"Por primera vez peligra el poder de Chávez, por eso se está radicalizando"

El dueño de la señal que volvió a ser sacada del aire por el gobierno venezolano asegura que el presidente busca "acelerar el totalitarismo" para revertir los problemas que atraviesa el país.
"No creo que éste sea el fin de la hegemonía de Hugo Chávez en Venezuela. Pero es un punto decisivo, el presidente está ante una encrucijada. Tiene una opción democrática, constitucional, pluralista, que es llamar a los dirigentes de la oposición, al mundo académico, empresarial, sindical y universitario y pedirles apoyo y colaboración para la solución de los problemas que afectan a la gente. Pero hasta el momento parece más sectario que nunca. La opción que está tomando es profundizar lo que llama la revolución y acelerar el camino hacia el totalitarismo a la cubana", aseguró a PERFIL desde Caracas Marcel Granier, el director general de RCTV Internacional, la señal que volvió a ser sacada de la pantalla esta semana por el gobierno venezolano.

—¿Cuál es la situación de su señal de televisión?

—En este momento estamos fuera del aire por una orden que el gobierno les dio a las empresas de cable. Una medida ilegal que ni siquiera se fundamenta en una decisión judicial o en un procedimiento administrativo. Simplemente es una amenaza hecha por televisión que, por lo visto, amedrentó a las empresas de televisión por cable. El 23 de enero el ministro de Obras Públicas y Vivienda, y director de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Diosdado Cabello, en cadena nacional de radio y televisión, lanzó una serie de amenazas contra las empresas de cable que no nos sacaban del aire. Igualmente, estamos confiados en que vamos a volver a transmitir. Es nuestro derecho y nos será reconocido.

—¿Chávez se ensañó con RCTV?

—Hugo Chávez ya cerró más de 40 estaciones de radio y televisión en Venezuela. El factor común de esas medidas es atacar al pluralismo. Estos medios les daban cabida en sus espacios de noticias a personas que piensan distinto al teniente coronel Chávez y eso, al parecer, le molesta mucho. Tenemos un presidente que no se acerca a quienes piensan distinto.

—¿Por qué RCTV Internacional es el enemigo público número uno del oficialismo?

—Por intolerancia y porque el presidente tiene un proyecto totalitario que ha venido disimulando a lo largo de los años pero que es cada vez más evidente. Ya expresó que es marxista, con la significación que eso tiene para la propiedad, para la dignidad de las personas y para las familias. El primer mandatario se ha confesado gran admirador de Fidel Castro, a quien considera su padre. El aspira a que Venezuela sea como Cuba.

—¿Peligra la hegemonía de Chávez luego de una semana muy complicada para el presidente?

—Por primera vez, peligra el poder de Chávez, por eso se está radicalizando. Venezuela vive una de las crisis más profundas de su vida republicana. No hay respeto por los derechos humanos, hay violaciones a la libertad de expresión. Estamos inmersos en una enorme crisis económica. El gobierno intervino diez entidades financieras. Devaluó por tercera vez y la moneda vale aproximadamente diez por ciento de lo que valía cuando Chávez llegó al gobierno. Tenemos problemas en el abastecimiento de energía y agua a la población, que están racionadas. Se trata de una gran incompetencia en el manejo de los asuntos públicos y de una galopante corrupción que acorrala a los venezolanos.

—¿Cree que Venezuela es un caso aislado en la región?

—Definitivamente no. Mi país sufre varias enfermedades que son contagiosas y se extienden al resto de los países. Una de ellas es el populismo, que ya se desparramó a Bolivia, Ecuador, Nicaragua y la Argentina. Otra es el conflicto con los medios de comunicación que les dan cabida a opiniones distintas a las de los presidentes. Y por último, creo que también es muy contagioso el sectarismo, la radicalización de la política, donde el gobierno considera que todo aquel que no se pliega a sus políticas y a sus decisiones es un enemigo que debe ser aniquilado. Y eso lo estamos viendo en Venezuela y en otras naciones, entre las que se encuentra la Argentina.

—En el golpe contra Chávez de 2002, RCTV emitió el discurso de asunción del mandatario de facto Pedro Carmona Estanga. ¿Cómo responde a las acusaciones que señalan a su medio de golpista?

—Chávez tiene la costumbre de mentir. El dijo que somos golpistas pero nunca lo pudo probar. Ni siquiera se atrevió a llevarnos a juicio, que es lo correcto en un país democrático. Si el presidente piensa que hay una persona que está conspirando o conspiró contra el orden constitucional, debe iniciar un proceso judicial para que pueda defenderse. Pero el método del primer mandatario es injuriar a las personas, ofenderlas, desacreditarlas para intimidarlas y que cambien de actitud o se vayan del país. Yo sufrí atentados en mi vivienda y amenazas de muerte.

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