El primer paso de Arroyo para salir de la nebulosa

El primer paso de Arroyo para salir de la nebulosa

La decisión del intendente Arroyo de que la policía local actúe las 24 horas es la primera que escapa a la lógica de enfrentamiento con la anterior gestión. Ahora, deberá comenzar a trabajar en cumplir sus promesas de campaña.

Carlos Fernando Arroyo cumple hoy 20 días de gestión. Parece poco. En rigor, es poco. Pero fueron 20 días intensos: conflictos, peleas, renuncias, insultos. 20 días en los que le costó hacer pie y tuvo que enfrentar, seguro, más problemas de los que le hubiese gustado.

Aún con conflictos en puerta (literalmente, fomentistas y cooperativistas estuvieron los últimos dos días en el Palacio Municipal), Arroyo dio este miércoles lo que podría considerarse su primera decisión independiente de la gestión Pulti: Policía Local las 24 horas en la calle.

Hasta ahora, el intendente y su equipo se habían dedicado a resolver las situaciones heredadas. Tanto que en un momento se volvió repetitivo escuchar a José Cano hablar de la situación crítica de las finanzas de municipio. La gente votó un intendente para que resuelva los problemas principales de la ciudad y enfrascarse en una pelea con el pultismo no parece ser lo más recomendable. Está bien denunciar, está bien ir a la Justicia para que determine si se cometieron delitos y está bien dejar en claro cuál es la situación real del municipio. La sobreactuación es riesgosa.

En las últimas horas hubo dos medidas que desataron cierta polémica. Una fue la decisión de llevar Tránsito a la Terminal de Cruceros. El fracaso de esa terminal es innegable; ya lo repitió nuestro columnista Roberto Garrone en más de una oportunidad. Pero eso no implica que enviar grúas, motos y camionetas sea adecuado para darle un destino útil a esa estructura. De por sí es difícil circular por esa zona en enero como para sumarle un flujo de vehículos innecesario.

La otra fue el lanzamiento de la temporada teatral marplatense en el Espacio Clarín. Este miércoles quedó claro que el tiempo de enfrentamiento entre el gobierno nacional y el Grupo Clarín es parte del pasado. El macrismo está dispuesto a sepultar cualquier diferencia y devolverle el lugar de privilegio que siempre tuvo. Pero fue un exceso elegir ese lugar para presentar la temporada de Mar del Plata. Villa Victoria, el Colón, la Rambla o incluso el Torreón del Monje como lugar emblemático, hubieran sido lugares más apropiados para que los artistas de la ciudad anuncien sus obras.

Mientras tanto, la principal preocupación de los marplatenses sigue siendo la inseguridad. Arroyo ganó, en parte, porque el imaginario colectivo suponía que su gestión en ese terreno podía ser exitosa. Sin embargo, sufrió varios cachetazos. El primero fue no poder convencer al exfiscal Carlos Pelliza que era la persona que él quería para el cargo. El segundo fue la polémica salida de Julio Razona, quien renunció en medio de denuncias de corrupción contra la gestión anterior y falta de apoyo de la actual.

“Fernando está al frente personalmente del área”, aseguran sus colaboradores cuando la prensa los consulta por la ausencia de un secretario de Seguridad. Así lo quiso demostrar en la madrugada del 25 de diciembre, cuando acompañó a la policía a realizar controles de alcoholemia. Lo cierto es que Arroyo no encuentra quién se haga cargo de la Secretaría, aunque quieran exhibir a un intendente encima del problema.

En ese contexto, complejo por cierto, este miércoles, sin indicios previos, el intendente confirmó que la policía local actuará las 24 horas. Seguramente quedan muchos detalles por ajustar y habrá reclamos acerca de las zonas en donde patrullará (por ahora se abocarán en las áreas turísticas), pero con el egreso de nuevos policías en enero se podrá incrementar la zona de cobertura. Como sea, es la primera decisión de Arroyo como intendente que escapa a la lógica de enfrentamiento con la anterior gestión. Y es buena.

Se trata de un primer paso. A partir de ahora, el intendente de Mar del Plata deberá comenzar a trabajar en cumplir sus promesas de campaña. Varias de ellas, muy razonables, pero no tan sencillas de cumplir. Que no haya colas en las salas sanitarias, que ninguna escuela tenga que suspender las clases por falta de calefacción, que el índice desempleo no sea siempre el primero del ranking. El slogan Pro de “Pobreza Cero” forma parte de esos desafíos. Quedan 3 años y 10 días para cumplir esas metas. Falta que corra mucha agua bajo el puente. Hoy, 30 de diciembre, Arroyo cortó el cordón corrosivo que lo ataba a la gestión Pulti y no le permitía salir de la nebulosa.

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