Primera estimación a la baja

Primera estimación a la baja
Según un relevamiento de Pioneer entre más de 6000 productores, el área del cereal en la pampa húmeda enfrenta un panorama difícil por el clima de incertidumbre
Cuando faltan alrededor de 40 días para el inicio de la siembra de maíz, ya hay un "en boca de urna" sobre las intenciones de los productores que no ofrece perspectivas muy alentadoras. Pese a que la ecuación económica del cultivo se presenta, en general, mejor que la campaña pasada por la baja de costos, y hasta en las mejores tierras en campo propio le llegaría a sacar una buena ventaja a la soja, según cálculos privados, hay un factor que marca a fuego la suerte del cereal: la incertidumbre. El maíz no sólo tiene un mercado intervenido, con exportaciones condicionadas y a criterio del Gobierno, sino que por la incertidumbre tampoco hay un funcionamiento normal para la formación de los precios. Por si fuera poco, sin señales sobre una baja de las retenciones, que hoy están en el 20%, el productor ha perdido entusiasmo.

En este contexto, la foto actual es dura. Según un informe exclusivo de la firma Pioneer para LA NACION, el área cultivada en la pampa húmeda para grano caería un 25% y se ubicaría por debajo de los 2 millones de hectáreas; exactamente, en 1,950 millones de hectáreas. Hay que remontarse hasta el ciclo 1989/1990 para observar una cifra parecida; en ese momento, el área fue de 2,070 millones de hectáreas. Pioneer llegó a la estimación de baja del área luego de un relevamiento entre productores. Es una especie de "en boca de urna" que la empresa realiza tranquera por tranquera desde hace diez años y que guarda un paralelismo con lo que luego ocurre en el lote. Es información que surge del contacto directo y permanente que 130 ingenieros de la empresa mantienen con los productores. Esto en un marco donde cada profesional tiene bajo su responsabilidad entre 50 y 60 productores. En la campaña pasada, 6600 productores sembraron el 90 por ciento de las hectáreas de maíz de la Argentina (2,6 millones de ha para grano). Este año se relevaron los más de 6000. En mayo y junio pasado se obtuvieron datos de 3000 que, a su vez, habían sembrado 1,1 millones de hectáreas en el ciclo anterior. Allí dijeron cuánto iban a implantar y se procesó la información sobre el área. No obstante, otros 3000 manifestaron que no saben cuánto van a sembrar por la incertidumbre.

Pero a partir de los datos relevados la muestra que hizo Pioneer representa un 42% de la superficie y un 45% del total de los productores. "Si esta intención de siembra se confirma y se repitieran los buenos rendimientos de la campaña 2007, la producción caería 5% más, lo que sumado al 35% que se verificó el pasado año arrojará un valor cercano a 11 millones de toneladas, 50% de lo producido en 2007/2008 y 2006/2007 (con 22 y 22,5 millones de toneladas)", dice la empresa.

Germán Glineur y Edgard Pron, gerentes de ventas y de soporte a ventas de Pioneer, respectivamente, no tienen dudas sobre qué provocaría la retracción del cultivo. "Lo primero de lo que hablan (los productores) es de la incertidumbre porque no hay mercado", afirma. Según dicen en la empresa, los productores están a "la expectativa de señales". De hecho, ésta es la postal actual del cultivo si no hay medidas por parte del Gobierno.

Entre otras proyecciones, Gustavo López, de Agritrend, también prevé una baja. Para grano estima 2,005 millones de hectáreas, contra 2,32 millones de ha del ciclo pasado. En tanto, proyecta que la superficie total quedaría en 3,050 millones de hectáreas. La Argentina tuvo su mayor siembra histórica en 1935/36, cuando se hicieron 7,63 millones de hectáreas.

Según fuentes privadas, con una caída de área de este tenor toda la industria semillera, que facturó casi 250 millones el año pasado, perdería unos US$ 70 millones. En los últimos años en la campaña del cultivo se vinieron invirtiendo en total unos 1500 millones de dólares.

El futuro del cultivo

Preocupada, esta semana Maizar (Asociación Maíz y Sorgo Argentinos) salió a decir en una conferencia que el cultivo "no puede esperar". La entidad se concentró sobre tres reclamos: transparencia en el mercado, reducción gradual de las retenciones y la sanción de la ley de fertilizantes para permitir una desgravación del pago de Ganancias un porcentaje del gasto realizado en estos insumos.

"Las políticas no han permitido que los mercados funcionen de manera normal", expresó Santiago del Solar, productor que se desempeña como vicepresidente segundo de Maizar. Para Pablo Ogallar, presidente de la entidad, "el productor está esperando confianza". "El mercado internacional brinda grandes oportunidades para expandir la superficie y esto se plasmaría si prosperan las propuestas realizadas por Maizar", subrayó. Para el directivo, la pregunta sobre el área futura "es imposible de responder hoy".

En un comunicado, Maizar señaló que "la resolución Oncca N° 543 y las restantes resoluciones complementarias han destruido la operatoria del mercado a término y desvirtuado por completo las normas anteriores, modificando la dinámica de las operaciones al generar trabas en la operatoria de los mercados de futuro y alterar radicalmente el mercado de granos del país".

Como telón de fondo, hay datos duros que le dan fortaleza al mercado. A nivel internacional, según Agritrend se espera que el consumo alcance los 794,6 millones de toneladas, contra 775,5 millones del año pasado. "En esto influye mucho el mayor consumo de etanol en los Estados Unidos", dijo López. Versus los 91 millones utilizados en 2008 para ese fin, este año allí estarán por encima de los cien millones. Según datos del International Grains Council, que cita Maizar, además en el rubro existencias finales se daría una situación de 20 millones de toneladas menos que el año anterior.

Pensando en la campaña local, se dio una fuerte baja de los precios de los fertilizantes, herbicidas y alquileres. Según un informe de la Bolsa de Cereales porteña el costo directo del maíz descendió, en relación a la campaña anterior, 43,4 por ciento.

En el mercado se observan bajas del 60 por ciento para los fertilizantes fosforados. "La rentabilidad esperada de una buena fertilización estará en el orden del 300%. Con los 100/120 dólares por hectárea que invertimos en fertilizantes logramos un rinde marginal adicional de 35 quintales por hectárea, o sea más o menos 300/350 dólares libres de gastos", destacó Eddy Fay, director de Mosaic.

De acuerdo a un trabajo de Sebastián Gavaldá, técnico de Aacrea, en campo propio en el norte bonaerense el rinde de indiferencia es de 56 quintales por hectárea y esa cifra sube a 80 quintales en campo alquilado. Se consideró un arrendamiento de 14 quintales por hectárea de soja.

Teo Zorraquín, consultor privado y socio de Zorraquín + Meneses y Asociados, agregó otro dato. "Lo que ha ocurrido en los últimos días es una fuerte caída en el precio futuro de la soja (hace un mes se conseguían forwards a mayo de US$ 240 y hoy alrededor de los US$ 210). Esto ha deteriorado los márgenes de soja algo así como un 15%. Mientras, el precio del maíz no ha caído, sumando además alguna expectativa respecto a una posible baja en las retenciones que mejoraría aún más el mismo. Con los precios y costos actuales, el margen del maíz en los suelos de alto potencial, respecto al margen de la soja, es aproximadamente un 10% superior. Esto podría estimular a una mayor siembra de maíz, a pesar de que su costo por hectárea es casi el doble que el de la soja, para aquellos que hayan asegurado su posibilidad de financiarse", indicó Zorraquín.

No obstante, precisó que los cambios ocurridos no modificarán la tendencia de que será una campaña "fuertemente sojizada". Según datos que manejan en Monsanto, en la zona núcleo maicera -se toma el caso de Chacabuco- en campo propio hoy el maíz dejaría un margen de US$ 474,39 por hectárea, versus 344,35 dólares por ha de la soja. Además, en campo alquilado el margen del maíz sería de US$ 212,79 por hectárea, contra 82,75 de la soja. "Es un año interesante para apostarle al maíz", dijo Juan Gear, vicepresidente primero de Maizar.

Con otros números, Guillermo Aiello, de la firma 3-El Semillas, puso énfasis en que hay riesgos sobre campos alquilados. "Con rendimientos estimados promedios para una buena campaña en la zona núcleo de 4000 kilos de soja por ha y de 10.000 kilos por ha de maíz, la rentabilidad sobre capital invertido en campo arrendado es del 14% para soja y del 6% para maíz. Pero es más factible obtener 4000 kilos de grano de soja que 10.000 de maíz en la misma zona", contó.

Igual, la foto actual para la siembra no es buena. Hay señales. "Con la venta de insumos estamos en un 5% total del año pasado. Hay una gran incertidumbre con el tema precios a cosecha", señaló Carlos Calvo, director de Red Surcos. "El panorama es muy sombrío", remarcó Eduardo Cucagna, de Ferias del Norte. Desde Campoamor Hnos, Juan Campion dijo: "No llegamos al 20% del total de ventas del año pasado", comentó.

En otras empresas coinciden. "Hoy las ventas de insumos están retenidas", precisó Gabriel Martínez Soto responsable comercial en Córdoba de Agros Soluciones. Gonzalo Rossetti, técnico de la misma firma, indicó que para la zona sur y oeste de Buenos Aires y La Pampa el área podría bajar entre un 15 y un 30%.

Finalmente, desde Charata (Chaco), Gonzalo Cholich, gerente de la filial de Agros Soluciones, indicó que el productor "espera con ansias la baja de retenciones con el fin de mantenerlo en su plan de rotaciones".

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