Primera gran huelga xenófoba en Gran Bretaña

Primera gran huelga xenófoba en Gran Bretaña
Cientos de trabajadores de refinerías protestaron por la contratación de mano de obra extranjera para la construcción de una nueva planta de la petrolera Total.
Bajo el lema “Trabajos británicos para trabajadores británicos”, cientos de obreros protestaron en el condado de Lindsey, en el este de Inglaterra, contra la decisión de una petrolera de emplear a extranjeros para construir una refinería. Gran Bretaña es uno de los países europeos con la más dura legislación laboral para inmigrantes y se halla en un momento de despidos masivos causados por la crisis económica y financiera.

Un vocero del gobierno dijo que el primer ministro laborista, Gordon Brown, “hablará con la industria para asegurarse que defiende la economía del país”. “Entendemos su preocupación”, agregó el portavoz, pero evitó pedir el fin de la protesta. Los trabajadores de cuatro refinerías inglesas y varias más en Escocia pararon en solidaridad con los empleados de Total, en Lindsey, que rechazan la presencia de 100 italianos y portugueses, subcontratados por una firma italiana, para construir la nueva refinería, a un costo de 220 millones de euros. Los contratos se concedieron cuando escaseaban los constructores británicos, pero el panorama cambió con la crisis. Otros 300 inmigrantes llegarán en febrero.

Los manifestantes organizaron piquetes en las puertas de las refinerías, indignados de que ciudadanos de otros países de la Unión Europea trabajen en el país, aunque sea con sueldos más bajos. “Esto es por el derecho al trabajo en nuestro país. No tiene nada que ver con el racismo”, aseguró un portavoz del sindicato Unite. El sindicalista Bernard McAuley aseguró que Gran Bretaña tiene trabajadores sin empleo que querían trabajar en la refinería.

El lema de la protesta se hizo eco de un discurso del primer ministro Brown, quien en 2007 dijo: “Podemos acercarnos como nunca al pleno empleo, con una oferta de trabajo británica para cada trabajador británico”. Los últimos datos oficiales han caldeado el ambiente laboral. En los últimos días se conoció que la cifra de británicos desempleados se aproxima a los dos millones.

El primer ministro laborista, entretanto, está en Suiza, asistiendo al Foro Económico Mundial de Davos. La huelga coincidió con la publicación de una encuesta según la cual el llamado “efecto Brown” –la buena imagen que el laborista logró por su gestión de la primera etapa de la crisis financiera– se ha diluido tres meses después de que saliera al rescate de los bancos del país. Según la encuestadora YouGov, el 43% de los británicos votaría hoy por el Partido Conservador de David Cameron y el 32% por el Partido Laborista de Brown.

La economía antes que la seguridad en las mañanas de Obama

La caricatura de la revista The New Yorker lo dice todo sobre los bonos de fin de año que se concedieron los superejecutivos de Wall Street y que el presidente norteamericano llamó “vergonzosos” y carnaval de “irresponsabilidad”. Según algunos, el tono fue demasiado subido para la dignidad del Ejecutivo, pero la motivación política resulta evidente. Pronto será necesario más dinero para los bancos y entidades financieras, y a algunas habrá que nacionalizarlas sin matices. Todas las mañanas, el presidente recibe informes de seguridad: ataques presuntos contra Estados Unidos. Pero Barack Obama rompió la tradición, y recibe antes a los asesores económicos.

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