Por primera vez, no habrá boleta con candidatos radicales

Una de las notas salientes de los comicios previstos para el domingo próximo, es que, por primera vez, desde 1983, la Unión Cívica Radical no tendrá candidato a intendente en General Pueyrredon. En democracia, de 8 elecciones, el radicalismo se había impuesto en cinco oportunidades.

Desde 1983 hasta la actualidad, en Mar del Plata se votó en ocho oportunidades para elegir intendente. En cinco de esos comicios, el triunfo correspondió a un candidato de la Unión Cívica Radical. El domingo, por primera vez desde 1983, marplatenses y batanenses no encontrarán en el cuarto oscuro la boleta de la UCR. Así, en 32 años de democracia, la ciudad fue gobernada en 20 de ellos por hombres del radicalismo, tales los casos de Angel Roig -ganador en 1983 y 1987-, Elio Aprile -1995 y 1999- y Daniel Katz, 2003.

La derrota de Vilma Baragiola en las PASO de agosto dejó al radicalismo sin candidato, lo cual ha generado la lógica inquietud en el histórico partido. En 2013, en las legislativas, Baragiola se erigió en contundente ganadora, cosechando el 30,48 por ciento de los votos (114.379 votos). Todo parecía encaminarse como para convertirse en la próxima intendente -la primera mujer elegida por el voto popular-, pero su caudal electoral se derrumbó en las recientes PASO, cuando fue derrotada por Carlos Arroyo en la "interna" de Cambiemos. Baragiola logró recientemente 67.910, es decir, perdió más de 46 mil votos en apenas dos años. El demoledor video grabado en el Sindicato de Camioneros desgastó su poderío. En este sentido, también debe subrayarse que muchos de los dirigentes de Cambiemos que hoy denuncian la existencia de "campañas sucias" para justificar la ausencia de Carlos Arroyo y su hijo Guillermo -primer candidato a concejal- en los debates televisivos, no tuvieron empacho en difundir, un par de meses atrás, esos videos en las redes sociales.

En ese caudal de los recientes 67.910 votos de Baragiola buscan "pescar" los candidatos a intendente, especialmente Lucas Fiorini y Pablo Farías, apuntando a los radicales que no están dispuestos a votar por Arroyo. Si bien Baragiola se alineó con el ex director de Tránsito -lo acompaña en todos los actos y ya se la menciona como futura secretaria de Desarrollo Social en caso de ganar el domingo Cambiemos-, no todos los radicales siguieron el mismo camino. El presidente del partido, Daniel Núñez también se jugó abiertamente por Arroyo, como así también el concejal Mario Rodríguez, reemplazante de los Arroyo en los debates y segundo en la lista de candidatos a concejales. Otros hombres del radicalismo, con menos exposición pública, también trabajan por el triunfo de Arroyo, tal el caso del ex senador provincial Jesús Porrúa, quien viene asesorando a los candidatos ganadores de las recientes PASO.

En el radicalismo, en tanto, hay afiliados que no están dispuestos a votar por Cambiemos, y lo dicen a viva voz. "No queremos ser parte de una aventura política marcada por la improvisación y que ponga en riesgo el presente y el futuro de nuestra ciudad", advirtieron los radicales Patricia Tomás Luzzi (ex concejal), Néstor Mario Saggese (ex presidente del Concejo Deliberante y ex senador provincial) y Lucía Martín (ex directora del Centro Cultural Osvaldo Soriano), en una carta pública en la que pidieron no apoyar en los próximos comicios al candidato a intendente de Cambiemos, Carlos Arroyo. Señalaron que "desde los acuerdos partidarios, nos quieren imponer un candidato que nada tiene que ver con nuestra ideología ni con nuestra historia".

En este contexto, recordaron que el doctor Arroyo "en el pasado participó en contra de nuestro presidente Raúl Alfonsín y en contra de nuestro intendente don Angel Roig en el levantamiento carapintada". También manifestaron que en el presente, la idea que representa Arroyo "es opuesta a lo que durante años defendimos y proyectamos. Así, habla de guardavidas armados para combatir la inseguridad, prohibir murgas en las plazas y otras ideas que están plasmadas en los proyectos de ordenanza de estos últimos años".

"Más allá de que algunos dirigentes consideren que apoyar a Carlos Fernando Arroyo es una forma de mantener vigente al radicalismo, somos muchos los que creemos todo lo contrario", consignaron, para añadir que no quieren ser parte "de una aventura política marcada por la improvisación y que ponga en riesgo el presente y el futuro de la ciudad". Finalmente recordaron que los radicales "nos quedamos sin candidato que nos represente, por primera vez en la historia política de la ciudad, después de haber gobernado y haber ganado las elecciones de hace dos años. Esto sin duda debe hacernos reflexionar".

Cabe recordar que en total, el Frente Cambiemos, a nivel local, obtuvo el 52,28% de los votos, computándose los 111.048 sufragios recibidos por Arroyo y los 67.910 de Vilma Baragiola. Como dato de color puede consignarse que con los votos logrados, Arroyo superó los 75.085 que tuvo Angel Roig cuando fue elegido intendente en 1987, los 76.445 de Mario Russak en 1991 y los 104.468 obtenidos por Gustavo Pulti en 2007. En agosto pasado, Arroyo logró exactamente 13.426 votos más que el actual intendente.

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