Por primera vez en 25 años, Oncología del Pediátrico tiene sala de internación propia

Gracias a una donación que efectuó el Grupo de Amigos del Enfermo Oncológico (GAEO), el Servicio de Oncología del Hospital Pediátrico Avelino Castelán cuenta ahora con una sala de internación propia, con todo lo necesario para brindar una mejor atención a los niños enfermos de cáncer que llegan desde distintas localidades del interior y de la región para recibir tratamiento.
Es la primera vez, desde que funciona el servicio, hace 25 años, que tiene la posibilidad de contar con una sala de estas características.

"Estamos muy contentos. La posibilidad de contar con una sala de internación era un viejo anhelo", señaló la jefa del Servicio de Oncología Matilde Gomel, quien junto con su colega María Beatriz Nícoli celebró la posibilidad de contar con este nuevo espacio.

La sala está dividida en seis boxes, cada uno de ellos totalmente equipado con todo lo necesario para la mejor atención de los niños. La donación de GAEO permitió refaccionar un espacio y dedicarlo a sala de internación, que cuenta con camas ortopédicas, colchones forrados sanitarios, portasueros, balanza pediátrica, silla de ruedas, heladera, placares, mesas de luz, mesas de comer, calefacción y baños, entre otras mejoras. En total, la entidad invirtió 57.229,17 pesos en esta donación.

Cabe destacar que GAEO también donó elementos para la sala de cirugía del Pediátrico (microsierra, juegos de fresa de alta velocidad para cirugía, torno manual y taladro inalámbrico).

Antes de que se habilitara este nuevo espacio en el Servicio de Oncología, los niños debían ser internados en una sala junto a pacientes con otras patologías, con el consiguiente riesgo de contraer alguna otra enfermedad debido a que los pacientes oncológicos llegan a esa instancia con las defensas bajas.

"Esta sala es de gran ayuda, porque nos soluciona muchos problemas", dijo Gomel, quien destacó que ahora los chicos tendrán un mayor resguardo en la nueva sala, con un mayor confort.

La nueva sala también cuenta con televisores, que fueron donados por el Rotary Club.

"Los chicos que atendemos son pacientes crónicos, que se internan muchas veces, con estadías prolongadas, y necesitan acompañamiento familiar. Con la sala se logró mayor confort para los pacientes", destacó Nícoli. "Antes se los internaba en otras salas, donde se corría el riesgo de contagios", recordó.

Pacientes agradecidos

"No tengo palabras para agradecer cómo nos atendieron y lo bien que nos sentimos con el trato que nos dieron", dijo una madre al recibir aliviada el alta de su pequeño hijo, quien recibió durante casi un año un tratamiento contra el cáncer en el Servicio de Oncología del Pediátrico.

Por su parte, Soraya Miño, en nombre de GAEO, agradeció la colaboración de la arquitecta Alicia Vidaña, quien posibilitó, con el personal a su cargo, que se concretaran las obras de refacción de la nueva sala.

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