes porque no contaba con presupuesto.

Denuncias

Como lo habían anunciado, 12 jefes policiales fueron denunciados ayer ante la Fiscalía de Causas Policiales y Penitenciarias. Se los acusa de ejercer presión para evitar la adhesión al paro.

La denuncia, ratificada ayer mismo, es contra el comisario mayor Manuel Saiquita, el comisario mayor José Carrazana; el comisario mayor Jorge Mamaní; el comisario mayor Velázquez; la comisaria Beatriz Campos, el comisario principal Flores, el comisario Néstor Piccolo, y su segundo, Lisandro Cejas; contra María Manaí de Sanchez Rosado, y su segundo, el subcomisario Marcelo Álvarez, el oficial Julio Padilla y el director de Drogas Peligrosas, Simón Pistán.

Quienes adhieren al paro señalan además a otros jefes que estarían haciéndoles advertencias quebranta huelga: el comisario Vicente Marín Díaz, de la Dirección de Protección al Medio Ambiente; la subcomisaria María Alejandra Lobo, de Tartagal; el comisario Albornoz, de la comisaría 42 de Tartagal; el comisario inspector Toranzos y el oficial principal Jorge Escobar, de la Unidad de Investigaciones; el subcomisario Valle y el oficial principal Portal, de la comisaría de Grand Bourg; el subcomisario Santiago Figueroa, de la División Canes; el oficial auxiliar Burgos, del 911; la comisaria Angélica Lamas, de Campo Quijano, y la comisaria Sara López, de la 10º.

Comentá la nota